Lunes 23 de enero 2023

Filtración expuso a jueces federales y funcionarios PRO

Redacción 05/12/2022 - 08.35.hs

La revelación de que jueces federales, dos directivos del Grupo Clarín, un ministro porteño, el jefe de los fiscales de CABA y un empresario con pasado en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) coordinaron a través de la aplicación Telegram difundir una versión falsa para justificar la participación de varios de ellos en un vuelo privado a Bariloche más una estadía de lujo en la estancia del magnate Joe Lewis abrió un escándalo sobre la presunta recepción de "dádivas" por parte de magistrados y funcionarios.

 

La conducta de los implicados quedó expuesta ayer en sendos artículos del diario Tiempo Argentino y del portal El Cohete a la Luna, medios que en base a una filtración realizada por un hacker a una línea de celular (adjudicada al sitio https://breached.vc) accedieron al intercambio de mensajes de audio de Julián Ercolini (Juzgado Federal 10), Pablo Yadarola (Penal Económico 2), Pablo Cayssials (Contencioso Administrativo 9), Carlos Mahiques (sala II de Casación Penal), el ministro de Seguridad y Justicia porteño Marcelo D'Alessandro -propietario de la línea- y el procurador de CABA Juan Batista Mahiques.

 

Otros dos involucrados en la filtración, cuyas voces quedaron registradas en audios difundidos ayer por El Cohete a la Luna y en el sitio web Patagonianfacts.com, son el director de Asuntos Legales e Institucionales del Grupo Clarín, Pablo Casey, y el CEO del multimedios, Jorge Rendo, quienes -según se desprende de los mensajes de voz difundidos- habrían organizado y solventado el costo del vuelo privado y la estadía posterior en Lago Escondido.

 

Viaje.

 

El viaje de los jueces se concretó el jueves 13 de octubre en un charter de la empresa Flyzar que partió desde el aeropuerto de San Fernando, un vuelo que sería revelado por Página 12 en su edición del 17 de octubre, el mismo día en que los protagonistas de la escapada crearon un grupo de Telegram para acordar una estrategia de respuesta que incluía presionar a algunos medios para que guardaran silencio y al mismo tiempo planificar una versión unificada para difundir a través de ciertos periodistas.

 

Según El Destape, Jorge Rendo y Pablo Casey, presidente y abogado del Grupo Clarín respectivamente, invitaron a un grupo de funcionarios, jueces y fiscales directamente vinculados a la persecución judicial a Cristina Fernández de Kirchner a pasar unos días en Lago Escondido, la estancia patagónica del magnate inglés Joe Lewis, amigo personal de Mauricio Macri. Descubiertos, intentaron encubrir esta reunión a través de la confección de facturas truchas y el direccionamiento de la causa en la que se los investiga, dos delitos graves.

 

El periodista Ari Lijalad recordó que el viaje ya era conocido por publicaciones de Página/12 y El Destape. Los integrantes de este supuesto grupo de chat son casi los mismos que figuran en la planilla del vuelo a Bariloche que publicó El Destape. Los que fueron por su cuenta fueron los jerarcas de Clarín, Rendo y Casey.

 

Audios.

 

Los protagonistas crearon un grupo de Telegram para acordar una estrategia de respuesta que incluía presionar a algunos medios para que guardaran silencio y al mismo tiempo planificar una versión unificada para difundir a través de ciertos periodistas.

 

Este fue el contexto en el que los cuatro jueces, más el procurador Mahiques, D'Alessandro y los directivos de Clarín Casey y Rendo, intercambiaron audios en el grupo de Telegram para instalar una única explicación -a juzgar por los propios mensajes, falsa- y evitar que prospere la denuncia contra los magistrados por el delito de "dádivas" (recibir regalos o prebendas que son entregadas "en consideración de su oficio" y mientras se está en ejercicio del cargo), que está previsto en el artículo 259 del Código Penal.

 

En los mensajes que se cruzaron por Telegram muestran su confianza en que podrán condicionar a la fiscal federal subrogante de Bariloche, María Cándida Etchepare, para que envíe la causa a los tribunales federales de Capital Federal, en Comodoro Py.

 

"Muchachos les cuento: la fiscal federal de Bariloche bien, buena predisposición, me ofreció mandar la causa a Py o en su defecto pedir o que aportemos nosotros o ella pedir a la empresa las facturas del vuelo y eventualmente del hospedaje con los denunciados digamos sin Jorge y sin Pablo y en base a eso cerrarla así que si están de acuerdo avanzo en alguna de estas opciones", dice Mahiques, según publicó Perfil.

 

Instalar espionaje.

 

En otro tramo del supuesto grupo de Telegram, el ministro de Seguridad de la Ciudad, Marcelo D´Alessandro envía un audio diciendo: "Yo estoy de acuerdo y haría mucho mucho hincapié en el tema del espionaje inclusive diría lo que yo creo que es verdad: los tipos de la PSA de Bariloche no se cuánto conocimiento tienen de nosotros con lo cual hay un clara orden de seguir por lo menos a ciertas personas o a nosotros en función de lo que hacen. Yo haría mucho hincapié en el tema del espionaje y de la gravedad de lo que esto realmente significa sin dar demasiado detalle y me gustó lo que dijo Leo Bergroth porque hay gente que ni siquiera nos conocía y es verdad también que nos subimos a último momento". En un momento del chat, D´Alessandro asegura que logró frenar el tema en uno de los portales más importantes del país.

 

Además, en otro mensaje, el ministro de Horacio Rodríguez Larreta dice: "Si en algún momento me tocara ser ministro de nación, lo primero q hago es disolver la PSA" a lo que Yadarola redoblaría: "Glinski es parte del paisaje de mi trabajo. Estoy seguro que nos volvemos a cruzar en cualquier momento". El tono amenazante continúa con una frase que según surge de la filtración fue escrita por D´Alessandro: "Dame el gusto de ir a buscarlo con un patrullero nuestro que lo hago cagar...".

 

"La podredumbre del lawfare".

 

El ministro de Justicia, Martín Soria, aseguró ayer que los mensajes intercambiados en la aplicación Telegram por jueces federales, el procurador porteño, directivos del Grupo Clarín, ex miembros de la AFI de la gestión macrista y el ministro de Justicia y Seguridad de CABA, tras compartir todos ellos un viaje a Lago Escondido, "constituyen la radiografía precisa de la podredumbre del lawfare".

 

A través de un hilo de Twitter, Soria se refirió a la información publicada ayer por los diarios Tiempo Argentino y Perfil junto al portal El Cohete a la Luna, en la que se difundió el contenido del grupo de Telegram filtrado tras un hackeo.

 

Para el funcionario, las mensajes difundidos reflejan "una extraordinaria confesión de múltiples delitos", entre ellos "dádivas, tráfico de influencias, falsificación de documentos, prevaricato y hasta eventuales tormentos y privaciones ilegítimas de la libertad".

 

Pruebas falsas.

 

"La primera reacción de estos jueces y camaristas es plantar pruebas falsas y esconder la verdad", añadió el ministro para cuestionar la conducta de los jueces que formaron parte del vuelo privado de tipo charter que partió desde San Fernando a San Carlos de Bariloche el 13 de octubre último, en cuya lista de pasajeros figuraban Julián Ercolini, Pablo Cayssials, Pablo Yadarola y Carlos Mahiques, titular de la sala II de Casación Penal.

 

Al referirse a Ercolini, Soria lo definió como "el mismo que elevó a juicio oral una causa armada sin pruebas como la de Vialidad" y a partir de los audios difundidos lo acusó de "incitar a sus pares a buscar facturas truchas e inventar coartadas".

 

Finalmente, el titular de la cartera de Justicia advirtió que los intercambios revelados en el grupo de Telegram demuestran que aquellos que "deben impartir justicia no hacen más que conspirar por su propia impunidad y la de sus socios, además de perseguir al peronismo".

 

Para Soria, lo más grave de todo este episodio es la constatación de "cómo la justicia, los medios y el macrismo le atan las manos a la democracia".

 

"Fueron robados".

 

Según publicó en el día de ayer Perfil, desde el entorno de Marcelo D´ Alessandro dijeron que "los audios fueron robados de un teléfono privado por servicios de inteligencia, editados y compaginados convenientemente, no sé si se entiende la dimensión o la gravedad institucional de que un service entre a tu teléfono y arme esta operación, en la cual además no tuvieron ni la viveza de incluir ningún delito, porque hasta acá, el único delito que se ve, es entrar, robar, editar y difundir supuestas cosas del ámbito privado de una persona". Por el lado de Mahiques dijeron que "hoy con la tecnología que hay puede hacer lo que quieran con tu voz y compaginar". Otros, ante la consulta de este medio, hicieron silencio.

 

(Télam/Perfil/ElDestape)

 

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