Kansas: la cultura que une y acerca a La Pampa
(Fabricio Coller - Enviado especial) - El estado de Kansas, corazón del país norteamericano, ofrece postales que, por momentos, invitan a pensar que uno transita por las rutas pampeanas. En algunos aspectos, el paisaje comienza a parecerse sorprendentemente al de La Pampa. Dos llanuras separadas por miles de kilómetros, aunque unidas por el campo
Hay lugares que, aun estando a casi nueve mil kilómetros de distancia, despiertan una extraña sensación de familiaridad. Kansas es uno de ellos. En medio de la cobertura del Mundial, recorrer sus rutas es encontrarse con un paisaje que remite inevitablemente a La Pampa: extensiones infinitas de tierras fértiles, silos que dominan el horizonte, ganado y una economía que respira al ritmo del campo.
No es casualidad. Tanto Kansas como La Pampa construyeron buena parte de su identidad sobre la producción agropecuaria. Aquí predominan los grandes establecimientos ganaderos y agrícolas, con el maíz, el trigo y la soja como protagonistas, acompañados por una poderosa industria de la carne vacuna que abastece tanto al mercado interno como a buena parte del mundo.
Para muchos argentinos puede resultar llamativo, pero la carne estadounidense tiene un nivel de calidad comparable al de la producción nacional. Basta un dato para comprenderlo: en Argentina se utilizan desde hace años toros de genética estadounidense para programas de inseminación artificial, buscando mejorar características productivas y de calidad en los rodeos. La genética bovina estadounidense es una referencia internacional y forma parte del desarrollo de numerosos establecimientos ganaderos argentinos.
Esa búsqueda permanente de excelencia también se refleja en la formación académica. En Kansas, los estudiantes vinculados a la producción animal aprenden desde muy temprano el proceso de clasificación de la carne. En la universidad cuentan incluso con un frigorífico destinado a la enseñanza, donde las medias reses cuelgan de las tradicionales ganchetas dentro de un aula especialmente preparada. Allí estudian cada corte, analizan el marmoleo (fibras), la cobertura de la grasa, el rendimiento y todos los parámetros necesarios para aprender a tipificar la carne con precisión, una práctica que combina teoría y trabajo de campo.
Como ocurre en La Pampa, el campo no es solamente una actividad económica. Es una forma de vida. Las comunidades del interior viven alrededor de la producción agropecuaria, las ferias ganaderas, la maquinaria agrícola y las tradiciones rurales. El vínculo con la tierra atraviesa generaciones y define buena parte de la identidad de sus habitantes.
Quizá por eso Kansas resulta tan cercano para un pampeano. Porque detrás de las diferencias culturales y del idioma aparecen valores compartidos: el trabajo, la producción, la importancia del conocimiento aplicado al campo y el mantenimiento de una actividad que alimenta a gran parte del mundo.
En tiempos en los que el Mundial lleva la atención hacia los grandes estadios y las principales ciudades, basta alejarse unos kilómetros para descubrir que, en el centro de Estados Unidos, existe un entorno que bien podría confundirse con el de nuestra provincia. Y allí, entre campos interminables y corrales de ganado, La Pampa parece sentirse un poco más cerca.
Mac Allister titular.
El próximo desafío de la Selección Argentina será precisamente en Kansas City. Este sábado, Argentina enfrentará a Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, donde estará en juego el pase a semifinales.
Se estima que Alexis Mac Allister volverá a ser titular. Viene siendo una de las piezas más confiables del técnico Lionel Scaloni. El pampeano disputó todos los partidos de Argentina en este Mundial (contra Jordania ingresó en el segundo tiempo) y lo hizo adaptándose a dos funciones distintas: como volante central de contención y también como mediocampista interno, mostrando una versatilidad que lo convirtió en una de las grandes garantías del seleccionado argentino.
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