La iglesia brinda asistencia “todas las noches” a 40 personas en Santa Rosa
(Eduardo Castex / Corresponsal) - El obispo de La Pampa, Luis Darío Martín, expresó que “la caridad de la Iglesia se expresa de distintos modos” y que, para atravesar la crisis económica y social en Santa Rosa, desde Cáritas ayudan “a los más descartados de todos”.
“Todas las noches recibimos a gente en situación de calle, les damos un plato caliente, les permitimos que tengan un baño para asearse y una cama caliente para que no se mueran de frío por las bajas temperaturas del invierno”, aseguró la máxima autoridad eclesiástica pampeana en Eduardo Castex.
Martín presidió el sábado por la tarde la 73° Peregrinación a la Virgen María Auxiliadora, ubicada en el cruce de la ruta nacional 35 y el acceso a Eduardo Castex. Como asumió en marzo al frente del obispado pampeano, esta fue su primera misa en el tradicional peregrinaje de fieles de la zona norte de La Pampa.
Recordó además que, como nació en General Pico, participó desde pequeño en la peregrinación junto a sus padres. “Obviamente, ni pensaba que algún día iba a presidir la eucaristía, porque cuando Dios llama… todos somos llamados alguna vez para algo. En ese momento no era consciente de un llamado de Dios para el sacerdocio”, expresó.
Con la moderación propia de las autoridades religiosas, Martín destacó la fidelidad de los peregrinos a lo largo de los años, especialmente en tiempos “donde se buscan cosas nuevas porque nada nos satisface”.
“La gente que viene desde hace 30, 40 o 60 años significa que algo encontró”, sostuvo, porque “las otras cosas nos pueden saciar un momentito, pero no nos satisfacen el corazón, porque nuestro destino está hecho para vivir junto a Dios para siempre, ya que él nos eligió como hijos”.
Según el entrevistado, actualmente “en el mundo se está dando una vuelta nuevamente, porque las políticas internacionales y de los poderosos buscaron sacar a la Iglesia de al lado, porque mira a los más descartados, mira la comunión y entiende que tenemos que acompañar al otro. Y eso no les gusta, porque quieren ganar más a costa del otro”.
“La Iglesia -continuó- durante mucho tiempo fue dejada de lado, pero esa lectura de vida no terminó de saciar el corazón del hombre, ni siquiera el estado de bienestar, porque no tienen esperanzas ni en los hijos ni en otras cosas. Las tasas de suicidio y las angustias que existen muestran que hay un volver del corazón a Dios, porque en los últimos años se multiplicaron los bautismos y las catequesis de adultos, ya que de chicos no los llevaron para que se encontraran con Dios”.
Necesidades.
Según el obispo pampeano, las personas se acercan a la Iglesia con distintas necesidades. “La mayoría se acerca por problemas religiosos, pero también hay problemas sociales”, reconoció.
Recordó además que el papa Francisco decía que “la mayor pobreza es espiritual” y consideró que “si tenemos una riqueza mayor, lo demás se va acomodando”.
“Hay algo que no se compra y no necesitamos comprarlo, porque la riqueza de la fe es lo que nosotros podemos darles”, agregó.
En el noticiero de CPE TV, el cura Juan Carlos Cipolla detalló que actualmente desde Cáritas se asiste con alimentos no perecederos a “entre 40 y 45 familias”. Además, señaló que los voluntarios realizan “entre 35 y 40 viandas diarias” para personas en situación de calle y que al desayunador asisten diariamente “entre 30 y 35 trapitos”.
-Obispo, además de la ayuda espiritual, ¿desde la Iglesia brindan ayuda social?
-Sí, siempre. En principio, cada cristiano lo hace desde su casa, porque no puede no ayudar: es algo inherente al corazón del hombre en la medida en que tiene fe. La Iglesia tiene instituciones que trabajan en eso, porque a través de Cáritas se ayuda a mucha gente, y no solo desde la asistencia, sino también buscando soluciones. Creemos que la asistencia hay que darla, pero lo importante es la promoción.
“También ayudamos a los más descartados de todos, porque en Santa Rosa hay un lugar donde todas las noches recibimos a personas en situación de calle, les damos un plato caliente y una cama para que no se mueran de frío por las bajas temperaturas del invierno. La caridad de la Iglesia se expresa de distintos modos, en cada lugar con algo concreto. En algunos sitios se puede organizar un poco más y en otros un poco menos, pero en todos lados está presente la caridad de la Iglesia”, respondió.
“En los momentos más difíciles no están solos. Uno de los mayores dolores de la humanidad es que cada vez estamos más solos, porque ahora no quieren tener hijos o tienen uno solo. No van a tener hermanos, primos ni tíos; van a quedar solitos en el mundo. Y solos son más manejables, hay más angustia. Pero no estamos solos: tenemos a María, y agárrense fuerte de ella”, concluyó.
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