La importancia de la escucha
Máximo tiene 10 años, vive en General Campos y un diagnóstico de discapacidad intelectual. A su alrededor la familia es el punto de apoyo fundamental pero también necesita del afuera. De la escuela y del Estado. Del acompañamiento para quienes cada día lo cuidan, educan y contienen en una localidad que, como en tantas otras de la provincia, es difícil tener una red completa de atención. Por lo pequeño de la población y por las distancias.
“Se necesita mucha ayuda por distintas situaciones y para las familias es muy importantes ser escuchados y sentirnos contenidos porque muchas veces se complica el día a día, y esta Red de Familia viene a acompañar en un montón de procesos del desarrollo de nuestros niños. Hace un tiempo nos habíamos autoconvocados algunas familias del pueblo para acompañarnos y poco tiempo después nos llegó la invitación desde el área de Coordinación de Inclusión para el primer encuentro, y nos resultó muy positivo. Fue muy cálido con respuestas y propuestas concretas”, valoró Vanesa Sobles, la mamá de Máximo y una de las presentes en la reunión inicial de la “Primera Red de Familias” que se desarrolló en General Campos.
La Red es impulsada desde el ministerio de Educación de La Pampa. Es un espacio que se resume en la definición “de escucha activa, de palabra compartida y de construcción colectiva”. Un lugar donde se activa el abrazo pero también la respuesta necesaria.
“Es un espacio fundamental porque promueve la voz de la familia. No como la voz secundaria, sino como protagonista. En este primer encuentro se expusieron en común las experiencias de vida, las cotidianas, las preocupaciones, los logros, los miedos y las estrategias que cada familia construye en la crianza y en el acompañamiento diario. Mediante las redes se propone el trabajo en conjunto y corresponsable de las familias y la comunidad educativa en un ámbito donde las palabras y las ideas se unen para generar crecimiento y acompañamiento, bajo la premisa que ‘nadie forma a nadie’ sino que juntos transitamos un camino colaborativo en el que todos aprendemos”, explicó a LA ARENA Mariana Vargas, directora de la Esuela de Apoyo a la Inclusión 11 de Guatraché y zona de influencia.
La Red de Familias es una acción más de las tantas que tiene la Dirección General de Transversalidad de la Educación inclusiva y que se lleva adelante en diferentes localidades, por eso hacia adelante se concretarán nuevos encuentros.
“El objetivo es poder tender redes de apoyo. Y vale remarcar que estos espacios van a continuar generándose para seguir construyendo y generando nuevos desafíos y propósitos, porque las Redes de Familia justamente tienen ese fin, que sigan realizándose con nuevas metas que se proponen como espacio democrático de escucha, porque no es un encuentro y nada más, van a seguir desarrollándose”, explicaron desde la Dirección.
Momento difícil.
En el caso de la zona sur se hizo un primer encuentro en Guatraché y luego en Campos. “Se juntaron diez grupos familiares, cada uno con sus necesidades y demandas, pero todos con la idea de hacer un trabajo en conjunto siendo nosotros los que, en principio, aportamos la escucha”, señaló por su parte Mariana en un contexto donde la discapacidad es atacada por distintas medidas económicas y sociales que llegan desde la administración central.
“Nosotros lo que queremos y buscamos es mejorar la situación de cada chico, de cada familia, y nos vemos afectados porque los nomencladores están muy bajos. Es insostenible para muchas familias sostener un tratamiento porque hay que viajar e implica mucho costo. Y en ese marco, además, para las profesionales es insostenible cobrar una sesión 10 mil o 12 mil pesos, por eso también marcamos que hacen falta profesionales especializados en discapacidad. Es muy difícil encontrar profesionales dispuestos a vivir en el pueblo y eso lo expusimos en la reunión”, indicó Vanesa.
“Se escuchó para comprender, no para juzgar. Se compartieron experiencias singulares de cada familia que al ser puestas en común, se volvieron colectivas. Al igual que las necesidades, ya que las familias están pidiendo servicios integrales en la localidad para no tener que viajar a Santa Rosa u otros lugares. Y lo piden desde una mirada inclusiva: para todos los chicos y chicas, no solo para estudiantes con discapacidad. Sería de suma importancia poder contar con atención profesional in situ: fonoaudióloga, terapista ocupacional, psicopedagoga, psicóloga”, agregó Adriana respecto al ida y vuelta generado en el encuentro.
Talleres.
Otra propuesta de madres y padres fue la posibilidad de contar con Talleres comunitarios como los que presenta el programa “Acompañando las Crianzas”.
“Les pedimos talleres hechos por profesionales de acuerdo a la edad e intereses de cada chico. Antes de la reunión pensamos que era sólo desde la escuela, pero nos sorprendió porque también estuvieron invitados padres que no tienen hijos en edad escolar aún y también personas adultas con alguna discapacidad. Una de las coincidencias fue que lo más necesario es tener la terapia en el pueblo. Algunas familias no pueden viajar, por trabajo o por lo económico, y además porque no es fácil porque los niños no quieren viajar o si lo hacen, después no quieren entrar a la terapia. Entonces poder contar con esa posibilidad cerca de nuestras casas sería algo muy beneficioso”, resaltó Vanesa, quien además destacó la calidez del ‘cara a cara’ que se dio en el lugar donde funciona el Cumelén de General Campos.
“Nos recibieron con un almuerzo,, con distintas cosas y detalles, fue algo muy acogedor. Y también nos dieron una maceta con semillas en una bolsita y con un papelito para que cada niño pueda plantar las semillas, con eso nos pidieron que pidamos un deseo, algo que sea para para nosotros. Fue muy lindo”, dijo Vanesa acerca de una red que apuesta por la escucha y el abrazo compartido. Por la respuesta hacia una necesidad.
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