La pampeana que baila en el Circo Rodas
El histórico Circo Rodas desembarcó por primera vez en Santa Rosa con una estructura monumental que confirma por qué sigue siendo uno de los espectáculos itinerantes más grandes de la Argentina. La compañía cuenta con más de 50 artistas en escena, acrobacias extremas, magia de gran escala, un despliegue técnico pocas veces visto en la región y una joven pampeana se sumó a la gran presentación para mostrar sus habilidades en el baile.
Malena Mansilla es santarroseña, tiene 20 años, se formó como bailarina en Buenos Aires, volvió a su ciudad para brindar clases y fue convocada por el Circo Rodas. En dos días debió aprenderse las coreografías para subir al gran escenario. Pero Malena estudió y se esforzó para estar ahí.
La joven baila desde los diez u once años. “Desde bastante chica”, simplificó la artista en diálogo con LA ARENA. “Arranqué bailando jazz contemporáneo y solamente dejé de bailar un año para hacer gimnasia artística. Nunca dejé de estar en movimiento. Después volví al baile porque me di cuenta que era lo que más me gustaba. Entonces empecé a explorar las danzas urbanas y cuando terminé el colegio me fui a Buenos Aires para formarme en ese tipo de baile”, comentó.
“¿Por qué me gusta bailar? Qué pregunta profunda…”, dijo y pensó… “Siempre me gustó bailar y cantar. Me siento yo moviéndome. Es una sensación que no puedo explicar. También soy profesora y transmitirle al otro lo que sentís cuando estás moviéndote está bueno”, expresó.
A fines del 2025, regresó de Buenos Aires y este año comenzó a brindar clases de baile urbano a adolescentes y adultos. Hasta que llegó el Circo Rodas a Santa Rosa y su vida tuvo un giro, un doble giro se podría decir, porque debió dejar las clases para sumarse a esta nueva aventura.
Casting y selección.
Mía García también es pampeana, vive en Buenos Aires y le escribió a Malena para contarle que el circo llegaba a la provincia. “Me dijo que iban a hacer temporada acá y que estaban buscando bailarinas. Entiendo que a cada lugar que van, buscan gente de ese lugar para llenar los cupos. Le pasaron mi contacto al coreógrafo, estuve charlando, me hicieron un casting y quedé”, dijo con una gran sonrisa.El casting -como en los tiempos que corren- fue virtual. “Tuve que mandar un video. Sé que hablaron con varias personas y quedé yo”, dijo y aclaró que “piden mucha disponibilidad horaria, yo estoy full time ahí adentro. Si necesitan ensayar o hacer funciones, tengo que estar ahí. Entonces había personas que no podían cumplir eso”. La avioneta que recorre el cielo santarroseño dice “últimas funciones”, que todos se apuren porque son los últimos días y que el circo se va. Malena no sabe con exactitud cuántas semanas se quedará. Las funciones comenzaron el 21 de mayo y a ella la comprometieron por cuatro o cinco semanas. Todo depende de la demanda. “Acá, por suerte, les está yendo bien. El fin de semana estuvo llenísimo, la gente lo recibe muy bien y se escuchan comentarios lindos”, destacó. Luego regresarán a Buenos Aires porque ya estuvieron en Neuquén, Mendoza y demás provincias.
Baile.
La joven de 20 años no quiere spoilear el show -es decir, revelar los detalles del espectáculo antes que alguien lo vea, no quiere arruinar la sorpresa-, pero seguramente los lectores también quieran saber qué hace Malena en un circo. Malabares, acrobacias, magia, ¿pero baile? Sí. También hay un espacio para eso. “El coreógrafo es un genio, está todo armado, yo me tuve que sumar. Me enseñaron las coreografías en dos días: el martes llegué y el jueves fue la primera función”, contó.
“No quiero spoilear, tienen que ir a verlo”, dijo y miró con compasión, pero adelantó algo: “La onda es jazz. También estamos en los números de malabares, de magia y hay una parte que se llama ‘Payasitos’ que suceden muchas cosas…”. Quedó un poco de intriga, sí, “pero básicamente es bailar y también somos extras. Hay aproximadamente diez bailarinas y seis bailarines”.“Nunca me imaginé estar en un circo, no estaba familiarizada”, acotó la joven y sostuvo que su sueño era trabajar sobre un escenario. “Esto es nuevo. Me sorprendió el armado que hay detrás, el montaje del show, las coreografías, los vestuarios. Es una experiencia muy buena y la gente que trabaja es muy capaz. Hay mucha gente en escena y mucha gente detrás”, aseguró Malena. En cuanto a la repercusión, la joven subrayó que su familia está “contentísima” y que junto a sus amigos y amigas la fueron a ver en el estreno. “Están felices”, agregó. Vivir de gira.
Al hablar con los integrantes del circo, Malena señaló que lo positivo de las giras es “conocer un montón de lugares”, aunque la parte difícil es vivir en casas rodantes. “No es la comodidad de tu casa, pero es parte de la experiencia. Además lo difícil vale la pena cuando salís al escenario y ves cómo la gente aplaude y recibe el show”, mencionó.Obviamente que el sueño de la pampeana es sumarse a las giras del Circo Rodas, pero todo está en un “veremos”. También quiere mantener el espacio de clases porque es algo que disfruta. “Quiero viajar por todo el mundo bailando, me encantaría”, cerró Malena.
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