“Los datos del Indec no nos cierran”
Los últimos datos de pobreza e indigencia que reveló el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) para el aglomerado Santa Rosa-Toay fueron de 25,6 y 8,7 respectivamente. La primera se mantuvo y la segunda bajó un punto porcentual. El dato fue celebrado por el presidente de la Nación Javier Milei, quien asegura haber sacado a unos 15 millones de argentinos de la pobreza en lo que va de su gobierno, pero en nuestra provincia las autoridades desconfían de la fidelidad de la medición nacional.
“La verdad que los datos del Indec no nos cierran. Esto nos ocurría cuando los datos del Indec nos daban mal y también ahora que ocurre lo contrario”, dijo el ministro de Desarrollo Social de La Pampa, Diego Alvarez, en diálogo con Radio Noticias 99.5. Es que en el inicio de la gestión de LLA los datos de La Pampa empeoraban y ahora han tenido una mejora, pero el funcionario asegura que no le creían entonces y tampoco le creen ahora.
“Por eso en 2022 decidimos contar con un indicador propio que fue el Indice de Vulnerabilidad Social. Tuvo que ver con tener un análisis metodológico y serio sobre cuál era el impacto que nuestras políticas sociales tenían en el mejoramiento de las condiciones de vida de un núcleo familiar. Hoy, pese a que el Indec nos dice que la indigencia bajó, lo que advertimos es que la situación social se está complejizando, que las familias se endeudan para poder pagar las cuentas, que las tarifas, los servicios y todo tiene un peso cada vez más grande en los gastos de los hogares, por lo cual cada vez hay menos disponibilidad para tener una mejor calidad de vida”, afirmó.
-¿El nivel de pobreza o indigencia se mide a partir del ingreso de las personas? ¿O incluye las condiciones de vida generales, como casa propia y acceso a servicios básicos?
-Se mide sólo por ingresos. En el caso de la indigencia tiene que ver con el acceso a la canasta básica alimentaria, que es un valor económico. Si la persona no alcanza ese valor es indigente. Y en el caso de la pobreza, es esa canasta básica total, que es la canasta alimentaria más un cálculo de gastos para cubrir vestimenta, esparcimiento y otras actividades. Si el ingreso de la persona está por encima de la canasta alimentaria, pero por debajo de la canasta básica total, está en la pobreza. Esta forma de medir pobreza e indigencia hace que, por ejemplo, si la línea de pobreza está en los 500 mil pesos (NdR: cifra ficticia), alguien que gane por mes 499.999 sea pobre, y alguien que tienen un ingreso mensual de 500.001 pesos no lo sea. Por esa razón, hoy en muchos lugares se está utilizando una modalidad diferente para medir, que es multidimensional, que tiene que ver con cuestiones más estructurales. Lo otro que nos sirve como elemento, que el gobernador a veces lo menciona, es la mejora que tuvo la provincia a partir de los años ochenta en las NBI y el índice de desarrollo humano. Nos sirve el seguimiento de los datos que el Indec releva a través de los censos, que nos permiten ver cómo estamos respecto a las NBI, necesidades básicas insatisfechas. La Pampa está muy por encima de la media nacional. Creer que las cifras de indigencia y pobreza pueden mejorar en un país donde se está deteriorando el empleo, donde se pierden empleos de calidad para convertirse en trabajos informales… Resulta que ahora parece que los ingresos de los trabajadores informales han crecido notablemente, cuando sabemos que la informalidad deteriora el nivel de ingresos, porque no hay capacidad de negociación salarial.
-¿Un monotributista es un trabajador informal?
-Está registrado como monotributista pero lo que hay que ver es si esto encubre la pérdida de un empleo formal, es decir, en relación de dependencia, que es el más difícil de generar. Hoy en el ámbito nacional hay más de 300 mil puestos de trabajo formales destruidos y solo se han creado 270 mil informales. Hoy todo apunta a que haya menos ingreso, lo cual debería mostrar un mayor nivel de pobreza, cosa que no vemos en la medición del Indec y por eso nos resulta inconsistente. Hay provincias que tienen niveles de indigencia muy bajos y la realidad social que se ve en ellas es muy distinta. Hay una provincia donde el promedio de los ingresos familiares es de 422 mil pesos. En La Pampa, ese promedio está en 822 mil. Sin embargo, acá el Indec dice que son más altas la indigencia y la pobreza. Son datos que nos resultan muy inconsistentes.
-¿Dónde se ubican hoy las líneas de indigencia y pobreza en La Pampa?
-Una persona adulta, para no ser indigente, necesita 208.443 pesos por mes. Una familia de cuatro integrantes, necesita 644.088 pesos para acceder a la canasta básica alimentaria. Para no caer bajo la pobreza, una persona adulta necesita 452.321 pesos, y una familia tipo, de cuatro integrantes, necesita 1.397.672 pesos. Tengamos en cuenta que toda esta ponderación de la canasta es del año 2004/2005, por eso se produjo la renuncia de Marco Lavagna al Indec, porque él quería implementar una ponderación más actualizada.
Una ironía sobre Adorni.
El ministro Diego Alvarez dijo que en los dos años y medio que lleva la presidencia de La Libertad Avanza no hubo una mejora social, ni económica. “Honestamente, no conocemos a nadie que esté mejor, salvo alguien que pueda haber accedido a un crédito del Banco Nación a tasa baja o (el jefe de Gabinete Manuel) Adorni... Pero hablando en serio, lo que se ve son comercios que cierran y otros que no cierran pero que tenían dos empleados y ahora tienen solo uno”, resumió.
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