“Muchas buscan un espacio de escucha”
Las calles de Córdoba volvieron a transformarse en un escenario de masividad política durante el fin de semana largo. En el marco del cierre del 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales, Intersex y No Binaries, las delegaciones llegadas desde todos los puntos del país resolvieron por unanimidad que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) sea la sede encargada de recibir la edición 2027, marcando el regreso del masivo evento al epicentro político en plena antesala electoral.
Bajo consignas que combinaron la defensa de los derechos adquiridos, la resistencia a las políticas del gobierno de Javier Milei y una fuerte impronta internacionalista, el movimiento ratificó su vigencia tras casi cuatro décadas de historia ininterrumpida. También hubo presencia pampeana.
Análisis.
En diálogo con LA ARENA, la trabajadora social y autora de la muestra “Zapatos Rojos”, Nancy Rodríguez, comentó que este año participaron entre 100.000 y 150.000 personas. “Fueron muchísimas más que el año pasado en Corrientes, y eso marca la necesidad del encuentro, de afecto”, expresó.
Aseguró que las mujeres y disidencias llevaron la bronca, pero también la alegría de encontrarse, a pesar de que no se conocían. “Sabemos que unidas podemos llevar adelante las acciones. Se piensan en los talleres, se consensúa, se disiente y se llegan a acuerdos para pensar un futuro con esperanza, próspero, donde las políticas públicas tengan su impacto en lo social, en lo territorial y en las mujeres y niñeces que se ven afectada por el endeudamiento”, afirmó. Contó que la fuerte consigna del encuentro fue la crítica “al desmantelamiento del Gobierno nacional a las políticas públicas”.
Violencia digital.
Rodríguez comentó que los talleres estuvieron “colapsados” y algunos de ellos “se desdoblaron en cinco aulas”. Particularmente, la pampeana participó del taller 42 denominado “Violencia digital, redes sociales, medios de comunicación, grooming”, que se desarrolló por primera vez este año. En el mismo se acordó crear un foro que tomará forma en el transcurso de los próximos encuentros.
“Pero sí se creó una red nacional para que las promotoras territoriales llevemos la información necesaria a nuestros adolescentes, niñeces y también a quienes somos padres y madres porque necesitamos herramientas en este territorio tan inhóspito para muchos y del cual estamos tan atravesados desde lo digital”, desarrolló.
Rodríguez destacó que el taller tenía como objetivo “delimitar lineamientos concretos a nivel territorial, desde la promoción de agentes comunitarios, de agentes territoriales y con información adecuada, precisa, acorde con todo lo que viene sucediendo”. Es importante mencionar que propusieron hablar de violencia digital de género. “Esta forma de violencia se dirige de manera específica contra las mujeres, sus cuerpos y las diversidades. Quienes la padecen son sobrevivientes de la violencia digital. El término reconoce a la persona sin fijarla en el lugar de víctima”, explicó.
La profesional aseguró que fue “muy movilizante y gratificante” participar de esta iniciativa y aprovechó para comentar a otras referentes lo que se hace en La Pampa. “Informamos sobre la guía que tiene el Ministerio de Educación y diferentes ministerios, la cual siempre se aggiorna ante las demandas concretas que surgen en las escuelas”, explicó. Esa experiencia se la llevaron las demás provincias y las pampeanas se trajeron herramientas de otros territorios para ponerlas en práctica acá.
En ese marco, la trabajadora social se abrazó con Laura Sánchez, la madre de Emma Bondaruk, una activista clave en la visibilización de la violencia digital en Argentina. Su lucha se originó tras la trágica pérdida de su hija de 15 años en agosto de 2024, quien se quitó la vida luego de la difusión no consentida de imágenes íntimas en su entorno escolar.
“El acompañamiento de las familias, de las víctimas, de las hijas, nietas nos fortalece. Nos fortalecemos en las calles, nos fortalecemos en las marchas. Muchas mujeres llegan en búsqueda de un espacio de escucha, de catarsis, de abrazos, de miradas. Es movilizante y renueva la lucha. Somos muchas uniendo luchas, sosteniendo y siendo sostenidas”, expresó.
Salud mental.
Por otro lado, Rodríguez se mostró sorprendida porque los talleres de salud mental también se desdoblaron en cinco salones. “Allí, las profesionales pudieron poner en palabra lo que sucedía en cada uno de los hospitales o centros de salud, donde la atención y el desmantelamiento se recrudeció, pero también pensando en los cuidados de quienes cuidan y la necesidad de contar con profesionales”, explicó. “Creo que la crisis de salud mental afecta a todos, y en esto no estamos exento ninguno, no tiene que ver con la clase”, completó.
Artículos relacionados
