Paran médicos por falta de pago y reducción de las cápitas
Los médicos y médicas de cabecera a nivel nacional que atienden por PAMI iniciaron este lunes un paro de 72 horas y, en Santa Rosa, se movilizarán mañana a las 17 para reclamar por el recorte de las remuneraciones de la obra social de los jubilados y pensionados en un 53 %.
Este lunes por la mañana los profesionales Jorge Moises y Virginia Pordomingo explicaron que “se trata de un ajuste” en el cobro que hace insostenible la prestación. “En la provincia somos poco más de 40 médicos y unos 20 en Santa Rosa que tenemos que atender cada uno 700 pacientes. Es decir serían en total más de 14 mil jubilados”, remarcaron.
La resolución 1107/26 de PAMI dispuso –entre otras medidas de ajuste- que se bajan en un 53% las remuneraciones a médicos de cabecera, que ya venían con sus salarios congelados y atrasados. Ante esta situación, afiliados y profesionales de la salud expresaron su inquietud por la modificación del régimen de cápitas. Según se informó, el Gobierno abonará solo una parte de los honorarios a los médicos de cabecera, lo que implica una reducción en sus ingresos.
La medida genera incertidumbre y temor ante posibles renuncias o la reducción de cupos de atención para afiliados.
En nuestra provincia el acatamiento es masivo y el reclamo es por la derogación inmediata de la normativa que recortó los ingresos de los profesionales a menos de la mitad en términos reales.
Obviamente el impacto se da directamente en la calidad de la atención médica, afectando a miles de jubilados y pensionados que dependen del sistema.
“Es un bastardeo profesional”, sostuvo Moisés mientras que Pordomingo destacó que el cobro por prestaciones pueden recibir, en el mejor de los casos, –para atender 700 pacientes cada uno- algo así como $1.400.000. Pero a eso hay que descontarle alquiler de consultorio, secretaria, seguro de mala praxis, equipamiento informático acorde a las exigencias de las plataformas de PAMI, caja previsional médica y matrícula provincial, con lo que se reduce a la mitad”.
Ataque a la salud.
Ambos médicos coincidieron en que la medida que se adoptó con la resolución 1.107 “es un ataque directo a la salud, a los médicos y a los jubilados. Se ataca al sistema de salud”.
Enumeraron que “a los jubilados les pagan sumas paupérrimas, y además hay recortes en odontología y oftalmología entre otras prestaciones. Conocemos perfectamente la situación socio económica de los abuelos, y que no se trata sólo de una dolencia física, porque vienen a buscar contención, o las muestras médicas cuando hay medicamentos que no pueden comprar en farmacia. Por todo eso tratamos de no cortar la prestación, pero nadie nos escucha cuando reclamamos”.
La crisis con PAMI no para de profundizarse, y sigue la falta de respuestas por parte del Gobierno nacional. Los prestadores aducen que se empuja al sector a “una situación límite”.
“¿Respuestas? Ninguna. En la sede local de PAMI nadie tiene nada para decir, y sostienen que es una medida que viene de Nación”, lamentaron.
“La realidad es muy crítica. Atacan a los jubilados, a los más vulnerables, que necesitan toda la asistencia médica. No solamente no aumentan las jubilaciones sino que le sacaron los medicamentos en un momento y ahora nos atacan a los médicos, pagándonos una miseria”, apuntó Moisés.
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