Preocupa la inseguridad en La Gloria
Semanas atrás se informaba en estas páginas de un robo ocurrido en la localidad de La Gloria, a 50 kilómetros al este de Santa Rosa sobre la ruta nacional 5. El hecho delictivo, que debió ejecutarse al menos por dos personas durante un período prolongado, con el auxilio de un vehículo de carga, terminó en el total desvalijamiento de una vivienda situada a escasa cuadra y media de la plaza central, sobre calle Belgrano.
Vecinos que se comunicaron con esta redacción, remarcaron que “llama la atención la impunidad con que se produjo el hecho, aún considerando la escasa población” (83 habitantes según el censo de 2022) y “el pobre sistema de alumbrado público en este pintoresco poblado, dependiente de la municipalidad de Uriburu”.
Violentando una ventana frontal de la vivienda, procedieron a desmontar y llevarse una estufa salamandra de primera marca y alto valor, más un anafe vitrocerámico, mesas, sillas, parrilla, herramientas y otros efectos que indicarían la intención de "vestir" otra vivienda con esos enseres esenciales. Más llamativo aún resulta el robo de una bomba sumergible, para lo cual debieron sustraerla de la perforación donde se encontraba instalada.
La total ausencia de testigos -pese a estar habitada una quinta colindante- hizo especular a las fuerzas del orden con que el hecho hubiera tenido lugar el pasado 16 de junio, durante uno de los partidos de Argentina en el mundial de fútbol. Las sospechas se encaminaron inicialmente hacia un grupo de albañiles que trabajaba en la zona, uno de los cuales contaba con frondosos antecedentes penales.
No obstante, el pedido de una orden de allanamiento y de secuestro de teléfonos celulares fue denegado por la Fiscalía de turno, condenando a las víctimas a lidiar con la cuantiosa pérdida y el desamparo a que las sometió la defección de los órganos encargados de garantizar su seguridad.
El frustrante resultado tendría relación con un así llamado "criterio de oportunidad" por el cual se seleccionan los delitos a investigar, cuyos criterios de aplicación parecen depender exclusivamente de la voluntad de los funcionarios judiciales.
El hecho no dejó de conmover a una comunidad que apuesta al progreso y resurgimiento de La Gloria, que entre nuevos residentes y casas de fin de semana, intenta resurgir de la virtual desaparición a la que la sometió la clausura del servicio ferroviario en la década de los ‘90. La preocupación, claramente, es por el efecto disuasivo que tendrá esta grave inseguridad jurídica en los potenciales inversores.
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