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“Soy hija de peón rural y eso deja huella”

Redacción 08/07/2026 - 00.28.hs

“Estamos hirviendo los porotos y ya preparamos el mondongo. También el maíz blanco y los garbanzos. Se viene un locrazo bien patrio”, dice Laura casi como una invitación a sumarse a lo que será la celebración por el 9 de julio. El nuevo aniversario de la independencia los encontrará hoy al mediodía sentados a la mesa, disfrutando de un rico plato criollo y seguramente de charla sobre las vacaciones y acerca de lo que viene. Que para Axel será andar por el campo, jugar con su hermanito, ayudar a sus padres y disfrutar de las vacaciones. Hasta que sea la hora de volver a la Escuela, el lugar donde es el único alumno y que tiene en Hucal su lugar para aprender, desarrollarse y distenderse de la mano de su docente a tiempo completo.

 

“El año pasado tuvimos cinco alumnos, pero para el inicio de este ciclo lectivo uno de ellos egresó y las otras familias emigraron o pasaron a escuelas de pueblos. Por eso quedó solo Axel que está en 3er. grado”, le cuenta a LA ARENA Laura Martínez, la docente que todos los días pasa a buscar al niño de 8 años y comparten el trayecto hasta la Escuela 118 de Hucal, el pequeño pueblo rural que tuvo su auge como paraje ferroviario, luego quedó despoblado y desde hace un tiempo revivió de la mano de un grupo de entusiastas que se arremangó y con una tarea de hormiga lo reconvirtió en un atractivo turístico, a la vera de la ruta 154 en el sur provincial.

 

Laura tiene 54 años y en 2027 tendrá su jubilación. Tiene una larga trayectoria como docente porque comenzó a trabajar en 1993 y pasó por distintas modalidades de la educación pública pampeana. Fue maestra común en distintos establecimientos, luego estuvo en las Escuelas Hogar de La Reforma, Chacharramendi, Cuchillo Có y Abramo. Desde agosto de 2023 trabaja como Personal Unico en Hucal, es decir que realiza una multitarea cuando se trata de alumnos en distintos niveles.

 

“En mi caso llegué a esta Escuela porque ‘Any’, la docente que estuvo 30 años trabajando en esta modalidad, se jubiló. Acá se trabaja con el plurigrado, es decir chicos y chicas de distintos grados, y también el multinivel, con primario e inicial en una misma aula. Por ejemplo, si trabajamos en Lengua, es para todos a la vez, pero vas complejizando en la medida que haya alumnos más avanzados. Lo primordial es que la propuesta les llegue a todos y puedan aprender de acuerdo a su necesidad y demanda. Este tipo de escuelas tienen sus altibajos en cuanto a la matrícula porque son chicos que viven en el campo y se van trasladando de acuerdo al trabajo de sus padres”, remarca Lorena que todos los días pasa por la estancia Los Ranqueles donde lo espera su único alumno.

 

“Axel y su familia son oriundos de Corrientes y la estancia está sobre la ruta 154, a diez kilómetros de Hucal. Abrimos dos tranqueras a la mañana temprano, se sube al transporte, viajamos hasta el pueblo, tenemos nuestro día de clase y a las 13.30 estamos de regreso. Para él venir a la Escuela es mucho más que aprender y estudiar porque no tiene la posibilidad de hacer cosas por afuera como deportes en clubes, alguna actividad artística o lo que sea. Es su conexión hacia el afuera más allá de su día a día en el campo”, detalla la docente mientras muestra el termómetro que está en el patio de la 118 y marca 4 grados bajo cero cerca de las 11 de la mañana.

 

Caminatas y pantallas.

 

La jornada escolar para Laura y Axel tiene distintos momentos, con salidas al paisaje de monte, a las instalaciones del ferrocarril que son atractivo turístico y al verde pampeano.

 

“Salimos a hacer caminatas, tenemos nuestros ratos de charla, visitamos el museo ferroviario. En la hora de educación física hacemos algún trote y a ‘Axelito’ le gusta salir de picnic así que cuando está lindo el día armamos todo y nos vamos a desayunar a las vías del ferrocarril. También tenemos nuestro momento de música porque eso fue un cambio importante en la Escuela ya que desde el año pasado contamos con luz eléctrica: tenemos pantallas solares y de litio que nos permiten acceder a internet y ver videos, algo que antes no podíamos hacer”, detalló Laura al remarcar la instalación del equipamiento solar que el gobierno provincial realizó a inicios de 2025 en el marco del “Programa de Energías Renovables para Mercados Rurales” (Permer II) y del Plan Estratégico de Energía cuyo objetivo es avanzar en la transición energética e incorporar nuevas tecnologías eficientes.

 

“El equipo posee una potencia instalada de generación de 2.640 watts. Gracias a este sistema la escuela se autoabastece completamente con energías renovables y, cuando no hay sol, el almacenamiento por baterías permite mantener el suministro por más de ocho días. Fuimos la primera institución en La Pampa en contar con un equipo de energías renovables de estas características”, señaló Laura desde una Escuela que en septiembre cumplirá 109 años de vida y que se estructura con un aula de clases, una biblioteca, la galería para hacer los actos, la cocina, una sala de juegos, baños para docentes y baños para alumnos y una salida donde hay un pequeño museo.

 

Feria.

 

Hace unas semanas, los dos integrantes actuales de la 118 tuvieron la chance de compartir y tener sus horas de convivencia con otra comunidad educativa porque participaron de la Feria del Conocimiento en la Escuela Nº 86 de Abramo, la localidad que está a 32 kilómetros de Hucal.

 

“Presentamos proyectos y eso es muy positivo porque en nuestro día a día no tenemos con quién compartir nuestros saberes, entonces poder salir y que Axel pueda socializar y estar con otros nenes es muy bueno. Porque además él es muy extrovertido, le gusta mucho charlar, compartir; ese intercambio que se da más allá de lo estrictamente escolar y que es tan enriquecedor”.

 

En tiempos donde las políticas y el discurso público que llega desde Nación apunta contra la educación pública y cercena las posibilidades para los menos beneficiados, Laura reivindica una tarea que tiene mucho de vocación y de cariño. Y de convicción.

 

“La pregunta sobre si vale la pena dar clases en estas escuelas y en esta modalidades siempre está dando vueltas, incluso entre la gente más cercana como la familia y amigos. ‘¿Para qué dar clases en medio del monte a un solo nene?’, te dicen, y más con la edad que tengo hoy, porque cuando sos joven tenés otra energía, otra predisposición. Pero yo soy hija de peón rural, fui a una escuela en el monte y eso deja una huella en tu historia personal. Y me identifico con Axel en ese aspecto, porque al igual que él yo no quería faltar a clases porque si no después no tenía nada para hacer más que estar en el campo, por eso es tan importante y te motiva de una manera especial brindar clases acá”.

 

Y cuando Laura dice “acá” también habla de una comunidad que pudo crecer y sumar más participantes. “Desde hace unos años Hucal tuvo un renacimiento con gente que se acercó y entre ellos vino un joven de General San Martín, Diego Herrera, que arregló su casita y en diciembre de 2024 se comunicó conmigo para ver si la Escuela tenía portero, y en realidad no porque la maestra a cargo se hacía cargo de todo, de la limpieza, de ordenar y demás así que en enero de 2025 se sumó a trabajar con nosotros, por lo tanto es más llevadero y porque Axel, en este caso, ve otra figura en el ámbito de la escuela. Hace poco le contaba a la coordinadora sobre algunos planes y me preguntaba con quién iba a jugar Axel, la cuestión es que armamos una lotería, invitamos al chofer del transporte y al portero y con un cartón cada uno hicimos ese juego para que él aprenda. Son formas distintas para que la vida escolar de Axel sea más placentera. En las familias rurales las seños son muy valoradas y es muy lindo para una recibir ese cariño y también el intercambio, porque en este caso son correntinos y uno aprende sus costumbres, sus comidas, sus tradiciones. Muchas veces, además, llego con Axel al campo y el papá espera con una docena de huevos, un costillar, un cuarto de cerdo. Son cosas de la vida rural”.

 

Axel también comparte la vida rural con su pequeño hermano Alexander, de dos años y medio de edad. “Es bien peleón”, dice serio con su tonada al describir la convivencia con el más chico de la familia. “Inglés es la que menos me gusta. Y Matemática es la que más”, responde y enseguida baja el tono de voz pero igual se escucha clarito: “¿Hoy me va a dar tarea, seño?”. Es que desde mañana arrancan las vacaciones y es hora de una pausa, pero antes, hoy al mediodía, Laura y Axel compartirán un buen locro patrio para reivindicar la independencia, compartir la vida en el monte y resaltar la educación para todos. En cada rincón de la provincia.

 

Los recuerdos de “Any”.

 

Ana María Baimler, “Any”, es nacida en Abramo y estuvo 30 años a cargo de la Escuela 118 de Hucal. Cuando se jubiló, en agosto de 2023, su lugar fue ocupado por Laura Martínez. “Comencé con diez alumnos y la matrícula iba variando entre ocho y doce, y en el ‘95 recuerdo que tuve 16 alumnos -le contó la ex docente a LA ARENA-. Estaba sola y tenía desde Jardín de Infantes y hasta séptimo grado en ese momento. En el ‘99 nos instalaron un televisor color con señal satelital así que podíamos ver muchos canales. Era un plan de Escuelas sin Fronteras. Nunca tuvimos luz eléctrica hasta el año pasado, que se hizo la instalación de las pantallas solares. Tiempo después se sumaron talleristas así que fue todo un recorrido con distintas etapas. Cuando miro hacia atrás son muchos recuerdos muy lindos. Hace tiempo recibí una carta de un ex alumno que destacaba su educación allí y todo lo que aprendió. Son cosas que reconfortan porque creo que una pudo hacer un aporte para que Hucal y la escuela sigan en pie”.

 

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