Viviendas que llegan a todos en La Pampa
Con los datos censales disponibles, se evidencia el Hacinamiento Crítico fue bajando en todo el país desde el año ‘91 a 2010 pasando de 6,9 a 3,9 % mientras que en La Pampa ese descenso es mucho más marcado pasando de 4,4 a 1,7%.
ROBERTO DANIEL RODRIGUEZ*
En una nota reciente publicada por este diario me referí a las condiciones materiales para que las familias pampeanas vivan adecuadamente. En ella destaqué la importancia que tienen los servicios que se deben proveer a las viviendas (tales como electricidad, gas, agua de red y cloacas, instalaciones sanitarias, etc) y también el hecho de que dichos indicadores ubican a La Pampa como una de las provincias mejor dotadas del país. Según el último Censo, La Pampa tiene alrededor de 164.000 viviendas particulares donde viven unos 364.000 habitantes (sólo 2.000 son las personas que viven en hogares colectivos como hoteles, instituciones militares, escuelas hogares, etc.). Esta relación marca un índice de ocupación de 2,2 personas por vivienda promedio cuando en 2010 ese índice era de 2,9 personas por hogar indicando esto que las familias viven cada vez en mejores condiciones habitacionales (entre 2010 y 2022 se mejoró ese indicador un 24% en 12 años). Este total de 164.000 viviendas ocupadas fueron construidas en gran parte por los propios particulares y la otra parte lo fueron por operatorias o planes instrumentados por el estado nacional, provincial, o municipal en cualquier época (por ejemplo Epam, Erradicación, Fonavi, Techo Digno, Mi Casa, Procrear, y otros). Ahora bien, la proporción de ambas modalidades es desconocida, porque los registros son escasos, incompletos o fueron discontinuados, lo que hace muy difícil saber la magnitud de la incidencia de cada parte.
De todos modos, los gobiernos vigentes en cada momento deben resolver ese problema grave de las familias que carece de ella porque la Constitución Nacional consagra la atención de esa necesidad como un derecho inalienable. Rara vez ocurre que un gobierno se haga cargo de esta tarea puesto que el esfuerzo, el interés, en esta inversión hacia las familias depende mucho del signo político del Gobierno Nacional que esté vigente.
Discriminación.
Es una realidad que el Gobierno de JxC del 2016-2019 discriminó violentamente a las provincias no alineadas con sus políticas macroeconómicas que destruyó la microeconomía de las empresas, de las familias, de las personas produciendo pobreza, indigencia y desocupación. En este período en La Pampa, nuestro pago chico, se privó que más de 6.000 familias tuvieran una casa propia que seguramente con ellas se hubiera resuelto la demanda actual.
Esto ocurrió porque JxC cortó con los giros para hacerlas, a tal punto que no solo no se continuó el ritmo de los gobiernos anteriores de 1.642 viviendas anuales sino que (jocosamente pienso) otorgó la irrisoria enormidad de 67. Y por si fuera poco, ese gobierno de PRO-UCR tampoco ejecutó en la provincia casi ninguna obra pública en el marco de una disminución presupuestaria nacional 20 veces menos que las más de 6.000 obras públicas del actual gobierno nacional, quien además tuvo que soportar los efectos de la pandemia Covid-19, hasta pagar los sueldos de empresas privadas (que aprovecharon a ahorrar de sus propios recursos, como los antisubsidios como Techint y tantos otros, a familias sin trabajo, etc.).
Los datos existentes.
Oportunamente me ocupé personalmente de reconstruir series que fueron publicadas por estadística provincial y así rescatar algunos números al respecto. En el Instituto Nacional de la Vivienda o su sustituto no hay datos nacionales, ni provinciales; y en el IPAV no hay información sistematizada.
En Estadística Provincial, cuando estuve al frente entre 2005-2015, impulsamos el ordenamiento, adecuación y publicación cuantificando tanto la construcción de viviendas públicas como privadas. Hoy veo que su publicación está discontinuada. Así que hecha esa salvedad, paso a hacer un análisis de la información disponible.
Se sabe que con el primer gobierno nacional peronista se inician las primeras viviendas sociales en el país. Esto hace que La Pampa fuera desde la década del 50 una de las provincias con mayor ejecución de este tipo de viviendas. Así se iniciaron los "chalecitos" a escasos metros de la actual Casa de Gobierno, se hizo erradicación del "Salitral" en la laguna "Don Tomás" y nacieron los barrios "Las Rosas, "Los Olmos", Cruz del Sur", "Belgrano" y viviendas diseminadas en Villa Parque, Zona Norte y "Matadero", y eventualmente los barrios impulsados por gremios o sectores como los del Centro Empleados de Comercio, o Empleados de Vialidad, o de Empleados Municipales, etc.Desde 1973, con el IPAV ya constituido (en 1977 transformado en autárquico), con el fondo Fonavi creado, se da un fuerte impulso y expansión territorial a la construcción de casas gestionada por el Estado. Alguna fuente señala que el período del 1976 hasta el 2000 se habían construido 12.164 viviendas en todo el territorio provincial bajo distintas modalidades u operatorias. Período que incluyen los Epam, el Atuel, el Butaló y Malvinas de General Pico; también las recordadas 5.000 y 3.000 de la década del 90. Desde el año 1976 a la fecha se construyeron unas 34.200 viviendas en nuestra provincia a través de programas oficiales. A este tipo de construcción por operatoria oficial también se las denominan viviendas sociales. Una serie de 23 años.
Como es difícil cubrir períodos más extensos por falta de información validada, pude completar una serie que se inicia en el año 2000 donde se puede cotejar tanto las construidas por el estado como las construidas por particulares. O mejor dicho para Santa Rosa y General Pico involucrando aproximadamente el 90 % de toda la construcción privada de La Pampa.
En la evolución de estas dos variables vemos un paralelismo en la tendencia de los últimos 23 años. La proporción de las viviendas hechas por el Gobierno de turno fue variando pero mantiene una alta incidencia de las casas sociales que promedian el 35,7 % en el conjunto total de 61.000 viviendas hechas por las dos modalidades. Seguramente este índice es uno de los mejores del país pero no resulta posible comparar por falta de información al respecto.Con los datos Censales disponibles vemos que el Hacinamiento Crítico fue bajando en todo el país desde el año 91 a 2010 pasando de 6,9 a 3,9 % mientras que en La Pampa ese descenso es mucho más marcado pasando de 4,4 a 1,7%. Es decir que mientras La Pampa bajó del grave problema del hacinamiento un 57% en el conjunto del país lo hizo en un 39%. Seguramente se pueda afirmar que gracias la gran cantidad de viviendas sociales construidas con comodidades adecuadas no solo en cantidad de cuartos sino además proveedoras de servicios básicos de salud, educación, conectividad y otras hace que el indicador multidimensional como lo es el NBI también disminuyera en forma constante al pasar el país de 22,3% en 1980 a 9,1% en 2010 bajando un 60% mientras en La Pampa bajó de 18,8 a 3,8%, un 80% ubicándola como la provincia con el más bajo índice. Lo mismo ocurre con el IDH (PNUD) luego de 40 años de democracia ubicando a la provincia en segundo lugar en 2021 cuando en 1996 estaba en el cuarto en el contexto nacional. No olvidar.
Con estos datos puesto a la vista no cabe duda de lo importante que ha sido y es para los pampeanos la gran cantidad de viviendas sociales realizadas atendiendo los derechos de los más necesitados pero al mismo tiempo construyendo pueblos y ciudades que sintetizan la esperanza de nuestra gente para seguir mejorando día a día el hábitat de las familias y sus hijos. Pero esta claridad es, además, fundamental para no dejarnos llevar por cantos de sirena que nos distraen mientras los vivos de siempre buscan llevarse la riqueza que se produce en La Pampa y el país hacia lugares de acceso de unos pocos a costa de la inmensa mayoría como ocurrió hace apenas un período de gobierno que además nos sumergieron en el fandango con el FMI. La serie de 23 años la construcción por operatoria oficial baja su ritmo de crecimiento a partir de gobierno de Cambiemos (unas 6.000 casas menos en los 4 años). Los valores que vemos en la trama gris de la construcción pública se debe a viviendas que no habían sido terminadas antes pero corresponden por una parte a las iniciadas por gobiernos anteriores a 2016, y por otra parte a fondos provinciales o municipales. Pero seguramente nos vendrán a decir con los ojos llorosos que hay que ajustar jubilaciones, eliminar las de discapacidad, las que no hicieron aportes, lo costoso que son los salarios, que no hay plata para viviendas, hay que pagar al fondo y ajustar, etc. ¡No olvidar esta lección de la historia reciente!
* Ex Director General de Estadísticas y Censos (2005-2015)
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