El pueblo del millón de árboles que invita a descansar y desconectarse de la rutina
Hay lugares que son como rincones desconocidos, pero que guardan secretos bellos para ser descubiertos. Esas especies de tesoros pueden ser paisajísticos o algo que otorgue disfrute a los sentidos.
Por lo general, estas posibilidades van de la mano. Donde uno llega a un lugar que le resulta hermoso, también es posible que esa sensación sea gratificante, se deleite los ojos, o el paladar con una rica comida.
Otra ventaja puede ser bajar el ritmo que impone la vida diaria y encontrar un espacio para relajarse, descansar y desconectarse de los problemas o las preocupaciones del trabajo, la familia.
Una escapada a un pueblo puede llegar a ser la opción más ideal para alcanzar estos estados de ánimo. En la provincia de Buenos Aires, más precisamente en el partido de Saladillo, se ubica la localidad de Cazón.
El pueblo posee menos de 250 habitantes, según información de la página web oficial del municipio de Saladillo, y está marcado por una identidad rural que ya da una imagen de calma ante el primer vistazo. Recorrer la tranquilidad de sus calles, enmarcadas en un bello paisaje natural, pueden hacer sentir al visitante como que está dentro de una postal.
Una característica primordial de este pueblo es que hay más de un millón de árboles en toda la zona. Como no podía ser de otra manera, uno de sus principales atractivos es el Vivero Municipal “Eduardo L. Holmberg”, dotado de 210 hectáreas donde se producen diversas especies de árboles.
Este vivero es uno de los más importantes del país y cuenta con senderos para recorrer mientras se aprecian diferentes plantas y árboles. Dentro de este espacio funciona la Escuela de Educación Secundaria Agropecuaria N° 1 “Ing. Agr. Horacio Giberti”, el Jardín de Infantes “Nidito Alegre” y una Base de Campamento con un parque de aventuras. También hay un taller y un aserradero.
Fue creado en el año 1910, depende del Ministerio de Asuntos Agrarios del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
La enorme cantidad de árboles que rodean a la localidad le otorgan un microclima fresco y silencioso que se convierte en un contexto ideal para pasear por sus calles de tierra y apreciar lo pintoresco de sus paisajes, donde resaltan sus casas bajas.
Los árboles forman túneles que invitan a atravesarlos y que van cambiando de colores, según la estación del año.
Por supuesto que las mayores propuestas de Cazón giran en torno al contacto con la naturaleza. Hay variados viveros para visitar, pero también se pueden conocer los viejos hornos de carbón a leña para quienes gustan de la historia regional.
En septiembre de 2019 fue declarado “pueblo turístico bonaerense” y la verdad que razones le sobran porque también es una localidad sustentable de energías limpias. Hay un parque solar y un parque recreativo y de la salud, los domingos abre el paseo de los emprendedores. Por otro lado, se puede conocer el tambo modelo “Pasturas de Cazón” o experimentar sabores en El Banquete del Bosque o poner a prueba la senso-percepción con Inspira Bosque.
Fue fundado el 18 de septiembre de 1896 y recibió su nombre en homenaje al hombre que donó las tierras donde actualmente se ubica la Estación del Ferrocarril; Don Joaquín Cazón. Hoy, a casi 130 años de su fundación, Cazón todavía ofrece bellezas que solo pueden descubrirse de forma presencial.
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