Intercambiadas al nacer: la sospecha y la revelación del error
En el año 1977, hace casi 50 años, dos embarazadas ingresaron a una maternidad ubicada en la provincia de Córdoba. Las dos mujeres estaban listas para dar a luz y las dos volvieron a sus casas con una bebé en brazos. Sin embargo, lo que ninguna sabía era que, en un momento las cambiaron y que las mujeres se estaban llevando a la bebé equivocada, a la hija de la otra.
Con respecto a lo publicado por ElDoce.tv, este error se pudo identificar después de que pasaran 46 años, cuando una de las mamás tomó la decisión de comprobar si las sospechas que había tenido durante toda su vida eran ciertas.
“La única que queda viva es una señora que siempre tuvo la sospecha de que el bebé que le entregaron no era su hija”, dijo para Telenoche el abogado de las dos mujeres que en el 77 fueron intercambiadas y de la única mamá que se encuentra con vida, Fabián Sosa de los Santos.
En relación a lo que narró el letrado, la madre que presentó sospechas contó que ya había pasado tres partos sin inconvenientes y le llamó mucho la atención algo en los ojos de la bebé: “En ese momento dice que le trajeron un bebé con los ojitos muy rojos, como si hubiera hecho fuerza o tenido algún problema en el parto”.
El tiempo pasaba y aumentaba la inquietud de la mujer sobre todo ante las diferencias físicas que notaba en su hija. De cualquier manera, esa sospecha nunca tuvo el acompañamiento por parte de su pareja, que terminó falleciendo sin conocer nunca la verdad.
Los años seguían pasando y con su hija adulta decidieron realizarse un estudio de ADN. El resultado confirmó la sospecha, era negativo, no había ningún vínculo biológico entre las dos. “Se les vino el mundo abajo a ambas, a la señora y a su hija de crianza”, indicó el abogado sobre ese momento.
Desde ahí empezó la reconstrucción familiar, una situación extremadamente compleja. “Muy difícil la situación para lo que queda de las dos familias. Una está comenzando su vínculo recién después de más de cuarenta años y la otra nunca pudo conocer a sus padres. Es irreparable el daño que se ha causado”, indicó Sosa de los Santos.
Una de las mujeres se pudo reencontrar con la mamá biológica, pero arrastraba una historia de malos tratos. “Hay una de ellas que le han dado más indemnización porque tiene un daño psicológico muy grave y ya no busca socializar más con sus hermanos”.
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