Un hombre que padece Parkinson reclama un repuesto médico urgente
Un paciente con Mal de Parkinson atraviesa una situación muy complicada desde hace varios meses. La falta de cobertura médica pone en riesgo su calidad de vida. Su esposa intenta visibilizar el reclamo para lograr que las autoridades pertinentes brinden alguna respuesta.
Claudio Daniel Guerra tiene 54 años de edad y padece Parkinson desde hace dos décadas, trastorno por el cual tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones en los últimos años.
Desde el mes de febrero está esperando un cambio de batería para su neuroestimulador. Según publicó El Diario de la República, este “insumo es clave para preservar su calidad de vida”.
Su esposa, Jorgelina Montani, intentó conseguir ayuda recurriendo a distintos canales institucionales, pero no obtuvo ayuda de parte de la mutual Incluir Salud. Ante la falta de respuesta, decidió visibilizar la situación.
"Desde febrero estoy a la espera del cambio de batería. Ya mandamos dos cartas documento intimando a la mutual por intermedio de un abogado, pero nadie se hace responsable de nada", manifestó en una entrevista con el medio puntano citado.
La pareja vive en Fortuna, una localidad al sur de la provincia de San Luis, que se encuentra a 300 kilómetros de la capital y a 130 kilómetros de Villa Mercedes. Entonces, la distancia es otro problema para Claudio y Jorgelina porque el hombre depende de un andador o una silla de ruedas para poder moverse.
Según detalló El Diario de la República, el reclamo también incluye la suspensión en la entrega de suplementos nutricionales y medicamentos que son muy importantes para el paciente porque debe tomarlos a diario.
La mujer contó que en las delegaciones del programa Incluir Salud les dijeron que los pedidos están demorados, aunque no pudieron darle una fecha concreta en que se regularizarán. Recurrieron a las autoridades del Ministerio de Salud de San Luis, pero tampoco les dieron soluciones.
Sin el neuroestimulador funcionando a Guerra se le complica deglutir los alimentos y eso le provoca un deterioro físico que agrava su cuadro de salud. El Parkinson avanza y la batería del aparato se agotó por lo cual es indispensable que se alcance una solución en el corto plazo, antes de que las consecuencias en la salud del hombre sean irreversibles, advirtió la nota de El Diario de la República.
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