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Un satélite construido en una universidad nacional va camino hacia el espacio

Redaccion Avances 29/07/2026 - 21.54.hs

Un pequeño satélite que fue inventado en una universidad argentina marca un nuevo hito para la soberanía espacial nacional. Ingenieros y estudiantes llevaron adelante un proyecto que en pocos meses estará orbitando en el espacio.

 

Estamos hablando del USAT 1, el primer CubeSat universitario de formato 3U argentino que fue diseñado y construido en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

 

El Secretario de Vinculación con el Medio de la mencionada unidad académica, Nicolás Bardella, llevó el satélite como equipaje de mano en un viaje en avión hacia España. Desde ese país europeo, el USAT 1 será trasladado en octubre a Estados Unidos para luego ser lanzado en un cohete de Space X al espacio.

 

Sonia Botta, ingeniera coordinadora del proyecto e integrante del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), informó que el satélite ya fue integrado al dispensador que lo eyectará más allá de la estratósfera.

 

“Para lograr la integración con éxito, primero hicimos los últimos chequeos: pesamos el satélite, tomamos las últimas mediciones y realizamos un fit check, que básicamente es revisar que el satélite entre correctamente en el dispensador. Una vez colocado, se cierra la compuerta, que solo se volverá a abrir en el espacio”, explicó Botta, según publicó la universidad platense en su web oficial.

 

El origen

 

El proyecto nació en el año 2021 y se pudo desarrollar a partir del trabajo conjunto de integrantes del CTA y del grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT).

 

El USAT 1 mide 10 por 10 por 34 centímetros y pesa, aproximadamente, 3 kilogramos. Cuenta con un receptor GPS multiantena de alta complejidad que fue diseñado por el SENyT.

 

ATENEA

 

Otra particularidad que presenta el desarrollo de este proyecto es que se considera la base tecnológica de ATENEA, el microsatélite desarrollado junto a la CONAE y otras instituciones argentinas que fue seleccionado por la NASA como carga secundaria para la histórica misión tripulada Artemis II.

 

“Si no hubiésemos empezado en pandemia, difícilmente habríamos tenido este último proyecto, dado el escaso tiempo que dio la NASA para llevarlo adelante: era imposible construir un satélite desde cero sin el conocimiento base del USAT 1. De hecho, cuando arrancamos con ATENEA, pausamos momentáneamente el USAT 1”, puntualizó Marcos Actis, decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y director del CTA.

 

El comunicado de prensa de la Universidad Nacional de la Plata indicó que “la misión principal del USAT 1 será la demostración tecnológica de técnicas científicas utilizando señales GNSS para la observación de la Tierra, permitiendo realizar mediciones atmosféricas (presión, temperatura, humedad) y del suelo (humedad, altimetría, rugosidad y vegetación)”.

 

Por si fuera poco, el USAT 1 costó menos de lo que suele valer un satélite de características similares que, en el mercado internacional, ronda los 200.000 dólares. El invento argentino se construyó con una inversión de 70.000 dólares y fue financiado con recursos propios que el CTA genera a través de la transferencia tecnológica.

 

Actis especificó que los recursos para poder enviarlo al espacio fueron facilitados por el ex Ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación, Daniel Filmus, quien gestionó un subsidio que permitió cubrir el 25% del valor del lanzamiento, mientras que el 75% restante corrió por cuenta de la universidad platense.

 

El proyecto, además, contó con la colaboración de organismos del sistema científico argentino como la CONAE, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).

 

“Esperamos verlo pronto pasar sobre la Argentina y poder recibir sus señales en nuestra propia estación terrena”, manifestó Actis.

 

Soberanía 

 

El coordinador del proyecto por parte del grupo SENyT, Ramón López La Valle, consideró que esta iniciativa espacial representa un avance de gran envergadura hacia la soberanía tecnológica de Argentina.

 

“Implicó el desarrollo completo de múltiples subsistemas satelitales clave que se venían adquiriendo a proveedores extranjeros. Cuando la tecnología desarrollada alcance la herencia de vuelo con el USAT 1, estará en condiciones de ser utilizada en otras misiones y ofrecerse a potenciales compradores en el resto del mundo”, sostuvo el ingeniero.

 

Por su parte, Santiago Rodríguez, también ingeniero integrante del SENyT, expresó que “el hito alcanzado permitió demostrar que la Facultad de Ingeniería dispone de los recursos técnicos y humanos capaces de atravesar todas las etapas de un proyecto tecnológico de este tipo. El USAT 1 nos permitió crecer como ingenieros y adquirir experiencia en el diseño y construcción de nanosatélites”.

 

 

 

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