Una nueva oportunidad para 30 felinos varados en el ex Zoológico de Luján
Este viernes se puso en marcha el traslado de 30 animales, entre los que había leones y tigres, que se encontraban varados en el ex Zoológico de Luján desde que se cerró. Estos felinos fueron trasladados mediante un operativo que tiene el objetivo de reubicarlos en distintos santuarios especializados en estas especies y brindarles mejor calidad de vida.
Con respecto a lo publicado por la Agencia Noticias Argentinas, quince felinos van a ser llevados al Wild Animal Sanctuary, en Estados Unidos y los otros 15 a Lionsrock Big Cat Sanctuary, en Sudáfrica. Todos los detalles del traslado los organizó la fundación Four Paws International y se coordinó con la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación. Este enorme operativo fue un gran desafío en relación a la logística más que nada para que se pueda garantizar el bienestar de los animales mientras se trasladan.
Más que nada porque algunos algunos de los animales, por las dinámica de grupo, tenían que ser sedados durante el rescate, además de que cada traslado necesitaba de evaluaciones veterinarias, del correcto acondicionamiento de los felinos para poder subirlos al transporte y que se coordinen todos los organismos nacionales con los internacionales.
El ex Zoológico de Luján había sido clausurado en febrero de 2020 por parte del Ministerio de Ambiente, después de que se denunciaran graves irregularidades. A partir de ese momento, 60 felinos quedaron varados en el lugar y se encontraban a la espera de que las autoridades responsables tomaran la determinación de relocalizarlos. Fue uno de los operativos de rescate más complejos de fauna silvestre.
Los traslados
El primero de los traslado que se realizó se llevó a cabo el 23 de febrero pasado. En ese momento dos osos pardos, Gordo y Florencia, fueron trasladados al Santuario de Belitsa, y a la tigresa de Bengala Flora se la trasladó al Felida Big Cat Sanctuary, en Ámsterdam.
Estos tres animales tenían prioridad por la gravedad de los cuadros clínicos que presentaban. Sin embargo, la tigresa Flora no tuvo la posibilidad de disfrutar de su nuevo entorno ya que, según se informó, la hembra se estaba adaptando hasta que empezó a mostrar signos de dolor y de malestar. Los veterinarios detectaron que sufría una peritonitis severa y murió el 1 de abril pasado.
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