Una pequeña biblioteca de libros al paso para combinar paisaje y lectura
Todos aquellos que salgan a caminar y a disfrutar de los senderos a la vera del lago Nahuel Huapi, entre la Playa Bonita y Puerto Moreno, en Bariloche, provincia de Río Negro, se van a topar con una garita de madera, una puertecita de vidrio y, al abrirla, se puede acceder a una pequeña biblioteca. Hay una calcomanía que dice “Llevá o dejá un libro”. Cerca de la garita hay unos bancos de troncos.
Con respecto a lo publicado por el Diario Río Negro, un vecino de la localidad, Fernando Veliz, vive en una casa a 100 metros del lugar en el que puso la pequeña biblioteca y que la idea surgió después de un viaje que hizo a Barcelona, una garita que descubrió en un sendero en el medio del bosque. “Copié la idea porque suelo ir a la playa a leer y veo a mucha otra gente leyendo. Aproveché que presidía la junta vecinal en ese momento para trasladar la idea a la Delegación Municipal y les encantó”, dijo Fernando.
En cuanto obtuvo el ok del Municipio para poder llevar adelante la iniciativa, habló con un amigo carpintero que llevó a la acción la construcción de la garita. Además, Fernando juntó varios libros de él y de otros a los que les contó la idea y los ofreció en el sector.
La garita es simple, pero llama bastante la atención. Tiene 60 por 40 cm, y se inauguró en el mes de enero del año pasado. Según contó, en cuanto inauguraron la pequeña biblioteca no pasaron más de cinco minutos que ya había gente leyendo: “Me encanta el movimiento constante en ese lugar y que la gente vuelva al libro. Se ve que, en tiempos de tanta pantalla, necesitamos algo tangible. Y en este caso, en medio de un sendero tan bonito que recorre 2 kilómetros”, indicó Fernando.
Cuando se le preguntó sobre los libros digitales contó que leyó “solo uno con el celular, de Julio Verne. Me llegó la historia, me gustó. Pero no es lo mismo que un libro tangible. Aparte estamos muy saturados de pantallas. Mi hermana vive en un pueblito de 15 mil habitantes en Cataluña y tiene una biblioteca increíble. Son necesarias al igual que las librerías”, resaltó.
En el Diario de Río Negro, Fernando también contó que va a la Biblioteca Sarmiento, que se encuentra ubicada en el Centro Cívico de Bariloche, y consigue libros descatalogados. Por lo general, trata de llevarse libros infantiles: “Sucede que no hay muchos libros para chicos y son muchos los niños que van a la playa. Antes que estén con el celular prefiero que agarren un libro”.
Además, Fernando dice que no sabe si las personas que se llevan un libro, después lo devuelven. La idea no tiene que ver con un control, lo que sí sabre es que los libros que más se llevan son las novelas o los libros más cortos. “Lo cierto es que hay mucho deporte en Bariloche, pero faltan más actividades culturales. Y este sector es un lugar clave por la cantidad de gente que circula, especialmente en verano”.
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