La herida invisible del tránsito
Durante el encuentro hubo una crítica severa e ineludible al funcionamiento de la Línea 149 opción 2: el sistema actual no ofrece una respuesta prioritaria la mayor parte del tiempo.
El cierre del Hackatón 2026 de Mar del Plata -organizado por la Fundación Estrellas Amarillas y el ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires bajo la gestión del ministro Martín Marinucci- dejó un diagnóstico directo y desprovisto de eufemismos. Durante las jornadas del 10, 11 y 12 de junio de 2026, la Mesa de Salud Mental abordó un flagelo que la burocracia suele sepultar bajo cifras frías: el "Impacto psicológico de los involucrados en un siniestro vial". La conclusión es unánime: el asfalto no solo quiebra cuerpos; destroza psiquis enteras, dejando un tendal de víctimas invisibles que el Estado ya no puede seguir ignorando.El panel, integrado por especialistas de la talla de las psicólogas Carolina Jaramillo, Romina Covach y Adriana Cubaile, los coaches Juan Pablo Storani y Guillermo Chirino -este último aportando el desgarrador pero imprescindible testimonio de ser padre de una víctima vial-, junto a María Cristina Isoba, presidenta de Luchemos por la Vida, trazó una radiografía técnica impecable. Cuando ocurre un siniestro con heridos graves o muertes, el entorno familiar es la zona de impacto primaria. El cuadro inicial tipificado es un abismo de vulnerabilidad absoluta: shock emocional, confusión mental, bloqueos, desesperación y una desorientación manifiesta. En ese segundo exacto, el ciudadano queda huérfano de certezas. No sabe qué hacer ni hacia dónde ir. Frente a esta emergencia, la mesa validó el modelo de atención psicológica y contención en centros de asistencia que brinda la Fundación Estrellas Amarillas en el Hospital Lucio Molas, el cual fusiona la presencialidad con la escucha telefónica posterior. Sin embargo, el Hackaton no fue un espacio de complacencia, sino de denuncia y propuesta. Hubo una crítica severa e ineludible al funcionamiento de la Línea 149 opción 2: el sistema actual no ofrece una respuesta prioritaria la mayor parte del tiempo. Un canal de emergencia que titubea en el momento crítico se convierte en un eslabón roto. Para revertir esta falencia, se dictaron directrices urgentes que configuran un nuevo paradigma de política pública.
Soporte psicológico.En primer lugar, se exige un Modelo de Soporte Psicológico de Emergencia basado en la presencia local para una contención inmediata en la primera línea del hecho, tomando como referencia los protocolos de asistencia y prevención del suicidio. En segundo término, se propuso consolidar una Red de trabajo voluntario de familiares y profesionales. Espacios como los que coordina Luchemos por la Vida demuestran que los grupos de reflexión son vitales para canalizar la bronca, la culpa y reconstruir el sentido de la vida; no obstante, el panel advirtió que la voluntad no alcanza: se requiere capacitación técnica estricta para saber "qué decir y qué hacer", además de esquemas de apoyo periódico para resguardar la salud mental de los propios contenedores. Una de las demandas más innovadoras provino de los representantes sindicales de Sutpa y Vialidad Nacional: el cuidado de "los que cuidan" en las rutas. Los trabajadores de peajes y vialidad son los primeros en llegar a la escena del horror, expuestos a un desamparo institucional crónico por la falta de prestadores psicológicos en el país. Dotarlos de herramientas de primeros auxilios psicológicos y asistencia institucional no es un gasto, es una obligación laboral y humanitaria. Finalmente, la mesa apuntó a la raíz estructural con dos medidas de fuerte impacto regulatorio y académico: la obligatoriedad efectiva de una reevaluación psicofísica básica para la renovación de licencias de conducir -herramienta hoy desactivada en la práctica en casi todo el país- y la urgente especialización académica en Psicología del Tránsito. Solo formando profesionales capaces de comprender el comportamiento en la vía pública y educando conductores con una percepción real del riesgo podremos detener esta sangría. El Hackatón 2026 de Mar del Plata cumplió su rol: expuso la llaga y entregó la hoja de ruta. Al Estado le queda ahora la responsabilidad política de aplicar estas conclusiones antes de que el próximo siniestro vial nos vuelva a arrancar la vida.
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