¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Lunes 15 de junio 2026

La moratoria previsional como variable del ajuste

Redacción 12/04/2023 - 07.44.hs

El FMI cuestionó la ley aprobada por el Congreso de la Nación mediante la cual se permite el acceso a un haber previsional a 800.000 personas que no cuentan con los aportes requeridos.

 

IRINA SANTESTEBAN

 

Cuando se dice que el FMI “cogobierna”, no es una metáfora. Cada tres meses, desde el acuerdo firmado en marzo de 2022, los técnicos de ese organismo controlan el cumplimiento de las metas a las que se obligó el gobierno. Para este año, se fijó un déficit fiscal primario (diferencia entre gasto público e ingresos) del 1,9 por ciento del PBI (el año pasado había sido del 2,5%), y ese ajuste se ve reflejado en las políticas sociales del gobierno.

 

Ajuste.

 

Así, el Ministerio de Desarrollo Social, que conduce Victoria Tolosa Paz, dio de baja 160.000 planes Potenciar Trabajo (la ministra dice que fueron “solo” 90.000), el programa que beneficia con 34.000 pesos a 1.2 millón de personas sin trabajo. La mayoría son mujeres sostén de familia, que se desempeñan en comedores y merenderos populares, o en cooperativas de trabajo de la economía popular.

 

Al momento de firmarse el acuerdo, frente al rechazo de un amplio espectro de movimientos sociales, organizaciones políticas progresistas y de izquierda y hasta del propio gobierno (el kirchnerismo no lo votó ni en Diputados ni en el Senado), tanto el entonces ministro de Economía Martín Guzmán, como el presidente Alberto Fernández, intentaron mostrarlo como “muy bueno” porque era la primera vez que el FMI aceptaba un acuerdo que no planteaba reformas previsional ni laboral.

 

A un año de ese acuerdo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, que durante el gobierno de Mauricio Macri fue de 20 puntos, se ha agravado y se calcula actualmente en 30 puntos. Se configura así una situación inédita, con trabajadores en el sector formal que están por debajo de la línea de pobreza, que en marzo fue de 177.000 pesos (el valor de la Canasta Básica Total).

 

Jubilaciones.

 

En el caso del sistema previsional, el ataque del FMI se evidenció desde el origen mismo del endeudamiento contraído por Macri en 2018. En aquella oportunidad, la directora del FMI, Christine Lagarde, se despachó sin disimulo contra el sistema jubilatorio en nuestro país por ser “demasiado amplio”. Tenía razón, pues desde la nacionalización de los fondos previsionales, antes en poder de las Administradoras de Fondos de Pensión (AFJP, la mayoría en manos de los bancos), la cobertura se amplió hasta alcanzar el 95 por ciento de las personas en edad jubilatoria. Eso colocó a Argentina en el podio de los países de la región con mayor cobertura previsional.

 

El acuerdo con el FMI implica un ajuste que paga toda la población, y eso está en la raíz de la crisis social y económica que sufren con mayor crudeza los sectores más humildes. Entre ellos, los jubilados y las jubiladas. Los haberes previsionales se encuentran en su piso más bajo desde hace décadas, incluso peor que en la década menemista, cuando Norma Plá dirigía el movimiento que todos los miércoles reclamaba aumento de las jubilaciones frente al Congreso. Hasta hicieron llorar al mismísimo Domingo Cavallo, pero no lograron arrancarle un aumento.

 

En aquellos años, el haber mínimo era de 200 pesos, convertibilidad mediante, equivalía a 200 dólares. Hoy, ese haber es de 58.000 pesos, con un bono de refuerzo, por tres meses, de 15.000, lo que lleva la jubilación mínima a 73.000 pesos. Al valor del dólar blue, son 187 dólares.

 

Con esa suma, que no llega a la mitad de la CBT, tienen que subsistir 6 millones de compatriotas.

 

“Imprevista”.

 

Ante la moratoria sancionada por ley del Congreso el pasado 28 de febrero, el FMI advirtió al gobierno que deberá tomar “medidas decididas” para garantizar las metas fiscales acordadas. Al organismo no le interesa si el derecho a una jubilación digna está consagrado en la Constitución Nacional (art. 14 bis). Pareciera que el acuerdo para pagar la deuda (que nadie investigó a pesar de sus irregularidades) está por encima de la Carta Magna.

 

Según el FMI esas medidas son necesarias para “abordar de manera sostenible los costos fiscales de la aprobación imprevista de la moratoria de pensiones para asegurar los objetivos fiscales para este año y los próximos”.

 

El organismo dirigido por Kristalina Georgieva también se pone por encima del órgano encargado de sancionar las leyes, el Congreso. Para el FMI se trató de una “aprobación imprevista”, a pesar que el Senado la había votado favorablemente en julio de 2022 y a fines del mismo año se intentó sin éxito que fuera sancionada por Diputados, pero la oposición de Juntos por el Cambio no dio el quorum para su tratamiento.

 

Justicia.

 

La moratoria previsional no es un “regalo” para sus beneficiarios/as. Se trata de personas que trabajaron durante toda su vida, pero sus empleadores no les hicieron aportes, o no alcanzaron los años requeridos por la ley previsional (30 años). En la mayoría de los casos son mujeres que trabajaron en el sector informal o hicieron tareas de cuidado, esas que solo se notan cuando nadie las hace. Sin esa ley, 7 de cada 10 varones y 9 de cada 10 mujeres, que hoy están próximos a la edad jubilatoria, no tendrían acceso a ese derecho. Solo les quedaría acogerse a la PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor), un invento del macrismo para rebajar aún más las jubilaciones, pues es una pensión equivalente al 75% del haber mínimo, y en el caso de las mujeres, solo pueden acceder a ella cuando cumplen 65 años.

 

Impacto.

 

El impacto de esta ley sobre el déficit fiscal será del 0,27 % del PBI durante el primer año y del 0,42 para el segundo año, unos 297.000 millones de pesos.

 

Parece una suma muy grande, pero es para garantizar un derecho constitucional a 800.000 personas.

 

Por otra parte, el Estado se endeudó por 1.076.390 millones de pesos, para ofrecer a los productores rurales un dólar más conveniente para sus exportaciones: el “dólar soja 1”, el “dólar soja 2” y el “dólar soja 3 o dólar agro”. Se trata de más de un billón de pesos para aproximadamente 69.000 productores.

 

¡Pero el FMI se escandaliza por la moratoria previsional!

 

'
'