Notable acontecimiento
La presentación del Plan Hídrico Provincial por parte de las más altas autoridades pampeanas constituyó un notable acontecimiento político, demostrativo de la seriedad con que la provincia afronta el problema del agua, algo que La Pampa arrastra desde muy lejos en el tiempo y que desde hace algunas décadas también ha aparecido como un problema mundial y se diría que casi inmediato.
Es que el del agua para los pampeanos es un tema no solamente político y técnico, también emocional, surgido de la sensibilidad de gente que vio desertizarse y despoblarse la tercera parte de su territorio ante la hipocresía mendocina y el desinterés de la Nación.
Así, la provincia empezó a dar sus primeros pasos en lo administrativo con el funcionamiento de una oficina dentro del Ente Provincial del Río Colorado, en parte surgida por el movimiento popular aparecido por una reactivación del sistema hídrico y la conformación de una entidad de apoyo. Aquella oficina pasó luego a ser Dirección del Agua y, ya con entidad propia, producciones y necesidades, para convertirse en la actual Secretaría de Recursos Hídricos.
Merece destacarse sin embargo que esta fue la primera vez que el problema del agua en La Pampa se presentó en forma integral y sistemática, al tiempo que apunta a la concientización del pueblo pampeano. Conciliando y sintetizando diversos aspectos de la problemática hídrica actual, el gobierno dirimió cuatro ejes.
La “Gobernanza y seguridad hídrica” contempla el ordenamiento legal y administrativo del uso del agua, la regulación de perforaciones y concesiones, la protección de acuíferos y la creación de instrumentos, caso de un Fondo Provincial del Agua.
El “Monitoreo hidrometeorológico” incluye la creación de un Observatorio Hidro-Meteorológico Pampeano, la sistematización de datos y la implementación de sistemas de alerta temprana frente a inundaciones y sequías. Es quizás el más llamativo de los ejes sobre los que se asienta el proyecto. De hecho nunca la provincia había hecho una previsión científica con miras al futuro.
La “Concientización y educación” impulsa campañas de uso responsable, programas educativos y acciones para promover una ciudadanía comprometida con el cuidado del recurso. Esta postulación aparece como la prolongación de una actitud de larga data, complementada por la acción de entidades dedicadas a esta problemática. También apunta a la permanencia en el tiempo de esa posición y a la preparación de las futuras generaciones.
La “Recuperación de ríos interjurisdiccionales” reafirma el histórico reclamo pampeano por los ríos Atuel y Salado-Chadileuvú-Curacó, mediante acciones políticas, judiciales y sociales. De este postulado acaso se puede deducir que, además de mantener la tradicional postura de reclamo, La Pampa está dispuesta a actitudes más significativas, saturada ya con ocho décadas poniendo “la otra mejilla”, con éxitos jurídicos pero carentes de resultados prácticos.
Para la “Defensa del agua y desarrollo sostenible” el plan contempla estrategias específicas para visibilizar la problemática a nivel nacional e internacional, incluyendo planes de trabajo con los puesteros históricos del oeste y el reconocimiento de los migrantes ambientales del Atuel. Es uno de los postulados más ambiciosos pero de un enunciado menos concreto. Se podría inferir que en esos planes se contemple el aprovechamiento de los manantiales y
de los ríos secos del Oeste Pampeano, postergados en su realización y estudio desde hace muchos años.
El acto tuvo un corolario digno de elogio: el gobernador, con palabras claras y enfoque global, destacó los peligros que para La Pampa representa la modificación de la Ley de Glaciares, un riesgo similar al que constituyó Portezuelo del Viento, iniciativa peligrosa para todas las provincias de la cuenca del río Colorado, asumida por La Pampa primero y a las que se sumaron después el resto, con la obvia excepción de Mendoza.
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