Sabado 29 de noviembre 2025

Petróleo y política: ¿los Frondizi de La Pampa?

Redacción 29/11/2025 - 00.15.hs

En 1954, siendo diputado nacional por el radicalismo, Arturo Frondizi escribió un libro que fue récord de ventas: “Petróleo y política”. En él, el futuro presidente postulaba que la estatal YPF debía monopolizar el sector petrolero y que no necesitaba de inversiones extranjeras para lograr el ansiado autoabastecimiento.

 

En ese año, el presidente Juan domingo Perón había enviado al Congreso los contratos petroleros con la Standar Oil y Frondizi fue uno de los más férreos opositores a ese ingreso de capital foráneo en la extracción de petróleo. El libro formaba parte de la batería de argumentos que, corriendo por izquierda al peronismo, el radicalismo esgrimía en el debate.

 

Pero cuando Frondizi llegó a la presidencia en 1958, borró con el codo lo que había escrito con la mano y revisó su teórica posición sobre el petróleo y la inversión extranjera y firmó contratos con empresas extranjeras, como lo había hecho Perón.

 

Esa contradictoria posición fue explicada por el propio Frondizi años después: el libro “Petróleo y política”, dijo que “era una tesis ideal y sincera. Cuando llegué al gobierno me enfrenté a una realidad que no correspondía a esa postura teórica. En una palabra, o se salvaba el prestigio intelectual del autor de Petróleo y política o se salvaba el país”, admitió.

 

“La historia vuelve a repetirse”, dice el tango, y así parece ocurrir con la posición de los radicales pampeanos que desde la oposición legislativa bloquearon durante meses el llamado a licitación del área Medanito. Finalmente accedieron a un dictamen pero impusieron un mínimo de regalías del 15%, hoy impagables por la actividad extractiva.

 

Como a Frondizi cuando opositor, los legisladores lugareños se desligan de la realidad petrolera actual y de las consecuencias que su posición legislativa tenga en la realidad provincial.

 

“Para muestra sobra un botón”, decían las abuelas y es el caso de un gobierno provincial radical, el de Mendoza, que ante la misma disyuntiva de prorrogar una explotación petrolera de un área similar a las pampeanas, redujeron esas regalías a la mitad. Si Alfredo Cornejo, el gobernador radical de Mendoza, tuviera que depender de los legisladores de su partido en La Pampa, se hubiera encontrado con una cerrada negativa a bajar esos índices de regalías, y, seguramente, el destino que tendría esa área sería el abandono de la empresa ante la imposibilidad de seguir en condiciones que hoy no son viables.

 

En otras provincias, esa disminución de las regalías ha venido atada a la promesa del gobierno nacional de reducir el 8% de derecho a la exportación del petróleo convencional. Porque, como se sabe y se suele ocultar, el problema impositivo que hace onerosas algunas actividades no tiene su origen en la presión impositiva provincial ni municipal sino en lo que cobra Nación.

 

El petróleo es propiedad de las provincias, pero la Nación se queda con el 8% por retenciones a las exportaciones y el 30% de Ganancias. No hay ingresos brutos ni tasa municipal, tan apuntadas hoy por los Milei, los Caputo y los Stutzenegger, que sea tan onerosa para una actividad como la carga impositiva nacional.

 

Y esa carga impositiva nacional, lejos de distribuirse equitativamente con las provincias, es apropiada ilegal y discrecionalmente por un gobierno que no devuelve ni en obras, ni en salud, educación, ni en la deuda previsional con los jubilados lo que les saca a las provincias.

 

Deberían pensar en esto los actuales frondizistas petroleros pampeanos porque cuando adviertan que lo que sostenían era “una tesis ideal y sincera” que no se corresponde con la realidad, tal vez sea demasiado tarde.

 

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