La Asamblea por los ríos presentó un nuevo mural

TRABAJO COLECTIVO EN SANTA ROSA

La Asamblea por los Ríos Pampeanos terminó su tercer “Mural colectivo por los ríos”. El lugar elegido en esta oportunidad fue la esquina de México y Circunvalación, en el barrio José Aquiles Regazzoli (Peñi Ruca).
La propietaria del tapial en el que los artistas trabajaron durante cuatro jornadas -finalizaron ayer a la tarde- es Teresa Suárez, una señora de 90 años, que tiempo atrás trabajó como enfermera en la Clínica Modelo de esta capital. “Porque me gusta”, respondió con mucha frescura la anfitriona cuando una de las integrantes de la asamblea le preguntó por qué motivo había aceptado prestar su tapial para el nuevo mural de los asambleístas. El día anterior, sus propios bisnietos habían estado colaborando con los artistas.
La pintura tiene unos veinticinco metros de largo y además de color, dibujos y mensajes ilustrados, lleva el slogan “Ríos libres, pueblos vivos”. Los dos murales que la Asamblea realizó anteriormente están ubicados en esta capital y en Santa Isabel. El santarroseño está sobre la circunvalación, a metros del supermercado Changomas.
Desde la entidad tienen previsto realizar nuevas intervenciones artísticas en General Pico y Chacharramendi. Los organizadores rescatan el carácter público de ese tipo de convocatorias. “Los vecinos ven el trabajo que se realiza y se acercan. Algunos incluso nos cuentan sus historias con los ríos”, explicó Paula Inchaurraga, una de las integrantes del grupo.
La ONG lleva años realizando actividades públicas con el objetivo de hacer visible el reclamo por el agua. En ese sentido, ya anunció la fecha en que se llevará a cabo la segunda edición del Atuel Rock. La cita será el sábado 14 de marzo, a partir de las 17, en la plaza San Martín de Santa Rosa. En esta oportunidad, participarán las bandas Súper 8, Rito, Nadu Bu-Issa, Badness Hell y Gastón Escobedo. Además, el encuentro contará con la participación especial del muralista Juan Manuel Giménez.
El reclamo principal de la Asamblea, tanto el de esta capital como los de Santa Isabel y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es la restitución del caudal del río Atuel, cortado unilateralmente por Mendoza a mediados del siglo pasado. En 1947, el Proyecto Hidroeléctrico El Nihuil acabó con la escorrentía permanente del río aguas abajo, afectando a la disponibilidad hídrica para consumo humano, el uso productivo en La Pampa y produciendo graves daños ambientales que han contribuido a la desertificación de la provincia, la pérdida de su biodiversidad y el despoblamiento. Tras el primer juicio realizado por La Pampa en 1987, donde la Corte Suprema de Justicia de la Nación, resolvió que el Atuel era un río interprovincial, el año pasado el gobierno pampeano inició una nueva demanda contra la provincia de Mendoza.