Absuelven a padre y condenan a hijo

INTENTO DE ESTAFA EN LA VENTA DE UN CAMPO

El juez de audiencia Carlos Mattei condenó ayer a Christian Selman a la pena de 3 años de prisión en suspenso por el delito de estafa en contra de una persona a la que le había comprado un campo “a tranquera cerrada”. El juez dio por comprobado que Selman abusó de la confianza del vendedor y lo estafó desconociendo el boleto que habían firmado y el dinero que le había entregado. El padre del hombre, José Antonio Selman, fue absuelto.
Aunque la acusación contra los Selman era por dos casos de estafa en concurso real, en la sentencia que dictó ayer el juez Carlos Alberto Mattei consideró al primer caso como consumado, y al segundo como tentativa.
El caso investigó la acusación contra José Antonio Selman y Christian José Selman de parte de Sergio Darío Avancini por desconocer el dinero que le había entregado en el marco de la compraventa del campo “La Verbena” ubicado en la zona rural de Toay y un intento de cobrarle animales que ya habían sido pagados.
“El accionar de Selman -sostuvo Mattei- constituyó una maniobra engañosa, ya que aprovechándose de la seguridad que Avancini tenía sobre su persona y accionar, producto de cómo venían desarrollando el negocio de compraventa del campo y hacienda, la apariencia de legitimidad de la firma estampada en el recibo que le entregara, similar al que les suministrara como modelo el escribano Maraschio, lo llevó a tener una falsa representación de la realidad que le presentaba en la perfección del negocio, con la consecuente pérdida patrimonial”, sostuvo Mattei.
“La maniobra engañosa -abundó- que determinó a Avancini a entregar los dólares contra la entrega de un documento que no acreditó el pago (disposición patrimonial), le produjo un detrimento patrimonial (perjuicio), ocasionado por la no acreditación del pago equivalente a la suma entregada, como así también, la pérdida de la posesión del campo y la hacienda adquirida, que también, afectó económicamente su patrimonio”.
“En consecuencia, Christian José Selman debe responder por este hecho como autor material y penalmente responsable del delito de estafa, como delito consumado”, sostuvo el juez. Respecto a la segunda acusación -un intento por volver a cobrar los animales que ya habían sido pagados-, la calificó como delito en grado de tentativa.
Mattei condenó a Selman hijo a tres años de prisión de ejecución condicional y le impuso una llamativa regla de conducta: “abstenerse de usar estupefacientes y abusar de bebidas alcohólicas por el término de tres años”.
En el caso de José Antonio Selman, consideró que si bien conocía los detalles de la operación y que, en el transcurso de las actuaciones judiciales intentó beneficiar la situación procesal de su hijo, resulta aplicable el principio “indubio pro reo” y por ende dictar su absolución ante la falta de pruebas concluyentes de su participación activa en el ilícito.