Berhongaray: “Hay que traer más jóvenes a la política”

PROYECTO PARA LLEVAR EL CUPO FEMENINO AL 50 POR CIENTO

Hay iniciativas que pretenden la incorporación de un artículo dentro de la reforma electoral. La intención es que se garantice la representación igualitaria de hombres y mujeres en listas legislativas.
Aunque no se mostró en desacuerdo con una iniciativa legislativa para ampliar el cupo femenino al 50%, el diputado provincial Martín Berhongaray propone ampliar la mirada para que más jóvenes se incorporen a la política. Muy pocos legisladores en la Cámara de Diputados provincial no llegan a los 40 años.
En las últimas semanas, diputadas del oficialismo y de la oposición impulsaron en el Congreso Nacional la incorporación, dentro del debate sobre la reforma política, la propuesta de ampliar por ley el cupo femenino y establecer así la paridad de géneros. La idea sería una representación igualitaria de hombres y mujeres en las listas legislativas, y sobre la cuestión se extendió con este diario el diputado Berhongaray (Frepam).
-¿Cómo evalúa las consecuencias que se derivaron de la incorporación legal del cupo femenino?
-Los hechos hablan por sí solos. Las leyes de cupo fueron una herramienta institucional muy importante porque aumentaron el número de mujeres en los cargos de representación política en todo el país, y eso fue muy bueno porque permitió incluir dentro de la discusión legislativa nuevas perspectivas sociales y nuevos temas, especialmente en materia de igualdad de género y defensa de derechos. No hay que olvidar que hasta la aprobación de la ley 24012 de cupo femenino, en 1991, el promedio de diputadas nacionales en el Congreso no superaba el 8%.
-¿Se modificó la agenda del Congreso de la Nación a partir de la inclusión del cupo femenino?
-Sin dudas que sí. Generó un cambio que no sólo fue cuantitativo, sino también cualitativo. Hay estadísticas que reflejan que la inmensa mayoría de los proyectos sobre salud, sobre niñez y familia y sobre género fueron impulsados por mujeres.
-¿Qué opina del debate que se está dando en el Congreso de la Nación para elevar el piso del cupo femenino del 30% al 50%?
-Creo que se está haciendo una análisis incompleto de la cuestión, porque por ejemplo esas buenas intenciones que tienen algunas diputadas debieran también incluir en el debate las enormes dificultades que tienen los jóvenes para acceder a cargos de representación pública. Hoy los jóvenes, tanto hombres como mujeres, siguen constituyendo la franja etaria más postergada en términos de oportunidades de representación legislativa.
-Piensa que es más necesario privilegiar el acceso de los jóvenes a la política que el de las mujeres?
-Se pueden hacer las dos cosas, potenciar el ingreso y la participación de los jóvenes en las listas legislativas y también garantizar que se mejore la representación de las mujeres. Pero si el análisis sólo pasa por elevar el piso del cupo femenino al 50 % estamos acotando la cuestión. Por eso digo que la discusión debe ser mucho más amplia y no sólo cuantitativa son también cualitativa.
-¿Qué esquema de representación propondría?
-Hace poco escuché un planteo que me pareció muy original y que proponía asignar un cupo de un tercio para los hombres mayores de 40 años, otro tercio para las mujeres mayores de 40, y el tercio restante para los jóvenes menores de 40 años, ya sean mujeres u hombres.
Se argumentaba que ese esquema de distribución permitiría llegar a un cupo femenino similar o aún mayor al 50% que es lo que hoy algunos proponen; sólo que con el plus de también favorecer la presencia de los jóvenes en las listas. Sin embargo considero que el debate debe ser más profundo, y no limitarse a establecer porcentajes mínimos de participación, sino a garantizar realmente la paridad de género y la igualdad de oportunidades.
-¿Es tan difícil para un joven acceder a cargos de representación pública?
-Tenemos el ejemplo concreto en La Pampa: de 30 diputados sólo cinco tenemos menos de 40 años, y ninguno menos de 35. Esa situación se repite en general en el resto de las legislaturas provinciales y también en el Congreso de la Nación. La baja presencia de jóvenes en los ámbitos de decisión es un problema grave para la democracia y muestra que sigue habiendo una brecha muy grande entre la igualdad de oportunidades formal y la real.

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