Denuncia de apremios

CONTRA POLICIAS DE SANTA ROSA

Un vecino de esta ciudad denunció ayer ante la Fiscalía de Delitos Económicos y Delitos contra la Administración Pública haber sufrido apremios ilegales por parte de personal policial de las Seccionales Primera y Segunda. El hombre, mayor de edad, padece de discapacidad, sufre de polineuropatía en sus miembros superiores e inferiores y por tal motivo, al momento de la detención, tuvo que ser trasladado al hospital Lucio Molas donde permaneció con custodia durante unos minutos.
Una vez que recibió el alta, fue abordado nuevamente por policías que lo golpearon, lo vejaron y luego lo llevaron detenido. A causa de los golpes, el hombre recibió heridas en su brazos, piernas y cuello. Hoy irá nuevamente a la fiscalía para ampliar su denuncia, la cual es investigada por el fiscal Máximo Paulucci.
El hecho ocurrió durante la medianoche del domingo. En ese momento, el denunciante, identificado como Gerardo Carballo (41), pintaba calles (en avenida Arturo Illia) para la campaña de Francisco Torroba. Incluso, el hijo del legislador, Javier Torroba, estaba junto a él cuando llegó la policía de la Primera.
Según Carballo, cuando la policía llegó le pidieron identificación “y como salió una notificación de una causa archivada por una falta municipal me querían detener. Esto ocurrió minutos antes de la una de la mañana”, y agregó que “cuando les explique a qué se debía la causa, uno de los policías se acordaba. También les dije que era discapacitado y me sentía mal, por el momento que estaba viviendo, pero no me creyeron”.

Pedido de ambulancia.
Ante sus reclamos, la policía debió llamar a una ambulancia para constatar la veracidad de las palabras de Carballo. Una vez que llegó el personal de Salud, el subcomisario de la Primera, de apellido Soloa (así lo identificó la víctima) “le dijo al médico que diga que yo no tenía nada para poder llevarme detenido”, aseguró el damnificado quien apenas le manifestó al médico que sufría polineuropatía en los cuatro miembros, hipertensión, diabetes y, como si fuese poco, que debía tomar insulina, morfina, antiepilépticos y, para disminuir las dosis de estas drogas utiliza aceite de cannabis. “Enseguida me trasladaron al hospital. Pero fui custodiado. Además tengo el certificado de discapacidad y el subcomisario me lo tiró en la cara como si fuera un delincuente”, aseguró Carballo.

En la Seccional.
“Cuando estaba saliendo noté que afuera no había taxis. Me volví a la guardia para ver si podían llamar uno por mí y uno de los policías de la guardia me dijo ‘ahora vas a tener una sorpresa'”. Sin saber a que se refería, Carballo salió a la calle y de un momento a otro “aparecieron patrullas de la Seccional Segunda con, por lo menos, 15 policías”, dijo el hombre. En el lugar lo tomaron por la fuerza y lo redujeron. “Estaba tirado boca abajo y me pateaban las manos y los pies. Me rompieron toda la campera. Me dijeron muchas cosas, que me iban a tener hasta mañana a la mañana por averiguación de antecedentes”, contó Carballo, quien estuvo en calidad de detenido hasta las 9.30 del lunes.