Ayuda alimentaria: $2 millones por día

POBREZA E INDIGENCIA: EL AJUSTE NACIONAL PEGA FUERTE EN LA PAMPA

El número surge de las reestructuras presupuestarias que se realizan en los ministerios de Desarrollo Social y Educación para cubrir la demanda de alimentos. El refuerzo en 2018 alcanzó los 700 millones de pesos, la misma cifra que el presupuesto de la cartera social en 2016.
JUAN JOSE REYES
Ya sea en comedores sociales o en escuelas y merenderos barriales (oficiales y ONGs) en Santa Rosa, General Pico, Eduardo Castex, General Acha y más de 40 localidades con poblaciones que van desde los 5 y a los 7 mil habitantes registran fuertes alzas en la demanda de alimentos. Cada vez más chicos y familias recurren a estos espacios en busca de comida.
El Sistema Pilquen dice que: “sobre 100 mil encuestados hay 16.000 familias beneficiarias de programas estatales y 20 mil ya tienen tarjeta social”.
Se estima que la línea de la pobreza y la indigencia superarán el 30 y el 6% respectivamente. En otras palabras: 120 mil pobres y 21 mil indigentes para una población de 350 mil habitantes. Las reestructuras alimentarias en Desarrollo Social y Educación treparon, en lo que va del año, a 750 millones de pesos, es decir, dos millones diarios de refuerzo.

Esperan el bono.
En relación a la canasta básica, hoy una familia con cuatro integrantes en nuestra provincia que no llega a tener un ingreso de por lo menos 20 mil pesos al mes, es pobre. La mitad de los 120 mil pampeanos pobres apenas supera 15 mil mensuales.
La pobreza multidimensional entre niños y adolescentes de 0 a 17 años en el primer semestre fue del 58,7% representando a 103 mil chicos en La Pampa. Unos 27 mil niños y niñas de 0 a 4 años; 28 mil, de 5 a 9; 30 mil, de 14 a 16, y 18 mil, de 15 a 17 años. De aquel universo, miles de ellos recurren a diario y con mayor periodicidad a comedores y merenderos en busca de alimento, según lo afirman todas las organizaciones sociales.
La problemática se complica y organizaciones sociales esperan que los tenedores de la tarjeta social y las AHU tengan su bono de fin de año. Así lo expresó a LA ARENA el piquense Cristian Rosso actual secretario general de la CTA Autónoma en La Pampa, el cual describió la actual situación como muy preocupante.

Números que duelen.
Recientes datos aportados por la titular del Ministerio de Desarrollo Social, Fernanda Alonso, en su visita a la Legislatura provincial para la discusión del presupuestos 2019 dejaron varios interrogantes y aristas para preocuparse aún más. Se dijo allí que más de 5.200 chicos se alimentan en comedores y merenderos en forma diaria en Santa Rosa y General Pico. La ayuda oficial de la provincia crece día a día con una reestructura oficial millonaria para este sector en el año que estamos terminando.
Muchos otros dependen de las donaciones solidarias, sean comedores y merenderos, que abren hasta cinco veces a la semana para alimentar a miles de pampeanos. Al menos se pudo documentar que 252 comedores y merenderos funcionan en La Pampa para alimentar a pequeños de unas 16 mil familias de las encuestadas por Pilquen que apenas llegan a un tercio del total (103 mil evaluadas).

Comedores.
A ellos se suman las familias que son asistidas con bolsones de comida municipales o unas 20 mil tarjetas sociales mensuales que reciben. Muchos comedores funcionan en escuelas, pero muchos otros son fruto del esfuerzo de alguna institución, cooperadora o grupo de vecinos que bregan por llevar un plato de comida ante la necesidad del prójimo.
La funcionaria indicó el jueves pasado que “el presupuesto 2019 le asignó a su cartera 1.211 millones de pesos (el 27,4% del total direccionado a Bienestar Social que es de 4.414 millones), 24% más que en 2018”. Reconoció que los refuerzos de partidas presupuestarias para acompañar a familias que más lo necesitaban fue prioritario.
Sobre ello aseveró: “Hay programas que tienen 40% de aumento y otros en 42 municipios que administran comedores en forma directa. El resto tiene a los comedores administrados por Educación. Dentro de lo que es su cotidiano funcionar, tienen la ración alimentaria dentro de la escuela, porque son de jornadas extendidas, o escuelas hogares, o rurales con el acompañamiento a los 42 municipios de la provincia”

Comer en la escuela.
En Educación, la ministra Cristina Garello afirmó hace poco que estimaba que entre ocho y diez millones de pesos por mes no llegaban para cubrir la asistencia alimentaria en las escuelas, haciendo énfasis en que el problema se generaba en los fines de semana y se sentía claramente los lunes.
“Los chiquitos, donde no hay jornada completa, a lo mejor llegan a desayunar, y después, a media mañana, desayunan otra vez. Cuando se van, los niños empiezan a dar vueltas por la cocina para ver qué es lo que quedó y se lo llevan para sus casas”, relató.
Si no baja la inflación y siguen disminuyendo los aportes nacionales el horizonte de la pobreza y la indigencia se agravará. En enero lo sabremos oficialmente a través del Indec. Los pronósticos no son para nada auspiciosos para el segundo semestre del año.

Menos ayuda nacional
La Tarjeta Alimentaria es un programa que ya tiene una década y que nació con un aporte nacional del 70% y un aporte provincial del 30. Hoy esa fórmula se ha invertido: La Pampa pone 72% de los fondos y Nación el 28. La Pampa cuenta con 17.700 cupos de tarjetas sociales y hay activas más de 16.800.
Que el refuerzo alimentario durante este año haya llegado a más de 700 millones de pesos, cifra similar al presupuesto de Desarrollo Social en 2016, lo dice todo. La Pampa es el segundo distrito del país que se quedó sin el programa nacional de Seguridad Alimentaria. Fue un castigo por no firmar el pacto fiscal que impulsaba Nación.
Con un aumento del 37% del aporte provincial se pasará de 120 a 174 millones de pesos y otros 27 millones en el Provida que abarcó en 2018 a 21.833 niños, niñas, adolescentes y adultos mayores y los centros de Desarrollo Infantil, desde los 45 días de nacido, hasta los Cumelén para los adultos mayores y que se ejecuta en 80 municipalidades.
Entre las mayores reestructuras y lo estimado para el año entrante hay varios que crecen. Una ese el Posoco y seguridad alimentaria en $25.3 millones; Asistencia Alimentaria, $174,2; Provida, 41; Asistencia comidas, 23.5; Fondo de Asistencia Social, 12; Fondo de Emergencia Social, 12 y para los Comedores y Merenderos otros 45 millones.