Persecución a lo “far west” con puesteros de película

EBRIOS PROVOCADORES

Un cinematográfico hecho policial se produjo en la mañana del miércoles que protagonizó un grupo de puesteros cercano a Casa de Piedra. Amenazaron a una familia vecina, luego a la policía, más tarde provocaron al personal en el propio destacamento en dicha localidad, luego huyeron por la ruta 34 y finalmente fueron interceptados cerca de 25 de Mayo. Hay dos detenidos y otros tres libres a disposición de la Justicia.
Todo se inició aproximadamente a las 7 de la mañana en el puesto “Los Olmos”, ubicado a 60 kilómetros de Gobernador Duval y a 45 de Casa de Piedra, que ocupa una familia de tres personas. Hasta allí llegó un joven que integra otra familia vecina de puesteros, cuya vivienda está a unos dos kilómetros, con quien tienen un antiguo conflicto por unos alambrados.
Los ocupantes del establecimiento, una familia compuesta por un hombre, una mujer y un hijo, despertaron por los gritos del joven. Ellos denunciaron que estaba en un evidente estado de ebriedad y que tenía en una mano un arma blanca y en la otra una cruz de cementerio, que luego se supo había sacado de la tumba de su padre que está sepultado cerca de su casa familiar.

Amenazas familiares.
El subcomisario Juan José Martiní, titular de la Departamental de 25 de Mayo, reveló que “los denunciantes afirman que el agresor profirió amenazas relacionadas con el diferendo familiar. También que los iba a matar y clavarles la cruz de su padre en la cabeza. Ante esta situación la mujer salió por atrás, se subió a una camioneta y fue hasta Casa de Piedra donde dio cuenta de la situación”.
También explicó que el encargado de esa dependencia, el subcomisario Samuel Zúñiga, y dos agentes fueron hasta el puesto donde comprobaron que el sujeto se había retirado. Por tal motivo fueron hasta el otro puesto para abordar la situación.
Pero, afirmó, cuando arribaron a la vivienda, poco después de las 10 de la mañana, encontraron a cinco personas, cuatro hombres de entre 32 y 69 años, y una mujer de 68, madre de tres de ellos, quienes estaban consumiendo vino. No pudieron acercarse porque los amenazaron y provocaron blandiendo cuchillos, mientras que la mujer los insultaba y amenazaba con “prender fuego” la casa de sus vecinos.
El jefe policial actuante optó por tomar distancia y regresar con la familia agredida a Casa de Piedra. Allí comenzaron a hacer las actuaciones pertinentes y dieron aviso a la Departamental de 25 de Mayo.
Estaban en esos menesteres cuando advirtieron que las cinco personas, a bordo de un Renault Symbol, patente IPS 207 gris, pasaron varias veces ante la comisaría amenazando y haciendo gestos provocativos con sus armas blancas. Allí hubo otra llamada a la Departamental desde donde el titular, subcomisario Martiní, armó una comisión y partió para darle apoyo a Zúñiga.

Persecución.
Según la policía, los violentos son una familia que tiene domicilio en General Roca, Río Negro, pero como había consignas no pudieron acceder a la ruta 6 que los conduce a dicha ciudad. Eligieron entonces abordar la ruta 34 en dirección a 25 de Mayo.
“Salimos de urgencia hacia Casa de Piedra y hay muy mala señal para la radio o celular, y cuando transitábamos cerca de la Batería 5 -a mitad de camino- vimos el Symbol que venía a muy alta velocidad por el ripio y haciendo maniobras peligrosas, los dejamos pasar y los empezamos a seguir. Evadieron un control pero, casi llegando a 25, cerca del cementerio, pudimos interceptarlos y reducirlos con varios móviles y personal”, relató el jefe policial.
En la Departamental se hicieron las tramitaciones correspondientes y dieron intervención al fiscal Juan Bautista Méndez. “Intervinimos nosotros en una acción complementaria por la cercanía, pero es jurisdicción de Duval, así que hicimos las actuaciones y las enviamos. Hallamos tres cuchillos en el vehículo. Quedaron dos hombres detenidos, el conductor y el joven que amenazó la familia con el cuchillo y la cruz. El resto quedó en libertad a disposición del fiscal Juan Bautista Méndez”, concluyó el subcomisario Martiní.