La tumba “olvidada” de Puccio

(General Pico) – Las visitas a la tumba de Arquímedes Rafael Puccio, condenado a perpetua y recluido por más de dos décadas por el secuestro y asesinato de empresarios en los años 80, fueron producto de la curiosidad de muchos turistas que llegaron entre fines del 2015 y principios de este año a esta localidad. Ahora la solitaria tumba ya no recibe visitas y los restos sin reclamar permanecen en la sección cuarta del cementerio municipal junto a más de 300 sepulturas.
Puccio permanece en la memoria popular por sus crímenes. Delitos que hasta su fallecimiento, a los 84 años en la madrugada del 3 de mayo de 2013, no reconoció.
La Coordinación de Turismo de General Pico recibió meses atrás innumerables llamados preguntando por la tumba de Puccio, que se volvió un lugar solicitado por turistas y curiosos. Una inquietud que ya se calmó. En el cementerio local también vivieron la misma vorágine por algunos meses, sobre todo cuando se estrenó la película sobre los crímenes de la familia Puccio y se emitió la serie televisiva.
Por esos días de furor, uno de los empleados del cementerio acompañaba a los visitantes hasta la sección cuarta donde se colocan los restos de indigentes, desconocidos y personas que no pueden abonar por un espacio de tierra. Puccio no fue reclamado por ningún familiar y fue enterrado en una tumba con cruz compartida, donde una sencilla placa lleva su nombre. Con el paso de los años, al menos hasta después del 2018, los restos serán reubicados y en el caso de Puccio irán a un osario común.

Entre los desposeídos.
La sección cuarta no discrimina, los restos de quien fue condenado por homicidios reposan junto a vecinos de esta ciudad, e incluso a pocos metros del lugar donde quedó la tumba del reconocido escritor y poeta Juan José Sena que falleció en febrero de este año.
Puccio pasó sus últimos años en esta ciudad con perfil bajo pero sin esconderse. Alquilaba una vivienda en calle 4 entre 27 y 29 y antes había sido uno de los internos del Instituto Correccional Abierto- U25. Para mantenerse trabajó como abogado, carrera que cursó durante su reclusión.
Al momento de fallecer alquilaba su vivienda junto con otro hombre, para compartir los gastos, y realizaba algunos trabajos legales.
El día de su muerte la Comisaría Segunda confirmó que recibieron un llamado a las 4.35 para realizar una presencia en el domicilio por el fallecimiento de Puccio. En el lugar se hicieron las pericias de oficio y el cuerpo fue trasladado a la morgue.
El médico forense Graciano Masso realizó la autopsia y se confirmó que Puccio murió a causa de una enfermedad que antes ya lo había dejado internado en el Hospital Gobernador Centeno. El diagnóstico fue que tenía un tumor cerebral, por el cual recibió tratamiento hasta el día de su fallecimiento.
Su muerte, en el domicilio del barrio El Molino, sorprendió a muchos de sus vecinos que hasta entonces no sabían que el adulto mayor era uno de los condenados por homicidios más reconocidos del país.

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