Cine nacional: "hacer para resistir"
El productor audiovisual piquense Nicolás Giorgis habló con Caldenia sobre las últimas producciones nacionales en las que participó y puso énfasis en la necesidad urgente de apoyo desde el Estado a una industria que genera movimiento económico en diversos sectores.
Redacción *
Nicolás Giorgis tiene 40 años y nació en la ciudad de General Pico. Lleva media vida de labor en la industria cinematográfica, con más de 50 proyectos en su haber llevados adelante entre películas, series y cortometrajes de los cuales se destacan: La señal, Zama, Gilda, La Viuda de los jueves, Monzón, Alemania, El encargado temporada 1, Belgrano, Cristo vence, Los dos papas y Menem (la serie). Su actividad a nivel nacional y su constante trabajo en relación con la provincia de La Pampa son actividades que siempre destaca en su intento por un crecimiento en la industria cinematográfica local.
En diálogo con Caldenia, Nicolás hizo un resumen de las últimas producciones en las que ha participado. “Como pampeano es un orgullo poder participar de estos últimos estrenos que se están proyectando en nuestro país y el mundo. Lamentablemente todo está ocurriendo en un contexto oscuro, triste y de abandono a nuestra industria nacional”, dijo. “La ignorancia e impunidad con la que se actúa atenta fuertemente contra muestra actividad, demostrando que no hay un interés en desarrollar políticas de Estado que fortalezcan el sector que hoy se ha ganado un lugar en el mundo agitando la celeste y blanca. Todo lo contrario, han destruido posibilidades de desarrollo, crecimiento e inversiones”, criticó. “El planteo del gobierno actual de mejorar con un nuevo esquema los resultados anteriores no solo no ha sucedido sino que han agravado la realidad de la industria audiovisual. Lo que hay que terminar de entender de ésta industria, sobre todo del cine/serie/cortometrajes, es que cuenta siempre con una conjunción de voluntades; sociedades, coproducciones e inversores, que mueven un capital extranjero y nacional; al ser un arte tan complejo que reúne todas las disciplinas artísticas en una, y su elaboración tiene muchas aristas dentro de su actividad en sí que recorren todos los sectores industriales y rubros posibles para lograr llegar al resultado final. Proveedores, como por ejemplo: transporte, alimentación, textil, combustible, librería, alquiler de locaciones, permisos municipales, seguridad, pasajes, hotelería, mano de obra y así podría hacer una larga lista de los gastos que se implementan en una producción de escala chica, mediana, grande”, detalló Giorgis desde Buenos Aires, su lugar de residencia.
Arma de conquista.
Son muchos los rubros, esto significa que muchas actividades periféricas salen beneficiadas cuando un material audiovisual se realiza, mucho más de lo que podemos percibir cuando vemos una imagen. “Cada material realizado es una bandera de lo nacional en muchos casos que dialoga con el espectador y el mundo. Y de esto podemos dar cuenta de los países más poderosos cómo operan y acompañan la actividad, invierten y ayudan a desarrollar la industria audiovisual. Pensemos si no en países latinoamericanos, para no irnos tan lejos, cuánto sabemos de su cine/series y cuánto ellos consumen de Argentina lo que se produce. Ahí podemos dar cuenta que el volumen de producción genera una conquista en los espacios que reducen su producción, por tanto genera una presencia en las múltiples pantallas, en un mundo cada vez más globalizado. Si esto lo trasladamos al mundo entero, podríamos entender por qué algunos países muy poderosos están detrás de esta maquinaria, saben lo importante que es, la influencia que generan, cuánto vale el formar opiniones y acaparar el mercado de pantallas. Básicamente saben lo poderoso que es esto como arma de conquista cultural. Y en ese torbellino es que nos encontramos nosotros como equipo de producción, somos muchas personas que nos acompañan en una red en todo el país forjando dentro de la industria y por fuera de ella el hacer para resistir”.
“Estoy infinitamente agradecido por ser parte de esa escuela que se forma haciendo en su dedicación, humildad, solidaridad, esfuerzo, trabajo y llevando adelante diversas propuestas, presupuestos, ideas, proyectos, desarrollos”, expresó. “Siempre en constante formación para lograr acompañar al rubro en esta travesía, intentar llevarlo a lo más alto y no dejar de hacer lo que nos gusta: Cine Nacional”, enfatizó Nicolás.
Producciones.
La última película en la que participó la productora del piquense es “Hijo mayor” Cecilia Kang, que se encuentra actualmente en cines. Una película llevada adelante por la productora Tarea Fina de Juan Pablo Miller. Se trata de una empresa con un tendal de “películas hermosas filmadas a lo largo y a lo ancho de toda Argentina, con historias tierra adentro, con alta presencia en festivales y plataformas, dotando de prestigio a nuestro cine de autor”, contó Giorgis. “Desde ahí me llega la convocatoria a mí y el equipo de producción que componemos, para construir y hacer realidad este guion cargado de una narración super sensible que traza un puente y nos invita a un diálogo con este universo, el de los argentinos con descendencia coreana. La película tenía un par de desafíos claves, el casting, representar época con poco presupuesto, el vestuario, la iluminación/puestas de cámara y las locaciones eran claves resolver de una manera ingeniosa la construcción del universo que Ceci Kang nos proponía”.
La película tuvo su estreno mundial en la competencia Cineasti del presente, del Festival Internacional de Cine de Locarno, donde obtuvo el Premio a la Mejor Directora Emergente (2025). Además, pasó por los festivales Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y el Festival Internacional de Cine de Toulouse y San Sebastián, entre otros. “Sin el apoyo del INCAA esta película no se podría haber filmado. Desde luego su apoyo fue previo al periodo del mandato del actual gobierno”, señaló el productor.
La película cuenta la historia de una familia coreana que decide buscar nuevas oportunidades en Argentina y, en ese tránsito, encuentra formas de duelar lo perdido. Lila, una adolescente coreano-argentina, intenta comprender su identidad mientras su padre, Antonio, reconstruye su propio viaje migratorio: su llegada a Latinoamérica 18 años antes, impulsado por la promesa de un nuevo comienzo. Hijo mayor es una épica generacional que entrelaza pasado y presente para explorar los dilemas de la identidad, la memoria y el desarraigo.
Otras producciones.
Una película que ya fue estrenada y se puede ver en Netflix es “El último gigante” de Marcos Carnevale. Si hay alguien con oficio de director audiovisual en Argentina, Marcos Carnevale, sin dudas, encabezaría la lista. Su manera de narrar en la escritura y con la cámara ya están impresos en el ADN argentino. “Estoy seguro, aunque no lo conozcas, que ha pasado por tus ojos algún material filmado o grabado por él”. Su capacidad de diálogo de alguna manera siempre interpela a la sociedad y su rendimiento medido a través de las plataformas le dio su lugar bien merecido para ser uno de los ahijados preferidos hoy de Netflix y Sony. Permitiendo así, en los tiempos que corren, que su actividad no se detenga logrando filmar de la mano de la plataforma una película por año promedio además de su actividad en el teatro. “En mi experiencia personal, es muy gratificante trabajar juntos, además de ser muy buena persona, su poder de resolución es muy dinámico, es un director muy dedicado y trabajador a la hora de abordar un proyecto del tamaño que sea y ese diálogo a quienes llevamos adelante la producción es fundamental para pulir detalles, la planificación, y trazar los sets de filmación de manera quirúrgica, sobre todo cuando hay riesgos”. Todas estas características fueron necesarias, en este caso, para llevar adelante la filmación de “El último gigante”. Una película muy desafiante desde la producción, muy difícil de logística y estrategia. “Uno cuando se va a Misiones a filmar cree que va a abordar a la naturaleza para poder llevar adelante un proyecto, pero la naturaleza lo aborda a uno y es ahí donde te expone cada día a desarrollar un poder de adaptación e interpretación del terreno que es fundamental para no fracasar en el intento. Las lluvias, el calor, el piso mojado y resbaloso como arcilla, los animales, los insectos, las distancias, la falta de señal en celulares, la movilidad, todo tiene varios niveles más de dificultad a los que estamos acostumbrados a resolver en pueblos o ciudades, Misiones en ese sentido siempre es especial y requiere mucha logística”, contó. “En este caso no fue la excepción, la película tenía tomas que abordaban todas las características posibles de dificultad. Rutas, caminos de tierra, selva, ríos, lanchas, travesía 4x4, drones, saltos, caminos selva adentro, amaneceres, atardeceres, jornadas nocturnas, todo acompañado desde luego con calor, frío, lluvia y hasta tifones. Todos los que llevamos adelante el proyecto sabemos lo difícil que fue sostener cada jornada y aun así, hoy podemos recordarlo como una hermosa anécdota y hasta reírnos de cada aventura teniendo ya el estreno en mano, sabiendo que todo salió bien”.
“Fuerte al medio”.
Este film de Emilio Guazzaroni y Facundo Diaz se encuentra disponible en la app/plataforma Shorta. “Caballo de troya con el que varios pampeanos (Emilio Guazzaroni, Martín Guazzaroni, Agustín Giorgis) fuimos al ataque con esta ficción en este nuevo formato vertical y dinámico. La convocatoria vino de parte de Armando Bo (director y productor ganador de un Oscar) y Tomás Escobar (creador de Cuevana), Esteban Menis (actor y productor). Principalmente fueron en busca de Emilio Guazzaroni (piquense) quien tiene hoy en redes una muy buena visibilidad por toda su labor audiovisual en el espacio de streaming Gelatina. Su labor en el espacio, el desarrollo de ficciones dentro del canal y sus trabajos personales por fuera de la plataforma fueron clave para despertar cierto interés con su perfil, sobre todo para este nuevo espacio de consumo dinámico de ficciones. Al principio se le encargo un guión a escribir en conjunto con Facundo Díaz, del cual enseguida se le veía su potencial y así se pasó rápidamente a la producción del rodaje. “Ya en esa etapa, sin dudarlo, es donde armamos el equipo de los pampeanos en conjunto con una tribu audiovisual formada en la zona de Avellaneda para salir al frente y concretar este trabajo”. La serie captura la autenticidad del fútbol de barrio argentino con humor, emoción y producción de calidad.
Próximo estreno.
“Cautiva”, de Jazmín Stuart y Paula Hernández, tendrá su estreno este año. Es una miniserie argentina de 6 episodios, inspirada en el caso real de Silvia Albarenque (2016), que narra el calvario de una joven en un convento de clausura bajo el abuso de poder de una priora. Está protagonizada por Carolina Kopelioff y Lorena Vega.
“Sin dar a conocer muchos detalles por las condiciones de esta producción previa a un estreno lo que se puede adelantar y se vislumbra en las fotografías que se han dado conocer, fue una producción dedicada a preservar un clima, época y carácter desde la imagen para contar semejante historia que es inevitable uno sumergirse en ese universo recreado y asediado por semejantes interpretaciones de cada elenco. Filmando cada escena, uno vivía un clima de ficción inmerso por todo lo recreado, las escenografías, los vestuarios, la fotografía, el maquillaje, sin dudas eso atraviese la pantalla”, adelantó el productor pampeano.
* Caldenia
Artículos relacionados
