“Es un acuerdo de largo plazo”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que “cuando a Norteamérica le va bien, le va bien al resto del mundo”, a la vez que apuntó contra Europa en un discurso que brindó en el Foro Económico Mundial de Davos.
"Nos encontramos en un punto en el que nunca habíamos estado antes”, expresó en el discurso y además dijo: “Veo que en Europa se pensó que la única manera de propiciar el crecimiento era a partir del gasto público, pero esto no es así”.
En tanto, el mandatario estadounidense criticó las políticas ambientales impulsadas durante el gobierno de Joe Biden, mientras que también dijo: “Muchos decían que a Estados Unidos le iba a ir mal, pero estoy demostrando que no tenían razón”.
“Es un placer estar de regreso en el hermoso Davos, Suiza, y dirigirse a tantos líderes empresariales respetados, tantos amigos y algunos enemigos”, indicó al abrir su discurso.
Trump, aseguró ayer que el acuerdo que impulsa sobre Groenlandia sería "infinito" y "para siempre", al ser consultado en el marco del Foro Económico Mundial de Davos sobre si ese entendimiento contempla que Washington tenga algún tipo de control o "propiedad" del territorio.
"Es un acuerdo de largo plazo. El acuerdo definitivo de largo plazo. No hay límite de tiempo, es para siempre", respondió Trump ante la prensa.
"Es un acuerdo que la gente aceptó con entusiasmo. Realmente fantástico para EE.UU. Consigue todo lo que queríamos, incluyendo, sobre todo, seguridad nacional e internacional", declaró el mandatario desde la ciudad suiza.
Trump agregó que su administración tiene "un concepto de acuerdo" que —según él— sería "muy bueno" tanto para EE.UU. como para Groenlandia, y lo vinculó a una cooperación más amplia sobre el Ártico.
El presidente sostuvo en Davos que ya existe un marco para avanzar en negociaciones y aseguró que no usará la fuerza para adquirir Groenlandia. En esa línea, también descartó imponer aranceles a Dinamarca como mecanismo de presión, luego de semanas de tensión con aliados europeos por su insistencia en el tema.
OTAN.
En paralelo, Trump señaló que tras una reunión "muy productiva" con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, "se estableció el marco" para un acuerdo futuro sobre Groenlandia y el Ártico, y sostuvo que por ese entendimiento decidió no avanzar con el plan de imponer aranceles del 10 % a varios países europeos. Según afirmó, esa medida —que iba a entrar en vigor el 1 de febrero— habría afectado a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia.
El mandatario también señaló que actualmente hay conversaciones "adicionales" sobre el sistema estadounidense de defensa antiaérea Cúpula de Oro ('Golden Dome', en inglés) en relación con Groenlandia, calificada por Trump como necesaria para la "seguridad nacional" de EE.UU.
Entre tanto, Trump calificó a la isla ártica danesa como un "pedazo de hielo," que dijo necesitar por razones de seguridad internacional. "Lo que estoy pidiendo es un pedazo de hielo, muy frío y mal ubicado, que puede desempeñar un papel vital en la paz mundial y la protección mundial", declaró durante su intervención en Davos.
Venezuela.
En su discurso también se refirió a Venezuela y dijo que sus dirigentes se han mostrado “muy, muy listos” al negociar con Washington tras la captura de Nicolás Maduro, acusado de narcotráfico y que será juzgado en Nueva York.
“Los líderes del país han sido muy buenos (...), muy, muy listos”, afirmó. “Venezuela hará más dinero con el petróleo en los seis próximos meses que el que hizo en los 20 años pasados”, añadió el republicano.
Rutte.
El jefe de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, aseguró al presidente estadounidense, Donald Trump, que sus aliados responderán si EE.UU. llegase a ser atacado.
"Puede estar absolutamente seguro: si alguna vez EE.UU. es atacado, sus aliados estarán con usted. Absolutamente. Hay una garantía absoluta", dijo Rutte . (RT)
Fuerte discurso de Mark Carney.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que el “viejo orden mundial” no va a ser recompuesto e invitó a otros países a unirse frente a “las grandes potencias” que han desmontado un mundo basado en normas.
En un discurso en el Foro de Davos, Carney afirmó que el mundo está padeciendo “una ruptura” y no “una transición”, en la que “los grandes poderes” están utilizando la “integración económica como un arma”.
“No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación”, continuó Carney.
Según Carney, de la misma forma que el poder del sistema comunista en el este de Europa desapareció cuando la sociedad empezó a dejar de seguir las normas impuestas por los Gobiernos, “es el momento en el que las empresas y los países” se rebelen contra las grandes potencias.
Ante esta situación, el líder canadiense señaló que los países más débiles pueden optar por aislarse para protegerse lo que, en su opinión, producirá “un mundo de fortalezas que será más pobre, más frágil y menos sostenible”.
Y concluyó “y la cuestión para potencias medias como Canadá no es si debemos adaptarnos a la nueva realidad. Debemos. La cuestión es si nos adaptamos limitándonos a levantar muros más altos o si podemos hacer algo más ambicioso ahora”.
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