La misión Artemis II atraviesa la cara oculta de la Luna
La cápsula Orion de la misión Artemis II de la NASA ingresó este lunes en la órbita lunar y atraviesa una de las etapas más delicadas del viaje al pasar por la cara oculta de la Luna.
Durante aproximadamente 40 minutos, la nave pierde completamente la comunicación con la Tierra, ya que el propio satélite bloquea las señales de radio, en un momento clave de la travesía.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, en ese lapso la tripulación aprovechará para observar en detalle la región de la Luna que no es visible desde nuestro planeta.
Este fenómeno se debe a la rotación sincrónica del satélite sobre su propio eje, que hace que siempre muestre la misma cara hacia la Tierra, mientras que la otra permanece oculta para los observadores terrestres.
El estudio de esta zona solo es posible mediante telescopios, satélites o misiones espaciales, como Artemis II, que permiten analizar características del terreno lunar que no pueden observarse desde la superficie terrestre.
Lado oscuro.
El llamado “lado oscuro” de la Luna es una de las expresiones más conocidas, aunque también una de las más malinterpretadas, ya que no se trata de una zona permanentemente oscura, sino de la cara del satélite que no puede verse desde la Tierra.
Esto ocurre porque la Luna rota sobre su eje al mismo tiempo que orbita nuestro planeta, lo que hace que siempre muestre la misma cara hacia la Tierra, mientras que la otra permanece oculta para los observadores terrestres.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, esta región recibe luz solar al igual que el lado visible, pero nunca es observable desde nuestro planeta, lo que durante siglos generó mitos y teorías sobre su composición.
Desde el punto de vista científico, el “lado oculto” presenta diferencias importantes con la cara visible, como una corteza más gruesa y una menor presencia de “mares” lunares, lo que lo convierte en un área clave para el estudio geológico del satélite.
En el marco de la misión Artemis II, los astronautas sobrevolarán esta región en un momento crítico del viaje, en el que además se producirá una pérdida temporal de comunicación con la Tierra debido a la interferencia del propio cuerpo lunar.
El estudio de esta zona permitirá obtener información fundamental para futuras misiones, incluyendo posibles lugares de exploración y el desarrollo de nuevas tecnologías para la navegación en el espacio profundo.
(NA)
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