La policía detuvo al menos a 127 personas
Las fuerzas de seguridad de Bolivia informaron ayer que más de un centenar de personas fueron detenidas en el marco de las protestas y huelgas que llegaron el lunes a La Paz y con las que miles de personas expresan su rechazo al gobierno de presidente, Rodrigo Paz.
La policía desplegó más de 2.500 efectivos en La Paz y El Alto tras los últimos disturbios. El gobierno anticipó acciones judiciales contra manifestantes y dirigentes vinculados a los destrozos, en una serie de acciones que parecen más destinadas a meter miedo a los manifestantes que a buscar un diálogo entre las partes.
Presión.
Emilio Rodas, analista y ex viceministro de Autonomías de Bolivia, en diálogo con Página/12 afirmó: “Puede que la apuesta sea aumentar el nivel de presión por parte de los organismos represivos, pero históricamente, a medida que la represión ha aumentado, las movilizaciones más bien se han agudizado generando una crisis política terrible”.
El problema principal, según Rodas, es que “no hay con quién dialogar” porque “se está persiguiendo a los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) para meterlos presos, se está metiendo presos a los dirigentes del movimiento campesino y no se reconoce que esos actores son los que tienen que viabilizar una solución”.
Arrestos.
Por su parte, el comandante nacional de la Policía Mirko Sokol, indicó que son “más de 127 personas, entre aprehendidos y arrestados” en las protestas del lunes, de los que algunos cumplirán detención preventiva y otros aguardan para declarar ante los jueces cautelares.
Sokol mencionó que en los últimos días de conflicto 11 policías resultaron heridos, dos de ellos de gravedad.
El funcionario policial no se refirió a las cuatro muertes provocadas durante los bloqueos y protestas, una cifra que fue reconocida el lunes por el gobierno. Sokol informó en cambio que buscan a Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), y a otros dirigentes, sobre quienes pesa una orden de detención emitida por la Fiscalía por presunta comisión de delitos de instigación pública a delinquir y terrorismo.
En las protestas del lunes se registraron destrozos en edificios públicos y privados. La policía reprimió con gases lacrimógenos para impedir el avance hacia la plaza Murillo, donde están las sedes del Ejecutivo y el Legislativo. Además de las protestas en La Paz, los sindicatos campesinos mantienen bloqueos en las rutas desde hace 15 días en el departamento de La Paz.
Reclamos.
Bolivia atraviesa su crisis económica más grave desde la década de 1980. Agotó sus reservas de dólares para sostener una política de subsidios a los combustibles y su inflación interanual fue de 14 por ciento en abril.
Poco después de asumir el poder en noviembre, Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos de izquierda, eliminó esos subsidios, lo que aumentó los precios de la gasolina y el diesel.
El otro gran conflicto que abrió el gobierno fue con el magisterio, tanto urbano como rural, que exige fundamentalmente mejoras salariales y mayor presupuesto para educación. Finalmente Rodas menciona el conflicto con el sector minero cooperativizado, que logró alcanzar un acuerdo.
“Estas cooperativas demandaban un trato preferencial en cuanto a aportes para la seguridad social, en entrega de combustible y en la no fiscalización de las operaciones mineras. Estas han sido concedidas por el gobierno y la gente ha entendido que esto es un tema de prebendas, que se está ‘clientelizando’ al sector para generar acuerdos”.
Corredor humanitario.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, solicitó ayer la apertura de un "corredor humanitario" ante la crisis provocada por los bloqueos de rutas en las ciudades de La Paz y El Alto. El mandatario pidió a los sectores movilizados permitir el paso de ambulancias, alimentos, oxígeno y combustible, y aseguró que el país debe resolver sus conflictos "mediante el diálogo y no a través de la violencia", reportó ABI.
Durante una conferencia de prensa, Paz denunció problemas de abastecimiento y aumentos en los precios de productos básicos como carne, pollo y verduras debido a las protestas.
Además, afirmó que hubo personas que murieron por la imposibilidad de recibir atención médica a tiempo y sostuvo que "el bloqueo es sinónimo de muerte". Según el medio boliviano, algunas regiones llevan cerca de 20 días afectadas por cortes de rutas y medidas de presión.
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