Despedida a plaza llena
La presidenta saliente protagonizó un hecho sin precedentes históricos dado que, en el último día de su mandato brindó un discurso de despedida ante una plaza en la que había, según cálculos de la secretaría de Comunicación Pública, más de medio millón de personas.
Cristina resaltó el hecho de poder despedirse de cara al pueblo a pesar de que durante los "intensos 12 años y medio" en los que gobernó el kirchnerismo tuvo en contra a "todos los medios de comunicación hegemónicos", "las principales corporaciones económicas y financieras nacionales e internacionales en contra" y sufrió "persecuciones y hostigamientos permanentes" de lo que denominó "el partido judicial".
"Si después de todo eso, de tantos palos en la rueda, de tantos golpes e intentos de golpes destituyentes, de difamaciones y calumnias, podemos estar aquí dando cuentas al pueblo, imagino que si con tantas cosas en contra hemos hecho cosas por los argentinos, cuántas cosas podrán hacer los que tienen todas estos factores a su favor", remarcó.
"Tengamos mucha fe y esperanza en que no nos agobien, tengamos la inteligencia de saber que van a poder hacer las cosas porque tienen todo a favor y harán las cosas mucho mejor que nosotros", señaló en referencia a la gestión de Mauricio Macri que se inicia mañana.
Fernández de Kirchner hizo una rápida enumeración de las conquistas sociales y exhortó a que todo ello pueda ser profundizado en el siguiente período pero "sin censuras, sin represión, más libre que nunca porque la libertad de que hemos gozado los argentinos, y esto no es una concesión es el derecho del pueblo de expresarse a favor y en contra de cada gobierno".
Cautelar.
En relación a la finalización de su mandato, Cristina bromeó que "no puede hablar mucho porque a las doce me convierto en calabaza", y luego mencionó a cada grupo social y económico que el kirchnerismo benefició con sus políticas.
Fernández de Kirchner mencionó a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, a los trabajadores, a los científicos, a los comerciantes, empresarios y productores; también a los estudiantes y académicos, a los jubilados y hasta a los desocupados. Mencionó también entre el listado de los logros, la recuperación de YPF y Aerolíneas Argentinas.
"Después de doce años y medio podemos mirar a los ojos a todos los argentinos, sólo le pido a dios una sola cosa, que quienes nos sucedan por imperio de la voluntad popular, dentro de cuatro años, puedan decirles a todos los argentinos que también puede mirarlos a los ojos", anheló.
Como remate de su último discursos, la presidenta de los argentinos durante ocho años, estableció que "cada uno de ustedes tiene un dirigente adentro y cuando cada uno de ustedes, cada uno de esos 42 millones, sienta que aquellos en los que deposito su voto lo traicionaron, tome su bandera y sepa que él es el dirigente de su destino y el constructor de su vida".
"Eso es lo más grande que le he dado al pueblo argentino: el empoderamiento popular, ciudadano, de las libertades, de los derechos. Gracias por tanta felicidad, tanta alegría, tanto amor, los quiero, los llevo siempre en mi corazón y sepan que siempre voy a estar junto a ustedes", cerró.
Néstor Kirchner.
La Presidenta por la tarde homenaje al ex mandatario Néstor Kirchner al descubrir una escultura en el Salón de Bustos de Presidentes Argentinos de la Casa Rosada y recordó que, pese a haber asumido el gobierno con la "menor cantidad de votos" de toda la historia, "construyó una nueva Argentina" a partir de sus "convicciones, coraje, decisión y visión estratégica".
Durante el acto, que encabezó acompañada por el jefe de estado boliviano, Evo Morales, y por gobernadores, intendentes, legisladores y ministros, Cristina reseñó que el ex presidente se coló "por las hendijas de la historia" para "hacerse cargo de un país y de su pueblo".
El busto del presidente que gobernó la Argentina entre el 25 de mayo de 2003 y el 10 de diciembre de 2007 quedó así incorporado a la Galería ubicada en la planta baja de la Casa Rosada, en el Hall de Honor que sirve de escenario para recibir visitas ilustres, donde en 2008 la mandataria ya había colocado las figuras de Héctor Cámpora y Raúl Alfonsín.
La presidenta agradeció hoy a "todos los hombres y mujeres que acompañaron a Néstor Kirchner durante su presidencia y a quienes me acompañaron a mí".
"No es lo mismo ser ministro de un gobierno popular que ser ministro de un gobierno mediático o con impunidad mediática", resaltó.
Además, sostuvo que "no hay que confundirse" porque "el lugar natural de un militante no tiene que ser un gobierno, tiene que ser junto a la gente", al agradecerle a los movimientos sociales "que bancaron e hicieron el aguante, todos estos años"..
En este sentido la mandataria les indicó que "el trabajo sigue con más fuerza que nunca" y les agradeció también a los organismos de derechos humanos que "no acompañaron al gobierno, acompañaron la política de Derechos Humanos que reclamaron durante décadas sin ser escuchados".
Despedida.
Militantes, simpatizantes y adherentes del Frente para la Victoria colmaron la histórica Plaza de Mayo para despedir a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en un acto lleno de fervor y con toda la liturgia que caracteriza al espacio político que gobernó Argentina durante más de 12 años y medio.
Agrupaciones, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, familias y personas de todas las edades que llegaron de forma individual se congregaron por miles en la Plaza de Mayo en una movilización que se convirtió en un hecho histórico.
Organizaciones como Kolina, Miles, La Cámpora, Peronismo Militante, Corriente Martín Fierro, Nuevo Encuentro, MUP, Frente Transversal, Movimiento Evita, Tupac Amaru, Partido Comunista, PCCR y Radicalismo Popular, entre otras, dijeron presente en esta movilización.
Así, la concurrencia cubrió desde las 18 la superficie de la Plaza, las diagonales Norte y Sur y la avenida de Mayo hasta su intersección con Perú.
Cerca de las 19, Cristina descubrió un busto del ex presidente Néstor Kirchner en una ceremonia que se llevó a cabo en el interior de la Casa Rosada, y que fue seguida por la
La multitud que colmó las calles porteñas siguió el discurso de la Presidenta en la Rosada desde pantallas gigantes instaladas junto a un palco que se ubicó sobre la calle Balcarce.
Pasadas las 19.15, los asistentes entonaron a viva vos las estrofas del himno, como un preludio a las palabras que la mandataria iba a dirigir a la concurrencia.
"Ohhh/ Yo soy argentino/ Soy soldado, del pingüino" entonó la gente antes de que comenzara el discurso de la jefa de Estado ante la multitud.
Carteles.
Con el retumbar de los bombos y repiqueteo de los redoblantes, Cristina instó a los presentes a "defender derechos", y le recordó que "la historia no se escribe con regla escuadra y compás".
Cristina agradeció la ayuda que a lo largo de su gestión le brindaron gobernadores, intendentes y funcionarios, y reconoció la figura del saliente mandatario bonaerense Daniel Scioli, quien resultó reconocido con un cerrado aplauso.
"Ohhhh/ Vamos a volver/ A volver, a volver/ Vamos a volver/" coreaban los concurrentes, mientras destacaban con otro cántico, la importancia de esa manifestación popular: "Olelé/ Olalá/ Si este no es el pueblo/ ¿el pueblo dónde está/".
Algunos de los manifestantes exhiban carteles confeccionados de forma improvisada, artesanal, en los que se leían mensajes como "abrazame hasta que vuelva" o "gracias por hacerme K".
Mensaje.
Poco después, y tras una suerte de intermedio, Cristina se subió al palco y se dirigió a los adherentes oficialistas que desbordaban la Plaza.
Los abucheos también se dejaron escuchar cuando Cristina hizo mención al "partido judicial", y a la presentación de medidas cautelares que reiteradamente se presentaron contra su administración.
"Miren que me presentaron cautelares en estos años, pero una que pone un presidente por 12 horas era algo que nunca me hubiera podido imaginar", enfatizó.
Y en ese sentido, Cristina se permitió ironizar sobre el fallo de la jueza María Romilda Servini de Cubría que estableció que su mandato finaliza a las 23.59 de hoy.
"Ojo que a las 12 me convierto en calabaza", le dijo a la gente que festejó la ocurrencia con aplausos y el clásico: "Cristina/Cristina corazón/ Acá tenés lo pibes para la liberación/".
A las 20.40, Cristina cerró su discurso, le agradeció a la militancia por "la presencia en todos estos años", mientras sonaba una canción de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y tronaban los fuegos artificiales que iluminaban toda la Plaza de Mayo.
Mientras, por Defensa, Perú, Bolívar y otras calles adyacentes, se desconcentraban con un grito que conjugaba la nostalgia con la esperanza: "A volver/ A volver/ Vamos a Volver/". (Télam)
Abogados de Macri
El diputado y líder de la agrupación "La Cámpora", Máximo Kirchner, cuestionó la decisión judicial que determinó que el mandato de Cristina Fernández de Kirchner termina esta medianoche, y afirmó que el Poder Judicial "se está transformando en el estudio de abogados" del presidente electo Mauricio Macri.
"Si en algún momento, la oposición calificó como una escribanía al Congreso, ahora el Poder Judicial se está transformando en el estudio de abogados del presidente electo, o mejor, el buffet", aseveró Máximo Kirchner en declaraciones a radio Continental.
El diputado electo dijo que el dictamen judicial del fiscal Jorge Di Lello, que acaba de ser ratificado por la jueza María Servini de Cubría, produce un "hecho inédito desde el '83 a la fecha", que es "inentendible" y crea una "desprolijidad sinsentido a la que someten a todos los argentinos".
El diputado indicó que -a partir de hoy- desde La Cámpora van a "acompañar, ayudar y apoyar el país que viene", y agregó que sus dirigentes van a "estar con la cabeza bien abierta para generar proyectos que lleven buenas ideas al gobierno electo, trabajando siempre en positivo, de manera colectiva y organizada".
Kirchner sostuvo que "hay como una especie de 'delay' entre lo que dice y hace Macri, como si alguien le cambiara las cosas que dice", y recordó que "hace sólo semanas dijo que el traspaso se iba a hacer 'en el Congreso, como corresponde'".
"No debería estar tan preocupado por la cuestión protocolar, cuando se tendría que estar hablando de cómo van a pasar los argentinos su Navidad, las fiestas y las vacaciones", añadió.
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