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Martes 24 de marzo 2026

Bahco cierra su planta en Santa Fe

Redacción 24/03/2026 - 00.20.hs

Por la caída en la demanda, la marca de herramientas Bahco, propiedad de la empresa SNA Europe, anunció que deja de fabricar en su planta de Santo Tomé, en Santa Fe, y despedirá a 40 personas.

 

La empresa informó que “esta decisión responde a la necesidad de adaptar nuestro modelo operativo para asegurar la sustentabilidad del negocio en el actual contexto económico”.

 

Según la Agencia Noticias Argentinas, la producción será transferida a otras plantas del grupo y, a partir de ahora, en Santo Tomé se concentrará la actividad comercial.

 

La firma aclaró que las operaciones de distribución, ventas y servicio continuarán funcionando con normalidad desde Santo Tomé.

 

El objetivo será garantizar el abastecimiento de herramientas, soluciones de almacenamiento, accesorios y servicios de postventa en todo el territorio argentino. Agregó que la medida afectará a aproximadamente 40 empleados, que ya fueron desvinculados.

 

La empresa aseguró que cumplirá con todas las obligaciones legales correspondientes y llevará adelante este proceso con el máximo respeto por sus colaboradores. A nivel mundial, hoy tiene 10 plantas, ocho centros de distribución y 37 oficinas de ventas.

 

Ofrece un catálogo de más de 24.000 productos con 400 patentes registradas, con más de 20.000 distribuidores. Emplea a 12.800 trabajadores en 130 países, con $ 820,5 millones de ganancias netas y $ 4.250 millones de ventas netas.

 

Anses.

 

Por otra parte, comenzó la primera etapa de un plan de achicamiento de Anses, que alcanzará a unas 2.500 desvinculaciones, de acuerdo con la primicia publicada en la Agencia Noticias Argentinas.

 

La hipótesis inicial, planteada bajo la anterior gestión al frente del organismo, se basó en un relevamiento interno, según el cual hay 1.400 empleados que tienen la edad jubilatoria y los años de aportes y quedan 300 contratados, con lo que entre el retiro forzoso y la no renovación de esos compromisos sumarían 1.700 salidas.

 

La especulación de la gente puertas adentro es que, transcurrida esta primera etapa de los retiros voluntarios, vendrán los despidos y la reestructuración de las áreas.

 

Por los trascendidos en el ámbito sindical, en este breve lapso se presentaron directores sin antigüedad y muchos profesionales, sobre todo en el interior, que complementaban el empleo en Anses con sus actividades privadas, lo mismo que los que se saben vulnerables por su alto grado de ausentismo, candidatos al despido en cuanto se pase a la etapa de evaluación de expedientes anunciada extraoficialmente.

 

Tasas de ausentismo

 

La amenaza que circuló es que, con la reforma laboral ya sancionada, se mirarían detenidamente los legajos de hasta 10/15 años de antigüedad para verificar cada tasa de ausentismo y despachar directamente el telegrama a los que se hubieran aprovechado de las licencias médicas y otros recursos para faltar a las obligaciones del trabajo.

 

Los apuntados también, según los chismes de pasillo que circulan, son aquellos incorporados para atender las prestaciones, ahora suprimidas, que abarcaba el organismo, con bocas de atención al público en todo el país. Se canalizaban los trámites para iniciar la jubilación por moratoria de aportes y, desde que se dejó sin efecto ese régimen excepcional, permanecen casi inactivas.

 

El temor de los empleados es que se dispongan pases a disponibilidad, o sea que sean enviados a cualquier repartición pública, o directamente que los despidan.

 

El congelamiento de los sueldos desde octubre de 2024 y el hecho de que Anses tenga su propia paritaria, constituyen más presiones para tentar a una salida apresurada.

 

Crece el trabajo en negro.

 

En los dos últimos años, el empleo no registrado o informal creció en 376.000, y la tasa de desocupación se incrementó en el mismo período, ya que subió de 5,7% a 7,5%. Es decir, los desocupados ahora son 1,7 millones de personas, según el Indec.

 

El empleo total retrocedió hacia formas más precarias y sin cobertura social.

 

La tasa de empleo se redujo de 45,8 a 45% y la informalidad subió a 43% de la población ocupada, proyectado a todo el país habría 13 millones de trabajadores registrados y unos 9 millones "en negro".

 

De los no registrados, poco más de 60% son asalariados y el resto trabajadores por cuenta propia.

 

"El crecimiento de la informalidad no se reduce a las nuevas modalidades de trabajo por plataformas —que quedarían capturadas en el rubro Transporte y Comunicaciones—, sino que se extiende a sectores tradicionales. El comercio sumó 210.000 puestos informales mientras los registrados privados en ese rubro apenas crecieron 4.000; mientras que la industria manufacturera sumó 87.000 trabajadores no registrados al tiempo que perdió 63.000 puestos formales”, señaló la consultora Invecq en base a las cifras del Indec, según Clarín.

 

El ajuste del mercado laboral no solo opera por la cantidad de empleo disponible, sino también por su calidad.

 

(NA)

 

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