“El golpe era inevitable”, dijo Gatica
La mañana del lunes 23 de marzo en Radio Noticias 99.5 estuvo ocupada en buena parte a repasar lo ocurrido hace 50 años cuando el terrorismo de Estado se apropió el país. Una hora de El Aire de la Mañana se dedicó a la charla con dos protagonistas de la época en nuestra provincia, un profesional que formó parte del recordado Sistema Provincial de Salud, desmantelado por los perpetradores del genocidio, y un militante peronista.
El médico pediatra Américo Taborda afirmó que “el gobierno de Milei es fascista con otra careta” y sobre sus posiciones de negar lo ocurrido entre 1976 y 1983 dejó una frase no menos contundente: “No son negacionistas, son reivindicadores, que es peor”. El profesional llegó a La Pampa en 1975. Es de origen riojano pero tiene más de 50 años viviendo en nuestra provincia. Su llegada no fue casual, pues fue uno de los tantos médicos que vino para incorporarse al SPS.
El médico fue noticia días atrás cuando renunció a su condición como forma de protesta porque el Consejo Superior Médico de La Pampa aún no le retiró la matrícula a Máximo Pérez Oneto, condenado en el segundo juicio de la Subzona 1.4 por los delitos de lesa humanidad.
El médico no dejó de trazar comparaciones entre lo vivido en los años de la dictadura con lo que ocurre actualmente en el país y el mundo con los movimientos de ultra derecha. “Yo creo que esto es fascismo con actitudes que siembran miedo en la sociedad”, afirmó. “Creo que hay un paralelismo, pero más como fenómeno universal, entre la última dictadura cívico- militar y el gobierno de Javier Milei”, añadió.
La persecución.
Sobre su vivencia de los ‘70, el pediatra recordó cómo se dieron las circunstancias en el área de Salud Pública en la provincia. “Cuando se pone en vigencia el decreto que dice Oscar (Gótica) -el Convenio de Lucha contra la Subversión impulsado por la presidenta María Estela Martínez de Perón y ratificado por la Legislatura pampeana en noviembre de 1975-, a la semana, el diario LA ARENA pone un titular donde decía que se iban a producir detenciones en el SPS y en la UNLPam”, recordó.
“Yo llegué con el diario al hospital, que ya estaba en asamblea permanente de los médicos que habíamos llegado con el plan de salud, porque se venía lo que venía. En esa época el SPS ya estaba intervenido por el propio gobierno que lo había creado. Con ese titular del diario, algunos compañeros y yo fuimos a la Casa de Gobierno. Entramos al despacho de (Aquiles José) Regazzoli con el diario en la mano, nos preguntó qué nos pasaba y le mostramos. Nos dijo que eran versiones que salían de nuestro propio grupo”, añadió. “Volvimos al hospital, nos quedamos tranquilos por la entrevista que habíamos tenido con el gobernador, y a las 48 horas detienen a las dos cabezas visibles del SPS, que eran Jorge Irazuzta y Antonio Mafrand.
“Enojados nos fuimos a lo de Marín (Rubén, el vicegobernador), que vivía al lado de la casa de Irazuzta. Yo fui el que toqué el timbre en la casa de Marín en la avenida Uruguay, íbamos con otros cuatro colegas. Me atendió la señora, le expliqué lo que pasaba y aparece Marín. Le conté que detuvieron a Jorge y me dijo que eso no podía ser. Dijo que era una equivocación porque el día anterior había habido una reunión y efectivamente se iban a hacer detenciones pero a gente de la Universidad y no del SPS. Nos pidió media hora, que iba a ir a la Legislatura y se iba a ocupar del tema. Dos horas después fuimos a la Legislatura y no nos recibió. Dos días después nuestros compañeros habían sido trasladados a Caseros”, relató.
Taborda explicó luego que Irazuzta estaba casado con la hija de un coronel de Salta y que ese fue su salvoconducto para recuperar su “libertad”. “Cuando este coronel se entera de lo de Jorge viaja acá a Santa Rosa, y va a hablar con (el general Ramón) Camps. A los cinco días, por esta gestión, Jorge fue liberado con la condición de que debía irse de la provincia y del país. Se fue a Canadá donde vivió exiliado hasta su muerte”, narró.
Militante.
Oscar Gatica también trazó un paralelismo entre el gobierno de facto y el de La Libertad Avanza. “El plan económico de Milei es más destructivo que el de la dictadura”, dijo. El militante de la JP en los años '70 aseveró que las políticas económicas actuales son más dañinas para Argentina que las que impulsó José Alfredo Martínez de Hoz, el ministro de Economía de las juntas militares.
El ex coordinador de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia destacó que “esa dictadura genocida hacía obra pública y llevaba adelante planes sociales de vivienda, cosa que hoy no existe”. Mencionó en ese sentido la construcción de los barrios Río Atuel y Butaló en nuestra ciudad. “Era una dictadura genocida, pero en la obra pública llevaban adelante planes de acceso a la vivienda. Acuérdense también de las autopistas. La Dictadura no descuidaba la infraestructura del país”, añadió.
“Estos 50 años me encuentran militando, como siempre. Soy militante peronista de toda la vida”, dijo Gatica. Y recordó un episodio de los setenta, cuando comenzó la persecución. “Cristina Ercoli cae presa en noviembre de 1975 y la llevaron a Devoto. Yo le escribí una carta a ella cuando estaba en la cárcel. En el encabezamiento decía: “Hay momentos en la historia de los pueblos en que el honor se refugia en las cárceles”. Era una frase de Juan Domingo Perón. Yo le escribía porque sentía que tenía que estar apoyando a los militantes”, sostuvo.
Plan continental.
Sobre los motivos del golpe de Estado de 1976 Gatica explicó: “Había un plan a nivel continental del imperialismo de los Estados Unidos para derrocar a todos los gobiernos constitucionales. Acá en Argentina era el peronismo. El golpe era inevitable. Más allá de las cuestiones internas que surgieron dentro del peronismo, había toda una avanzada sobre nuestro país y no había forma de evitarlo, más aún cuando muere Perón”, recordó.
“Ya en 1974 se había establecido el estado de sitio. En 1975, acá, en la Legislatura pampeana el 6 de noviembre se aprobó por unanimidad el convenio de lucha contra la subversión. El gobierno nacional de María Estela Martínez de Perón había llamado a todos los gobernadores del país para firmar ese convenio, Regazzoli fue y lo firmó, pero para ponerse operativo debía aprobarse en la Legislatura. Regazzoli informó a la Legislatura de la firma del convenio pero no pidió su sanción, entonces en el diario de sesiones de ese día consta que un diputado del Mofepa dijo que por iniciativa de la propia Cámara se iba a realizar un proyecto para ratificar el convenio. Y se trató y se aprobó por unanimidad”, abundó.
“A la semana siguiente ya comenzaron los operativos, porque ese convenio puso a la Policía de La Pampa bajo el mando de los militares. El gobernador ya no tenía el manejo de la Policía, sino el General Camps”, sostuvo.
¿Y el terrorismo?
Gatica explicó que el otro motivo con el cual se intentó justificar el golpe de Estado fue el terrorismo. “Es cierto que en el país estaban las Fuerzas Armadas Peronistas, el ERP y Montoneros, eso sucedió. Pero acá en La Pampa, y eso lo sabemos todos los historiadores, los que buscamos información, todos sabemos que nunca existieron las organizaciones armadas”, dijo.
A pesar que la guerrilla no operaba en La Pampa, Gatica mencionó que durante 1975 sí hubo atentados con bombas, aunque sugirió que fueron colocadas por los propios militares. “El diario La Arena en agosto de 1975 sufrió en su edificio de la calle 25 de Mayo la colocación de una bomba de alto poder destructivo. Los bomberos determinaron que era de trotyl. En noviembre de 1975 pusieron una bomba incendiaria en la casa de Cristina Ercoli, en la Avenida Roca al 700. En esa casa vivían ella y Ana Gispert, una persona que vino de España, vinculada con la Iglesia Católica, que trabajó en la UNLPam y que en ese momento adhería al movimiento de los sacerdotes para el tercer mundo. Primero detuvieron a Cristina y luego pusieron una bomba que destruyó la casa donde ella vivía, que era alquilada”, repasó.
“La tercera bomba nos la pusieron a nosotros, porque yo estaba en ATE, y fue el 17 de marzo de 1976. En octubre del año anterior la lista Marrón había ganado las elecciones contra la lista oficialista que era Celeste y Blanca. Nosotros nos considerábamos parte del sindicalismo combativo de la época. Esa bomba, según los bomberos tenía trotyl y rompió los vidrios de 60 metros a la redonda. ¿Quién podía conseguir, almacenar y manejar trotyl en La Pampa como para hacer una bomba? Todas las fuerzas de seguridad para esa época estaban en manos de los militares”, se respondió.
Artículos relacionados
