Chile busca activar una ruta marítima a Malvinas
Una nueva ruta comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas amenaza con sumar tensión a una relación que ya viene acumulando diferencias entre Argentina y Chile. El proyecto, impulsado desde la ciudad chilena, contempla que una naviera comience a trasladar mercadería hacia Puerto Argentino en noviembre.
La conexión entre Chile y las Islas Malvinas es impulsada por el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, y ya existe un acuerdo con la naviera Easter Island. La empresa mantuvo reuniones con representantes comerciales de las islas y tiene previsto comenzar las operaciones en los próximos meses.
Según publicó Página 12, el interés es principalmente económico. Las Malvinas tienen actualmente a Montevideo como conexión marítima con Sudamérica, con un recorrido de unos 2.000 kilómetros. La alternativa desde Punta Arenas permitiría reducir aproximadamente a la mitad esa distancia.
Del lado chileno, además, ya identificaron qué necesitan los isleños. Entre los productos mencionados aparecen alimentos, frutas, verduras, vinos, materiales de construcción, gas licuado y repuestos. Radonich calcula que el mercado de las islas mueve unos 20 millones de dólares al año y sostiene que las restricciones comerciales anteriores tuvieron un costo de unos 300 millones de dólares para la economía de Magallanes.
Conflicto.
El problema aparece cuando esa operación comercial se cruza con la legislación argentina. Desde 2010 está vigente el Decreto 256, que establece que los barcos que se dirigen hacia Malvinas o regresan del archipiélago deben solicitar autorización cuando tienen que atravesar aguas jurisdiccionales argentinas.
Una ruta que para Punta Arenas representa una oportunidad comercial puede transformarse para el Gobierno argentino en una cuestión diplomática. El alcalde chileno sostiene que el barco utilizaría una bandera distinta a la de las islas y que, por esa razón, no existiría un impedimento derivado de los compromisos asumidos en el Mercosur.
El movimiento comercial tampoco quedó limitado a una negociación entre empresas. Para fines de septiembre está prevista la llegada de una delegación de las Malvinas a Punta Arenas, donde mantendrá reuniones con proveedores.
Así, mientras Chile busca recuperar un vínculo comercial que considera beneficioso para su región austral, Argentina vuelve a encontrarse frente a una cuestión que toca directamente su reclamo de soberanía.
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