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Miércoles 22 de abril 2026

“Estaba lo peor de la casta política”

Redacción 22/04/2026 - 00.16.hs

La misa por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco tuvo una fuerte presencia de todo el arco político, ya que en la Basílica de Luján, las divergencias quedaron de lado y se vieron las caras parte del Gabinete nacional, con su jefe de Gabinete, Manuel Adorni a la cabeza, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.

 

En cambio, las diferencias sí quedaron de manifiesto en el oficialismo, debido a que la vicepresidenta, Victoria Villarruel, no dio el presente como estaba pautado, ya que se negó a sentarse junto con el ministro coordinador, quien es investigado por la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito.

 

De acuerdo a lo que trascendió, la titular del Senado no quería convalidar “una foto incómoda” determinada por la organización. De todas maneras, anticipó que le dedicaría un homenaje al Papa argentino por el aniversario de su partida.

 

En torno al evento, todo transcurrió en total normalidad. Se inició pasadas las 17 con un salón colmado. La primera fila de asientos mostró a Bartolmé Abdala, presidente provisional del Senado, Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, Adorni, Diego Santilli, ministro del Interior, y Alejandra Monteoliva, jefa de Seguridad, entre otros.

 

También estuvieron el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el diputado Gabriel Bornoroni.

 

En la otra hilera estuvieron el mandatario bonaerense junto con distintos funcionarios, intendentes de la Provincia y legisladores, como el senador nacional Wado de Pedro, el ministro de Trabajo provincial, Walter Correa, y la secretaria de Cultura, Florencia Saintout.

 

Todos escucharon la homilía a cargo del arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).

 

La exposición no tuvo sorpresas. Tal como se prevía, Monseñor Colombo, habló de la necesidad de aprender del legado del pontífice argentino y a “superar las divisiones que persistieron durante su papado”, tanto en la sociedad como en el propio clero. Y recalcó la posibilidad de que la sociedad se una gracias al acto: “Nos alegra y anima a seguir construyendo juntos una patria de hermanos”.

 

Luego de casi una hora, y en medio de fieles que se reunieron en recuerdo de Jorge Bergoglio y que cantaron por él, finalizó la actividad, sin cruces entre representantes libertarios y peronistas.

 

La casta.

 

Tras bajarse de la misa en la Basílica de Luján en homenaje al Papa Francisco, la vicepresidenta Victoria Villarruel fue a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos del barrio porteño de Almagro, donde Jorge Bergoglio fue bautizado, y explicó que decidió ausentarse de la ceremonia oficial porque allí se juntó “lo peor de la casta política”.

 

“Vine acá que es el lugar donde el Papa fue bautizado, donde se hizo hijo de Dios”, señaló la titular del Senado en declaraciones televisivas.

 

Tras denunciar una "politización" de la misa de Luján, Villarruel tomó distancia de la misa de Luján, al señalar que en esa ceremonia “estaba lo peor de la casta política”.

 

“Las ceremonia tenía un contenido que era el recuerdo al Papa. Era una ceremonia en la que estaba lo peor de la casta política. Yo en eso soy coherente con mis creencias. Soy católica, vengo a misa y quiero estar entre mis compatriotas”, apuntó.

 

“Como el 2 de abril, me parece que la política se mete en fechas que son de la gente. Yo prefiero estar con la gente, con otros argentinos”, insistió Villarruel.

 

Con el presidente Javier Milei en Israel, Villarruel le tocó desempeñar la primera magistratura, y por eso se esperaba su presencia en la misa oficial de Luján en honor al Papa Francisco. (NA)

 

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