La Canasta Básica alimentaria subió 7,1%
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), cuyo valor mide la línea de indigencia alcanzó a $56.732 en septiembre, lo que implica que los sectores de menores ingresos sufrieron más la inflación que los estratos medios y altos de la sociedad.
En los primeros nueve meses del año, el valor de la CBA se incrementó el 64,8%, mientras que el de la CBT avanzó 60,2 %.
La CBA está compuesta por un conjunto de alimentos básicos para la alimentación de una familia durante un mes y el valor de $ 59.931 corresponde a un grupo compuesto por un matrimonio y dos hijos menores. Con relación a agosto la CBA se encareció 7%, mientras en nueve meses de 2022 registró un aumento de 72,1%.
La diferencia se explica en que los sectores más vulnerables de la sociedad utilizan un mayor porcentaje de sus ingresos para comprar alimentos, que justamente fueron los que experimentaron las mayores variaciones en los últimos meses.
Por su parte, para no ser pobre una familia tipo necesitó reunir al menos
$ 128.214,11, que fue el valor al que trepó la Canasta Básica Total (CBT). Esta canasta además de comida, contiene una serie de servicios básicos para la manutención de una familia tipo a lo largo de 30 días. La CBT subió 7% en forma intermensual, 68,3% desde enero y 81,7% contra igual mes del año pasado.
Precios.
Por otra parte, el Índice de Precios Mayoristas aumentó durante septiembre 5,5% y el costo de la Construcción el 7%, según datos difundidos por el Indec.
De esta manera, en los primeros nueve meses del año, los precios mayoristas avanzaron 64,8% y los de la construcción el 60,2%, informó el organismo.
En la comparación interanual, la suba alcanzó al 78,4% en el caso de los mayoristas y al 73,1% en la construcción.
El Indec terminó, así, con la difusión de los índices de precios, que comenzó la semana pasada cuando dio a conocer la variación del segmento minorista que registró una suba del 6,2% en el mes, del 66,1% acumulado en el año, y del 83% para los últimos 12 meses.
En el segmento mayorista se registraron subas del 4,5% para los productos primarios; del 5,6% en los manufacturados; del 6,2% en los importados; y del 7% en el costo de la energía eléctrica que pagan las empresas.
Entre los primarios se destacaron las subas del 6,6% en los agropecuarios; del 8,5% en los minerales no metalíferos, vinculados a la construcción; del 2,9% en los pesqueros; y del 1,5% en petroleo crudo y gas,
Por su parte, entre los manufacturados se registraron subas del 5,7% en alimentos y bebidas; del 8 % en textiles; 6,1% para refinados del petróleo; 5,5% en metálicos másicos; 6,1% en maquinaria y equipos; 7,2 en muebles y otros productos industriales.
En lo que va del año, los productos primarios subieron 61,5%; los manufacturados, 66%; la energía eléctrica, 82,8%, y los importados, 59,6%.
Entre los primarios se destaca la suba del 75,1% de los pesqueros, y del 73,4% de los minerales no metalíferos.
Por encima de la suba promedio del 64,8% se destacaron las alzas del 91,4% en prendas de materiales textiles; 75 % en productos textiles; 74,7% en refinados del petróleo; y del 66,7% en máquinas y equipos, entre otros.
Construcción.
En cuanto a la construcción, durante septiembre se anotaron subas de 5,9% en materiales, del 8,2% en mano de obra, y del 6,8% para gastos generales.
Durante el mes pasado se anotaron incrementos del 15% en grifería y llaves de paso, del 10,6% en productos metálicos para instalación sanitaria y eléctrica, del 9,3% en aislantes; 8,9% equipos para incendio, y 8,5% sanitarios.
Controles.
El Gobierno trabaja esta semana en delinear el futuro programa "Precios Justos" que abarcará entre 1.500 y 2.000 productos que contarán con el precio impreso en sus envases.
Las reuniones para poner en marcha este programa con directivos de las principales empresas de consumo masivo comenzaron el lunes con encuentros con directivos de Mastellone, Bimbo, Molinos, Coca Cola, Aceitera General Deheza y Quilmes.
El programa, anunciado el domingo pasado por el ministro de Economía, Sergio Massa, incluirá la obligación de las empresas de colocar el precio final en el paquete del producto.
La iniciativa comprenderá a las 30 grandes compañías formadoras de precios que representan el 65% del consumo masivo, y la expectativa del Gobierno es que "tenga una duración de 90 a 120 días" con el objetivo de "construir previsibilidad en la góndola".
Pese a las negociaciones, los empresarios ya manifestaron su rechazo a la iniciativa porque una de las condiciones es que el precio esté grabado en el envase. Los dueños de las fábricas dicen que esa acción incrementaría los costos de packaging y demandaría al menos unos tres meses para renovar el stock existente. (Télam/NA)
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