¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Viernes 20 de marzo 2026

Los datos oficiales desmienten una recuperación

Por Redacción 26/01/2025 - 13.09.hs

La economía argentina sufrió una grave crisis iniciada a finales del 2023, si bien comenzó a mostrar algunos signos de mejora, lo cierto es que la caída en la actividad económica en 2024 fue la mayor desde la crisis internacional de 2008/2009. Esto generó un cambio en la estructura productiva del país, que está cada vez más atravesada por un proceso de primarización que pone como ganadores a sectores con escasa capacidad de generar fuentes de trabajo, en una coyuntura de mayor desempleo y con elevada desigualdad de los ingresos.

 

Esto se suma al panorama el impacto negativo de la apertura desregulada de importaciones y la ausencia de una política industrial.

 

Según informó El Destape, esta situación fue advertida por un informe privado que puso el ojo en las grandes diferencias entre los sectores de la actividad destacando además que “la recuperación tienda a moderarse si se descuentan los efectos del sector agropecuario” que evidenció una recuperación tras la sequía del 2023, sumado al dinamismo de sector hidrocarburífero. En la vereda de enfrente se encuentran los sectores ligados al mercado interno que “fueron afectados tanto por el ajuste fiscal como por la caída del consumo y la apertura comercial”, destacó un informe especial de la consultora C-P.

 

Costos.

 

Según los economistas “los costos productivos de la estabilización” recayeron con especial injerencia sobre los servicios, las industrias no intensivas en recursos naturales, la construcción y su cadena de proveedores. En este último caso, “la depresión del mercado interno se conjuga con los efectos de la reducción de la obra pública y el impacto de la apreciación cambiaria sobre la rentabilidad sectorial”.

 

Desde una perspectiva de mediano plazo, se advirtió que “la economía argentina se encuentra estancada desde al menos el 2015, con una industria y una construcción que han caído aproximadamente un 15% y perdieron lugar en el PBI”.

 

Caída.

 

Esta semana se conoció el dato oficial de actividad económica para el mes de noviembre que mostró una leve suba interanual (+0,1% frente a noviembre 2023; segunda en once meses del año). De acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), el incremento se debió a la performance de la Pesca (+164,6% interanual) mientras que cayeron Construcción (-14,2%), Industria manufacturera (-2,3%) y Comercio (-1,3%).

 

“La economía muestra signos de recuperación” no obstante “en perspectiva histórica la caída de la actividad económica en el año fue la mayor desde la crisis internacional de 08/09”, planteó un informe reciente de la consultora C-P. Entre el tercer trimestre del 2023 y el segundo del 2024 el Producto Bruto se contrajo 5,7% y si bien en el trimestre siguiente “se observa una recuperación pronunciada sin embargo se modera al descontar los aportes del sector agropecuario”.

 

Sectores primarios.

 

Por un lado, los claros ganadores del 2024 fueron los sectores primarios. “Agricultura, ganadería y sus industrias fue la categoría que más creció, gracias a la performance de un sector agropecuario (+39,7% vs. año previo), recuperado tras la sequía, mientras que la industria de alimentos y bebidas también acompañó al ser el segundo sector industrial con menor caída. Se destacó también el sector hidrocarburífero (+9,3%) gracias a su cambio estructural, pesca (+8,2%) y electricidad, gas y agua (+0,3%)”.

 

Perdedores.

 

En el extremo opuesto, los sectores del mercado interno son los grandes perdedores del 2024. “Entre los más afectados destacan los servicios, las industrias no intensivas en recursos naturales y en especial la Construcción”. Sobre la actividad de la construcción, se vio afectada “por el fuerte ajuste fiscal y de la obra pública (en mínimos desde 2003), pero también por la apreciación cambiaria y la baja de la rentabilidad en el sector”. Así, la construcción y sus industrias fueron la categoría que más cayó frente al año previo (-20,9%), alcanzando el segundo menor acumulado desde 2005 (detrás del 2020). El impacto de este sector es particularmente relevante en términos de empleo: perdió más de 90.000 puestos de trabajo 2023.

 

Se agregan “la industria que presentó en 2024 una caída del 15,5%, siendo además afectada por la apertura de importaciones y la ausencia de una política industrial”.

 

Sin recuperación.

 

Por otra parte, Página 12 señaló que las últimas publicaciones del Indec contradicen la versión del Presidente. El informe de actividad económica de noviembre del organismo estadístico advierte lo siguiente: “Diez sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacan Construcción (-14,2 por ciento) y Electricidad, gas y agua (-5,6). En conjunto, los sectores Construcción (-14,2), Industria manufacturera (-2,3) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-1,3)”, puntualiza el Indec.

 

“Los sectores más ligados al mercado interno y al consumo, como el comercio, la industria y la construcción, continúan exhibiendo descensos notables respecto al mismo período del año anterior”, alerta a su vez la consultora ACM, que analiza los datos del Indec.

 

Es decir, para un conglomerado de sectores clave de la economía, que concentran el empleo y son esenciales para el desarrollo, no hay milagro argentino ni nada de V.

 

La recuperación será frágil.

 

Los recientes datos del Indec mostraron que en noviembre de 2024 la economía acumuló siete meses consecutivos sin caídas y por segunda vez en la era Milei arrojó números positivos en términos interanuales. Mientras algunos especialistas destacan la dinámica de esta recuperación, otros aseguran que no alcanza para recuperar lo perdido y remarcan la fuerte disparidad sectorial, que podría mantenerse en los primeros meses de 2025.

 

Según informó Ámbito, cifras oficiales mostraron que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) se ubicó 0,1% por encima del nivel de noviembre de 2023, impulsado fundamentalmente por el sector financiero que anotó un alza de casi 10%. Los dos rubros que le siguieron en incidencia positiva fueron el de energía y minería, y la pesca.

 

Crecimiento frágil.

 

Desde la consultora LCG remarcaron que “la recuperación de los últimos meses no parece ser lo necesariamente fuerte como para compensar” las caídas previas. En ese sentido, puntualizaron sobre el poco impacto que está teniendo el rebote salarial sobre el consumo, al cual le está costando activarse.

 

El Indec señala que los salarios de los trabajadores formales en el sector privado ya se ubican apenas por encima del nivel heredado por la gestión anterior, mientras que los sueldos estatales todavía están un 14,5% por debajo. No obstante, organizaciones como el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) asegura que "la medición de inflación actual no representa la canasta de consumo de los argentinos", por lo cual "refleja una recuperación salarial distorsionada".

 

De cara a lo que viene, en LCG creen que "a pesar de que el dato de diciembre pueda mejorar respecto a noviembre, el crecimiento seguirá siendo frágil, con leves subas mensuales y una amplia disparidad sectorial". "Proyectamos una caída de la actividad del 2,5% para 2024, pero con un arrastre positivo de 2,7% para el próximo año, explicado en la recuperación de los últimos meses", profundizaron.

 

Por su parte, Semilla sostiene que para "hablar de recuperación es demasiado pronto", aunque ve un 2025 con una actividad avanzando entre el 4% y 5%, "con lo que muy posiblemente sea más abarcativa e incluya a algunos sectores de la industria como metalmecánica, automotriz y profundice a los sectores energéticos". (Ámbito)

 

(El Destape/Página12/Ámbito)

 

'
'