Messi despidió a su papá con una carta: “No sé cómo seguir”
El capitán de la Selección argentina de fútbol, Lionel Messi, este miércoles despidió a su papá, Jorge Messi, con una extensa carta que publicó en su Instagram. "Pá, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo o, mejor dicho, no quiero caer", arranca la carta. Es larga. Expresa su dolor, su admiración, sus momentos compartidos y también contó cómo pasó estos últimos meses de la enfermedad mientras competía en el Mundial.
Este es uno de los mometos más duros que puede pasar cualquier persona. Nunca se está preparado para la muerte del padre. No hay nada que pueda llegar a preparar a nadie para eso. Un papá que se muere deja un vacío inmenso, porque siempre quedan miles y miles de charlas pendientes.
En la publicación de Instagram, Leo cuenta que su papá le había pedido de manera contundente, que disputara su último Mundial y que, más allá del deterioro evidente de salud, días antes de que empezara la competencia, Jorge lo habría alentado a que no dejara pasar esa nueva oportunidad de colgarse una nueva medalla, que no dejara de intentar volver a levantar una copa. Ya sabemos bien cómo terminó. Messi siempre va a ser nuestro héroe. Y el héroe del 10 era su papá.
“Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar”, escribió.
En la carta Messi cuenta que, a toda costa, quería ganar para llevársela. Igual que un niño que le pide a su papá que lo mire, que mire cómo juega, que mire cómo mete un gol, que mire cómo gana. La mirada de un padre es fundamental. Crecemos con esa mirada sobre nuestros hombros y no concebimos la posibilidad de que esa ternura deje de existir. Jorge Messi no pudo estar en la final, pero Leo sabe que lo miró o lo imaginó, hasta unos penales que no existieron se imaginó.
Además, el comandante de todos los argentinos admitió que jugó en ese encuentro contra España, no pudo dar lo mejor, no se encontraba en plenitud ni física ni emocional, pero que no quería preocupar a su papá. “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir”, escribió Leo.
El futbolista volvió a su niñez y remarcó, con la nostalgia que cierra la garganta, que su papá lo acompañó siempre y que siempre lo llevaba a entrenar y que nunca faltó a ninguno de sus partidos.“Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento”.
Ahora el capitán está un poco perdido, pero sabe que va a mantener vivos los recuerdos y los valores que sus padres le enseñaron y que va a hacer todo lo posible por criar él así a sus hijos. “Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo. Te amo, pa”.
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