“Soy inocente y lamento su muerte”
La segunda audiencia del nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona comenzó con una declaración sorpresiva. El neurocirujano Leopoldo Luque pidió por primera vez ampliar su indagatoria en el marco del debate oral. Lo hizo en dos oportunidades, una para hablar exclusivamente de la autopsia y otra en la que recordó, al borde del llanto, su relación con el Diez. “Lo amaba, era mi amigo”, dijo con la voz entrecortada.
Su pedido para declarar ayer cambió todo el cronograma previsto para la jornada, que iba a arrancar con el testimonio de Juan Carlos Pinto, el médico que firmó el acta de defunción de Diego, e iba a continuar con Lucas Farías, el primer policía en ingresar a la casa del Diez tras el fallecimiento. También estaba citada Gianinna Maradona pero todas las declaraciones fueron suspendidas.
Según publicó Infobae, el neurocirujano -imputado por homicidio simple con dolo eventual- apoyó varios libros sobre el escritorio, tomó el micrófono y habló durante media hora.
La primera parte estuvo centrada en la autopsia de Diego Maradona: cuestionó muchos datos, se apoyó en papers científicos y negó que el Diez haya agonizado 12 horas. Además, habló de su rol en la internación domiciliaria y ratificó: “Yo no estaba a cargo”.
En la segunda parte se mostró más sensible. Durante su declaración, se le escuchó la voz entrecortada y debió hacer algunas pausas cuando recordó su relación con Maradona, qué los unía y el amor que dijo que se tenía.
“Quiero decir que soy inocente y que lamento mucho su muerte”, dijo con respecto a su situación procesal.
Pandemia.
Luque contó que en pandemia, lo vio desmejorado a Maradona. “No podía salir de su casa, tenía problemas sentimentales, familiares; lo empecé a ver mal. Triste. Tomaba alcohol. Yo intentaba ayudarlo, que hiciera tratamiento psiquiátrico. Me empezó a rechazar a mí”, relató.
Y agregó “después de la operación, el único que insistía para que no se fuera a su casa era yo, porque pensaba que podía volver a tomar alcohol. Yo quería que estuviera la mayor cantidad de tiempo ahí”.
Internación domiciliaria.
El neurocirujano se refirió brevemente a su rol en la internación domiciliaria donde falleció Maradona el 25 de noviembre de 2020. Dijo que no les mintió a las hijas de Diego con que era la mejor opción porque era lo que él creía y aclaró que él no estaba a cargo del procedimiento. “Yo dije explícitamente que era neurocirujano. Dijeron de buscar un clínico; dije que estaba de acuerdo. Dicen que lo aislaba, eso es falso", comenzó diciendo al respecto.
Con respecto a los últimos días de Diego, declaró que él nunca lo vio hinchado en las veces que lo visitó en Tigre y que ninguno de su familia lo hizo, de acuerdo a su relato.
Luego, volvió a destacar: “Nunca hablé con ningún enfermero de la internación domiciliaria. Nunca. Porque soy neurocirujano y no estaba a cargo de esa internación domiciliaria. Ellos no me reportaban”.
Agonía.
Según dicho medio, Luque presentó ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón una serie de papers hechos por la Unión Europea de Cardiología que definió como “de mayor evidencia científica actual”.
“El diagnóstico que arrojó la autopsia fue una insuficiencia cardíaca crónica con miocardiopatía dilatada que se descompensó, se agudizó por falta de tratamiento, según una de las pericias oficiales”, dijo a modo de introducción.
Y aclaró que el Diez no tomaba ninguna medicación para el corazón por una decisión de otro profesional: “Diego, a partir del 2007, no recibió ningún medicamento cardíaco y, en ese momento, el doctor que estaba acompañándolo era Cahe, no yo”.
Por último, cuestionó que en el análisis al cadáver los forenses nunca midieron las cavidades cardíacas de Maradona. “La miocardiopatía dilatada es la dilatación de estas, que nunca se midieron. Los papers dicen que son necesarias las mediciones. Acá no se revisaron, dijeron que están grandes. Subjetivo total“, concluyó.
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