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Sabado 07 de marzo 2026

El restaurador del metal

Redacción 07/03/2026 - 08.55.hs

Darío Trinak es un referente a la hora de buscar un lugar para reparar un auto tras un daño en la chapa y la pintura. En su taller “El Alemán” se encargan de todo el trabajo de reconstrucción de esas partes de un vehículo que están expuestas a choques, vuelcos o golpes.

 

En la sala de operaciones, una lujosa camioneta se asemeja a un paciente en camisolín luego de pasar por el quirófano. El histórico temporal del miércoles 18 de febrero dejó estragos por todos lados en la capital pampeana y cientos de autos padecieron los embates de árboles, ramas y columnas. Por eso en estos días muchos “pacientes” tratan de curarse de las heridas y el taller “El Alemán” se asemeja a un hospital ideal para esas chapas que necesitan gasas, sueros y curaciones.

 

“La camioneta que estamos reparando estaba estacionada justo adelante del auto de mi pareja y le cayó un árbol encima. Cuando se encontraron en la vereda ella le comentó al dueño que yo me dedico a esto y por eso la trajo para hacer el arreglo”, cuenta la anécdota Darío Trinak (54), un santarroseño mucho más conocido como ‘El Alemán’, el apodo que también le sirvió para bautizar un taller que tras muchos años en la calle Pío XII hoy funciona en Alicia Moreau de Justo 452 (entre Trenel y Victorica) y cuyo WhatsApp de contacto es el (2954) - 511499.

 

“Después de terminar el secundario hice un poco de todo y en un momento trabajé un tiempo en un taller de chapa y pintura. Al dueño no le gustaba hacer la parte de la pintura así que fui aprendiendo y conociendo los secretos del oficio. En un momento me sentí seguro como para largarme solo, tenía un auto antiguo al que le metí mano, quedó muy bien, así que ahí fue que dí el puntapié inicial”, recuerda el ‘Alemán’ durante la primera ronda de mate compartida con LA ARENA.

 

Junto al dueño del taller está Daniel Belastín, quien desde hace muchos años trabaja en el emprendimiento que abarca distintos tipos de vehículos como autos, camionetas o incluso motos que pasan por un proceso artesanal de arreglo, pintura y pulido para que queden prácticamente como en su estado original.

 

“Por supuesto que todo fue cambiando respecto a la industria automotriz, son distintos los tipos de chapas, de pinturas. Cómo es que se hace la elaboración, los procesos; entonces te vas actualizando y hacés el trabajo. También es cierto que creció el parque automotor, circulan muchísimos autos y motos por la ciudad y eso también hace que se produzcan más choques. En mi caso es un oficio que siempre tiene demanda porque si vos tenés seguro, te cubre el arreglo. Pero también es cierto que en épocas de crisis como la actual se nota la baja”, analizó Trinak en la charla con este diario.

 

Mudanza.

 

“El Alemán” se hizo conocido por su trabajo en el taller ubicado inicialmente en la Villa Santillán, pero hubo un hecho mundial que cambió radicalmente la vida de muchos y, entre ellos, la dirección del espacio donde los autos restauran su rostro de los abollones y los golpes.

 

“Llegó la pandemia y quedé parado. En esos momentos me acuerdo que vino un cliente a verme a mi casa y acordamos que lleve el auto al taller, pero no se podía circular, tenías que trabajar a escondidas y era todo muy complicado. Ahí decidí armar todo acá, pedí un crédito y así pude ir armando el espacio para hacer la mudanza”, detalló Trinak en el sitio que se ubica detrás de la casa que comparte con su pareja Natalia Vitale junto a Ciro e Isabela además de Valentín y Agustina, los cuatro hijos de alguien que también es conocido por sus otras facetas por fuera de su trabajo cotidiano.

 

Y es que ‘El Alemán’ es un referente de la movida rockera local, siempre con bandas de trash metal como la actual, Anclas, en donde es cantante y guitarrista. Y esa pasión musical se mueve también sobre dos ruedas porque es ‘motero’ de ley, una combinación que hace unos días se pudo ver y escuchar en La Maruja, la pequeña localidad del norte provincial que recibió a unos 400 motoqueros para un fin de semana compartido y en el que la banda santarroseña fue una de las atracciones artísticas de la jornada.

 

“Son las cosas que te permiten desconectarte del trabajo y de tu vida cotidiana, sobre todo porque son actividades que, en mi caso, son una pasión. Y lo mismo sucede con el fútbol: los sábados se trabaja hasta el mediodía porque a la tarde la cita es el torneo de Veteranos en la Liga de Profesionales”, resaltó el capitán de Ingenieros, uno de los cientos de equipos amateurs que cada fin de semana salen a patear un rato sobre el césped.

 

Boca a boca.

 

“Más allá de lo que haga por fuera del taller, si hay una necesidad de terminar un trabajo, se hace, por supuesto. Me pasó muchas veces de estar todo el fin de semana, un sábado o domingo, hasta la hora que sea le doy sin pausa. Porque si hay que terminar un trabajo, se cumple. Por ejemplo gente que tiene que viajar y necesita el auto listo. Se hace todo el esfuerzo dentro de lo posible, claro. Pero es una premisa porque este trabajo funciona mucho con el boca a boca, entonces esa recomendación va a llegar si vos sos serio para trabajar”.

 

Los mates ya dan muestra de haber cumplido su faena y es hora de volver a la sala de cirugías del taller. Las chapas esperan a su “médico” y el bisturí está listo para llegar a cada detalle que necesita ser reparado. Es una jornada habitual en ese lugar que, por orden y mecánica de trabajo, le hace honor al apodo y al nombre que se conjugan para una misma persona y una misma actividad, la del taller de El Alemán.

 

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