Sabado 25 de mayo 2024

Hongos listos para saborear

Redaccion Avances 04/05/2024 - 13.00.hs

Con el inicio del otoño comenzó la cosecha de hongos gírgolas en una porción de tierras ubicadas en la zona bajo riego de la sección de El Sauzal. Un productor privado los comercializa en escabeche y este año espera duplicar lo cosechado en 2023.

 

Para Guillermo Forcinito es el tercer año consecutivo de cosecha y para este 2024 espera un nuevo salto en cuanto a la cantidad de producción en un emprendimiento que es muy poco común: los hongos gírgolas con uso comestible. Una posibilidad de diversificar lo que se produce en una zona que cuenta con el respaldo del Ente Provincial del Río Colorado.

 

“La fructificación del hongo se da mientras el tronco tiene celulosa. En el tercer año los primeros 40 troncos utilizados ya no dieron frutos. De los 60 troncos nuevos con los que llevamos adelante esta nueva producción, ya 38 fructificaron. Esta primera fructificación se da a principios de otoño, cada tronco va a dar dos o tres aproximadamente”, explicó Forcinito al presidente del Ente Provincial del Río Colorado (EPRC), Enrique Schmidt quien, acompañado por la gerenta de Administración del organismo, Antonella Bellandi, y por la asesora legal,Yasmin Álvarez Cuellar, visitaron el emprendimiento cuya producción es destinada a la elaboración de conservas en escabeche para comercializar en el mercado interno.

 

A la producción de pasturas, frutas y hortalizas que realizó desde un comienzo, Forcinito sumó hace un tiempo las elaboraciones artesanales: ciruelas envasadas, mermeladas, ciruelas disecadas y la innovadora producción de hongos gírgolas. “Se trata de hongos comestibles que contribuyen al enriquecimiento de la dieta humana con importantes aportes de proteínas, vitaminas y minerales”, según destacó el emprendedor en una nota publicada en la Agencia Provincial de Noticias.

 

Este 2024 es el tercer año de cosecha: son 60 troncos (de álamo) y se obtuvieron 30 kilogramos de hongos durante el primer año, 36 kilos el segundo año y, una vez que finalice la actual cosecha, se espera que supere los 55 kilogramos.

 

“Es muy particular el proceso, se corta el tronco de álamo durante la primavera cuando comienza a subir la savia y la madera tiene suficiente humedad, allí se corta una pequeña ‘tapita’ donde se ingresan semillas de trigo que previamente se les colocó un micelio para que incube, se vuelve a tapar y así queda durante toda la primavera y el verano”, detalló el emprendedor veinticinqueño.

 

“Esas altas temperaturas son favorables para que el hongo se distribuya y colonice todo el tronco. Cuando comienzan a bajar las temperaturas, en otoño, los hongos empiezan a largar las setas, las fructificaciones. A finales de junio, cuando las temperaturas son aún más bajas, con heladas de por medio, entra en letargo y no fructifica más. En primavera, cuando suben las temperaturas, suele pasar que hay un período muy corto de fructificaciones”, agregó Forcinito.

 

El ambiente que necesita este tipo de producciones es umbráculo, sombra, protección de los vientos, alta humedad de ambiente y la cosecha se puede realizar cuando el sombrero del hongo se pone horizontal, deja caer las esporas y ya no crece más.

 

Etiqueta.

 

La producción que se hace en la zona de 25 de Mayo está destinada a preparar escabeche de gírgola con la etiqueta "Chacra Peumahué" que se comercializa en el mercado interno.
En tanto, en la charla con las autoridades del EPRC se analizaron distintas alternativas para expandir la producción y ampliar los mercados. "El proyecto a futuro es llegar a los 200 troncos", resaltó el productor.

 

El emprendimiento veinticinqueño ocupa 22 hectáreas de tierras para desarrollar un proyecto que incluye la producción de ciruelos, hortalizas, pasturas y la idea innovadora de hongos gírgolas.
Esas tierras históricamente estuvieron ocupadas por plantaciones de pera y manzana que, con el paso de los años y el abandono, se fueron deteriorando y secando. Forcinito comenzó a tramitar un comodato en el año 2004 y presentó un proyecto para producir ciruelos, nogales y alcaparras.

 

Con la colaboración del EPRC se sacaron los árboles secos, iniciando el proceso de sistematización del lugar. Durante el primer año plantó ciruelos y posteriormente fue sumando más hectáreas con alfalfa, pasturas y hortalizas. “En 2016 me puse en contacto con las autoridades del Ente y a principios de 2022 empezó el expediente que culminó luego con la firma del boleto de compraventa”, señaló.

 

La chacra cuenta con tres hectáreas de ciruelos, cinco de alfalfa, verdeo, centeno, trigo, hortalizas, zapallo, cebolla, zapallito anco. A la producción de pasturas, frutas y hortalizas, se deben sumar las elaboraciones artesanales: ciruelas envasadas, mermeladas, ciruelas desecadas y hongos gírgolas.

 

 

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