Se viene un ritual imperdible
Con la llegada del otoño, La Pampa vuelve a prepararse para uno de sus fenómenos naturales más impactantes y convocantes: la temporada de brama del ciervo colorado en la Reserva Provincial Parque Luro. Este evento, que se desarrolla durante los meses de marzo y abril, transforma al bosque de caldén en un escenario sonoro único, donde la naturaleza se expresa en su estado más puro.
Ubicada a 35 kilómetros al sur de Santa Rosa, sobre la Ruta Nacional 35, la Reserva es uno de los principales atractivos turísticos de la provincia y cada año recibe a miles de visitantes que llegan especialmente para vivir la experiencia de la brama, considerada uno de los espectáculos de fauna más importantes del país.
El ritual natural.
La brama es el período de celo del ciervo colorado. Durante esta etapa reproductiva, los machos emiten potentes bramidos -sonidos graves y profundos que pueden oírse a gran distancia- con el objetivo de atraer a las hembras y advertir a otros machos sobre su presencia y dominio territorial.
En este período los ejemplares adultos intensifican su comportamiento: marcan territorio, se exhiben y pueden protagonizar enfrentamientos en los que entrechocan sus astas en combates rituales. Estas disputas forman parte del proceso natural de selección y determinan qué machos conformarán los harenes durante la temporada.
El resultado es un espectáculo impactante, donde el silencio del monte pampeano se quiebra con los bramidos que resuenan entre los caldenes, generando una atmósfera única que combina fuerza, naturaleza y emoción.
Horarios especiales.
En el marco del inicio de la brama, desde el lunes 2 de marzo la Reserva implementó horarios especiales de funcionamiento. De lunes a viernes abrirá de 9 a 18 horas, mientras que los fines de semana lo hará de 10 a 18 horas. El ingreso al parque estará permitido hasta las 17:00.
La modificación responde a la organización que requiere esta temporada, uno de los momentos de mayor afluencia de visitantes. Asimismo, se informó que durante este período el sector de camping permanecerá cerrado.
Estos ajustes buscan garantizar una experiencia ordenada, segura y respetuosa tanto para el público como para la fauna, ya que la brama es un proceso biológico sensible que requiere minimizar alteraciones en el comportamiento de los animales.
Guiadas especiales.
Durante la temporada se realizan guiadas específicas de brama dentro de la Reserva, que incluyen recorridos por senderos y miradores estratégicos con el objetivo de favorecer la observación del ciervo en pleno período reproductivo.
Las visitas están a cargo de la organización Churrinche, que coordina las experiencias de avistaje en el área protegida. Para consultas y reservas, las personas interesadas pueden comunicarse a los teléfonos 2954 646908 o 2954 649630, o bien a través de sus redes sociales en @churrincheoficial
Estas guiadas permiten no solo escuchar los bramidos en los momentos de mayor actividad -generalmente al amanecer y al atardecer- sino también interpretar el comportamiento de los animales, comprender el ecosistema del bosque de caldén y vivir una experiencia de contacto directo con la naturaleza pampeana.
Naturaleza y turismo.
Además del fenómeno de la brama, la Reserva Provincial Parque Luro ofrece una propuesta integral que combina biodiversidad, paisajes y patrimonio histórico. Dentro del predio se encuentra el emblemático Castillo de Luro, antigua residencia de la familia Luro y actual atractivo cultural que complementa la visita.
El área protegida conserva uno de los últimos grandes relictos de bosque de caldén del país, un ecosistema característico de la región central argentina que en otoño adquiere tonalidades ocres y doradas, potenciando la experiencia visual de quienes recorren sus senderos.
Con el inicio de la temporada, el monte pampeano vuelve a llenarse de sonidos profundos que anuncian el ritual natural del ciervo colorado. La brama está por comenzar y la Reserva Provincial Parque Luro se consolida, una vez más, como uno de los escenarios naturales más imponentes de La Pampa y del país.
Obras.
El año pasado, el Gobierno pampeano anunció nuevas obras de refacción en la Reserva Provincial Parque Luro. La iniciativa forma parte del plan de mejoras que se lleva adelante en el predio con el objetivo de fortalecer la infraestructura, potenciar los servicios turísticos y garantizar la preservación de este patrimonio natural y cultural. En esta etapa, las obras incluyen la construcción de un mirador y la puesta en valor del Centro de Interpretación.
En el Centro de Interpretación se realizarán tareas de albañilería, carpintería, herrería, instalaciones sanitarias y eléctricas. También habrá demoliciones parciales, recambio de artefactos, revoques, revestimientos, ventilación y pintura en el interior y exterior del edificio. Entre las mejoras destacadas se encuentran: reconstrucción de la pérgola exterior (102 metros cuadrados), refacción de los sanitarios (13,2 metros cuadrados), incorporación de nuevas ventanas, modernización del sistema de iluminación y sonido.
El Mirador, en tanto, sumará un espacio estratégico para la observación del entorno natural, con trabajos de carpintería, herrería, excavaciones y construcción de bases de hormigón armado. En total, se refaccionarán 115,20 metros cuadrados y se demolerán 3,90 metros cuadrados en el Centro de Interpretación. El presupuesto oficial para la ejecución de las obras asciende a $ 120.068.477.
Historia.
En 1905, Pedro Olegario Luro introdujo desde Europa los primeros ejemplares de ciervo colorado con fines de caza: cinco hembras y dos machos. Además de jabalí y ejemplares de faisán, en lo que en aquel entonces fue “San Huberto”, el primer coto de caza del país.
Desde finales de la década del 90’, el lugar se considera una Reserva Provincial Pampeana y Patrimonio Natural, Histórico y Cultural, donde se conserva el ciervo colorado, así como el resto de la fauna y flora del ecosistema.
La primera visita guiada fue en el año 96 y se realizan ininterrumpidamente hasta el día de hoy, exceptuando la época de pandemia. Al principio eran pocas personas y con el tiempo fue incrementando, concurren personas de todas partes del mundo así como también de la provincia.
Las ciervas pesan entre 80 y 90 kilos, mientras que los ciervos alcanzan los 200 kilos y suelen andar solos en el monte. Y a diferencia de las hembras, poseen astas que renuevan año tras año.
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