Marchas por Memoria, Verdad y Justicia en todo el país
La Plaza de Mayo fue ayer el escenario de una movilización y acto multitudinario para conmemorar el 50º aniversario del golpe de Estado de 1976, y en reclamo de Memoria, Verdad y Justicia. El acto central se convocó a las 16.30, pero desde temprano las columnas de manifestante comenzaron a colmar las calles. En paralelo, se realizaron movilizaciones en todo el país. Este año, las movilizaciones se realizaron bajo la consigna “Que digan dónde están", en referencia a los desaparecidos.
La movilización tomó un tinte especial por los 50 años, y en repudio a mensajes de Nación con un tono negacionista: desde Casa Rosada, publicaron un spot que reedita la “teoría de los dos demonios”, y plantea la necesidad de recordar “tanto a las víctimas de la dictadura como a aquellas que padecieron ataques de organizaciones guerrilleras”.
Abuelas y Madres.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, dijo presente en Plaza de Mayo y remarcó: “Me siento como todos los años, que vengo a compartir con el pueblo en general y con el mundo todo lo que sufrimos y que no tenemos que volver a sufrir”, expresó, en diálogo con C5N.
Sobre el mensaje negacionista del Gobierno, sostuvo: “Las réplicas a las malas intenciones que tiene el Gobierno en cuanto a todo esto que dice que no existió, que no era así, que era menos... No es como lo manifestamos, es mucho más todavía. El Gobierno está en otro mundo, en otro lugar. Quizás pronto entre rejas. Pero el pueblo es el mismo, el sufrido antes, el sufrido ahora. Todavía existen circunstancias injustos que nos duelen”.
“Yo pronto voy a cumplir 100 años. Estoy acá todavía, no sé cómo tengo todavía la posibilidad de tener sentido común, que es lo que falta. Saco fuerzas del corazón de los 30 mil víctimas... Víctimas fueron todos, pero a ellos los torturaron, les sacaron los hijos. La obligación y la necesidad de no dejar que esto se repita nunca más”, cerró.
Taty Almeida, histórica integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, también habló con la prensa antes de subir al escenario del acto. Celebró la multitudinaria marcha: “Es impresionante, en buena hora”, dijo respecto a la amplia convocatoria. Y subrayó, dirigiéndose al presidente: “Por eso Milei, no van a borrar la memoria. No nos han vencido”. Además, dejó una reflexión al recordar a su hijo desaparecido: “Tiene que estar muy feliz de que su madre, ex gorila, ha tomado conciencia”.
“Que digan dónde están”.
Organizaciones sociales y de Derechos Humanos leyeron el documento oficial, ante una Plaza de Mayo colmada. “Queremos que las nuevas generaciones y toda la sociedad conozcan quiénes eran, cómo pensaban, cómo vivían, qué sueños tenían y por qué luchaban las y los 30.000”, inició el documento leído en la plaza. “Aquellos a los que les arrebataron la vida eran hijos e hijas de este pueblo como lo son ustedes, llenos de alegría, sueños y esperanzas, que se impusieron la tarea de cambiar el mundo y el país. Esa tarea está inconclusa y es nuestra responsabilidad tomar sus banderas en estos momentos donde gobiernos de ultraderecha integrados por sectores fascistas junto al imperialismo han vuelto a atacar a los pueblos de nuestro continente y del mundo”.
“Se pusieron en funcionamiento más de 800 centros clandestinos de detención, por donde pasaron miles de compañeras y compañeros. Fueron robados cientos de bebés que nacieron durante el cautiverio de sus madres y que crecieron con su identidad arrebatada”, continuaron. “La gran mayoría de las y los detenidos-desaparecidos fueron fusilados o murieron como consecuencia de las torturas a las que fueron sometidos, muchos fueron asesinados en los ‘vuelos de la muerte’. Nunca nos entregaron sus cuerpos: por eso exigimos ¡que digan dónde están!”.
Ante la impunidad de los responsables del genocidio, “fue la inclaudicable lucha de las Madres, Abuelas, Familiares, sobrevivientes, organismos de derechos humanos junto a la movilización popular y la rebelión del 2001, y la condena social a la impunidad, lo que permitió avanzar y reabrir los juicios a más de 1.500 genocidas”, sostuvieron.
Reclamaron, nuevamente, la apertura y entrega de los archivos estatales desde 1974 a 1983, y juicio y castigo a todos los militares genocidas, miembros de las Fuerzas de seguridad, responsables civiles y cómplices.
Nietos.
Estela de Carlotto, en su tramo de lectura del documento, sostuvo que "el Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados, pero desde la asunción del gobierno de Milei no ha pasado otra cosa que la reducción de las políticas públicas para garantizar éste y todos los derechos del pueblo".
Recordó que ya hay "140 casos resueltos", pero todavía "buscamos a casi 300 hombres y mujeres con su identidad cambiada, que legan en sus hijos e hijas, sin saberlo, el silencio sobre la desaparición de sus padres y madres". "Necesitamos de las instituciones públicas, del acompañamiento de la sociedad, del ejercicio de memoria, de quiebre de los pactos de silencio para seguir encontrando a los hijos e hijas de quienes lucharon por un país más justo", dijo. "Por eso, si saben de alguien con dudas, acompáñenlo; y si tienen información sobre un posible hijo de personas desaparecidas, acérquenla. Nunca es tarde".
Represión.
Denunciaron que la gestión de Milei “impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura cívico-militar para maximizar sus ganancias”, con ajuste, privatizaciones, desindustrialización, y desmantelamiento de las políticas públicas y los derechos sociales. Y remarcaron que “estos modelos capitalistas neoliberales no pueden imponerse sin represión”. Sostuvieron que “el gobierno de Milei y Villarruel hace de la represión a la protesta y el ataque al derecho de huelga una política de Estado para impedir la movilización”; por ello, reclamaron la derogación del protocolo anti protestas de Bullrich; repudiaron la baja de la edad de punibilidad y la criminalización a adolescentes; y rechazaron el brutal ataque a las y los jubilados.
Dentro de los reclamos, agregaron: no a la destrucción de la salud pública; aplicación efectiva de las leyes de Emergencia Pediátrica y de Discapacidad; defensa de la educación pública y aplicación de la ley de Financiamiento Universitario; rechazo a los cambios en la Ley de Glaciares; anulación y derogación de la Ley Bases, y los DNU 70/23 y 941/25; rechazo al desmantelamiento de las políticas de género y diversidad; rechazo a la deuda con el Fondo Monetario Internacional; derogación de la Reforma Laboral y paro general y plan de lucha; contra el genocidio en Gaza y la guerra de EE.UU e Israel contra Irán.
“Pasaron 50 años y seguimos luchando por Memoria, Verdad y Justicia. No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Porque somos el país del Nunca Más y el pañuelo blanco. A 50 años del golpe genocida estamos en esta Plaza para decir todos juntos, con la unidad que necesita nuestro pueblo: ¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes! ¡Ahora y siempre!”, cerraron.
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