Viernes 12 de abril 2024

La distinción de lo original

Redaccion Avances 11/02/2024 - 09.00.hs

Arturo Dietz tiene su propia marca de indumentaria y gracias a la sublimación de remeras de alta calidad y con diseños originales tuvo un gran crecimiento y ya tiene su negocio de venta al público.
“Hace media hora que abrí, ya no veía la hora porque siempre falta algo para terminar, algún detalle pendiente, pero ya está. Ahora a esperar que la gente entre”, se ríe Arturo todavía un poco ansioso por esa inauguración de hace solo un par de días. ‘Pinche Cabrón’ abrió las puertas de su local en el corazón del centro de Santa Rosa y ofrece calidad en sus prendas y originalidad en sus diseños, una fórmula que a su mentor le dio el mejor resultado. En poco tiempo pasó de sublimar remeras en un rincón de su casa a un lugar luminoso con percheros, estantes y sitios donde mostrar lo mejor de su producción en la calle 25 de Mayo 175 .

 

“Lo de abrir el local lo venía pensando desde el año pasado, y la verdad que lo apuré porque se estaba dilatando cada vez más. Lo venía pensando desde agosto más o menos hasta que un día mi pareja me preguntó: ‘¿Y, cuándo te vas a largar?’. Yo trabajé siempre en relación de dependencia y la decisión de pasar a ser dueño es complicada, y va más allá de la situación económica o de los problemas que haya en la coyuntura, es una decisión compleja”, admite Arturo Dietz. A sus 43 años se muestra orgulloso de lo logrado con Pinche Cabrón, una apuesta que nació en plena pandemia y que le dio los mejores resultados a partir de esas remeras que trascendieron la mera función de indumentaria y que desde hace tiempo también son portadoras de mensajes y posturas.

 

“En el momento más duro del encierro por la pandemia, me puse a pensar mil cosas para ver qué podía hacer. Trabajaba desde hacía más de diez años en una agencia de venta de autos y, aunque tenía un sueldo fijo, gran parte de los ingresos económicos eran por las comisiones de ventas. El tema fue que durante casi tres meses no se pudo trabajar porque la agencia no abría así que tuve que buscar otra salida. Y ahí apareció Pinche Cabrón”, recordó.

 

“Antes de entrar a la agencia de autos había estado trabajando en Graboshop, un lugar donde hacen diseño gráfico, y además estudié en General Pico programador en sistemas así que tenía bastante conocimiento como para ponerme a hacer algo con la sublimación. Y la verdad que siempre me gustó la indumentaria, el diseño y esas cosas, así que reuní todas esas ideas y arranqué con las remeras. Fue una decisión más que nada impulsada por la situación que generó la pandemia, pero a veces uno nunca se imagina cuándo es el momento así que en ese sentido bienvenido sea que haya sido en estas circunstancias”, resaltó Dietz.

 

Y aunque luego sí imaginó cuándo podía ser el momento de dar otro paso y abrir un negocio propio, esa decisión se retrasaba y la situación influía en el ánimo de Arturo.
“En principio renuncié a la agencia de autos porque llegó un momento en que la situación me empezó a pasar factura en cuanto a la salud. Tenía cada vez más encargos, más trabajo con Pinche Cabrón y la presión por llegar, por entregar todo a tiempo, por no fallar; era demasiado. Digamos que decidí ser emprendedor cien por ciento y ahí sí avancé con el negocio”.

 

Diseños y pedidos.

 

Las remeras con las que trabaja Arturo son de alta calidad, de algodón, y la mayoría de los pedidos se orientan a diseños personalizados. Y buena parte de esos requerimientos llegan desde otras latitudes, desde otros puntos del país.

 

“Trabajo mucho con parte de la provincia de Buenos Aires como Trenque Lauquen, Pehuajó, Pergamino, lugares del conurbano como Morón y Ramos Mejía, y han salido pedidos para Salta, Misiones, Santiago del Estero, Santa Fe. Es gente que entra a la página y me hace el pedido. Lo bueno es que más del 50 por ciento hicieron un nuevo encargue, por lo tanto quiere decir que quedaron conformes. Y eso genera que llegue otra gente recomendada”, destaca Dietz.

 

Además de los encargos personalizados (algunas de las imágenes más solicitadas son las futboleras que incluyen a Messi o Maradona, bandas de rock y alusivas a películas o series), Pinche Cabrón tiene sus propios diseños, imágenes o frases que le gustan o le llaman la atención y que las transforma en ‘pósters’ para remeras de distintos colores.

 

Más prendas.

 

“La idea de abrir el negocio también era porque quería ofrecer otros productos, voy a traer buzos para sublimar y además tengo jeans y agregaré camisas. Hay remeras de niños  y la intención es ir sumando y diversificando lo que pueda ofrecer”, adelanta Arturo.

 

“En general la gente mira lo que publico (su cuenta de Instagram tiene más de 10 mil seguidores) y de ahí encarga o propone su propio diseño. Me gusta mucho hacer esto, me pongo a trabajar todos los días con la máquina y me da una enorme satisfacción porque es un trabajo enteramente mío. Ver a alguien que anda con una remera que hice es muy lindo”, reconoce el dueño de ‘Pinche Cabrón’, una marca que al contrario de la canción ricotera asegura que “alguien va a escuchar a tu remera”.

 

 

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