Lunes 15 de abril 2024

Una propuesta diferente

Redacción 30/12/2023 - 00.07.hs

Desde hace unos días abrió sus puertas “Casa India”, un café bar con sus propias creaciones de cerámica y un anexo con productos de decoración. De la mano de Guillermina y Romina el espacio ofrece una calidez ideal para transitar un buen momento.

 

En su presentación se resume de manera exacta lo que el lugar transmite: “Casa India es un espacio pensado para el encuentro y la nostalgia de estar fuera de casa, pero como en casa. Compartiendo un delicioso café escuchando a una amiga o tomando una birrita con los chicos. Compartir un té y algo dulce con la abuela escuchando linda música de fondo. Además van a encontrar piezas únicas de cerámica hechas a mano, donde cada una representa lo especial del momento. Cada espacio fue pensado y armado con mucho mucho amor”.

 

Y ese texto representa lo que se siente cuando uno traspasa la puerta o se sienta en las mesitas de la vereda de “Casa India”, una cafetería bar con su espacio de cerámica que desde el jueves 21 de diciembre propone tomar una pausa y disfrutar momentos y sabores en pleno centro santarroseño, en la calle Juan B. Justo 31 (casi Emilio Mitre).

 

Romina Borredón y Guillermina Urretavizcaya tienen ambas 31 años, son amigas desde la infancia y, por fuera de sus trabajos, pensaron en armar algo diferente y tener un emprendimiento que las identifique, que marque sus gustos y preferencias para compartirlo a través de un sitio con el encanto de una casona antigua que fue refaccionada y hoy luce como un ambiente ideal para el disfrute y el relax.

 

“Con Guille somos amigas desde chiquitas, jugábamos al hóckey sobre césped en el Estadio Municipal y cada una estudió carreras diferentes. Hace unos tres meses ella me propuso abrir una cafetería y en principio le dije que no, que no me daba para enfocarme en algo así. Soy profe de Psicología, trabajo de un colegio en otro y no me parecía algo a mi alcance, pero la idea me quedó en la cabeza y me daba vueltas todo el tiempo. Lo pensé y le dije que sí. Ella ya había visto este lugar, se alquiló y yo me sumé enseguida”, cuenta Romina mientras toma un café en una taza tan bella como auténtica porque toda la vajilla de “Casa India” fue hecha en ese mismo ambiente en el que hasta hace unos meses funcionaba una cervecería.

 

La Trastienda.

 

“A la casa le hicimos muchísimas reformas, le metimos mucho trabajo hasta lograr que quede como queríamos. Nos gusta mucho esto de conservar su perfil original de casona y en el interior nos permite tener distintos espacios para aprovechar, por eso también además del bar tenemos La Trastienda que es un anexo que ofrece productos de decoración y las cosas de cerámica que hace Guille. Esa parte está a cargo de ella y de su hermana y en mi caso me asocié para la parte de la cafetería y el bar”, explica Romina sobre el funcionamiento del emprendimiento compartido.

 

Casa India abre por la mañana de 8.30 a 13.30 y ofrece distintas propuestas de desayuno y por la tarde desde las 17.30. Si es día de semana cierra a las 21.30 aproximadamente mientras que los fines de semana ese horario se extiende hasta que la demanda lo imponga.

 

“Anoche (por el jueves) nos fuimos a las 4 de la madrugada. Por suerte la gente se está prendiendo con la propuesta, sabemos muy bien el contexto difícil del país, la situación que atravesamos pero nos animamos a abrir y creemos que puede salir bien. Lo dejamos muy lindo y cálido al lugar así que tenemos confianza en lo que ofrecemos y en que la gente pueda venir y sentirse cómoda y disfrutar de distintas cosas”, resalta Romina al englobar también la propuesta gastronómica que incluye pizzas, variedad de sándwiches de focaccia, tostones con palta y huevos revueltos, papas al horno con salsas, entre otros.

 

Cerámica.

 

La cerámica tiene un espacio preponderante en “Casa India” y, de la mano de Guillermina, la idea es armar talleres y diferentes propuestas que impliquen actividades en conjunto o individuales.

 

“Guille hace talleres de cerámica, le encanta eso y cuando nos pusimos con todo a trabajar en este proyecto decidimos hacer toda la vajilla con la que trabajamos en la cafetería. Fue un re laburo porque hicimos todo nosotras, en mi caso como ayudante porque la que sabe es ella, pero las piezas se hacen con moldes, cuando se secan hay que lijarlas, van al horno, después se las sigue trabajando y van otra vez para una horneada final, son varios pasos. En mi caso la ayudé más que nada en el lijado que es lo que más trabajo lleva, pero todo eso sirvió porque las tazas, platos y demás quedaron hermosas y son un sello de originalidad y distinción que tenemos, es un detalle que nos pone orgullosas y que la gente reconoce”.

 

Romina reconoce que el objetivo inicial del emprendimiento no era tan ambicioso pero a medida que fue dando sus primeros pasos las ideas y posibilidades se fueron multiplicando.

 

“Queríamos innovar un poco porque en Santa Rosa hay muchísimo movimiento gastronómico, lugares que abren de manera permanente pero una propuesta así con la cerámica y la decoración no hay mucho. Por ahora recién arrancamos pero cuando nos acomodemos vamos a englobar la cafetería con la cerámica con esa idea de hacer los talleres y así pasar las tardes. Además, en La Trastienda hay muchas cosas hermosas, originales, y eso es un atractivo que suma a la hora de pensar en una salida ya sea a la mañana, a la tarde o por la noche”.

 

Pausa.

 

El nombre de Casa India surgió por los artículos de decoración interior que justamente ofrecen en el local “y el de India porque es el nombre de la perra de mi amiga”, se ríe Romina. “Nos gustó esa combinación y a una semana de abrir las puertas estamos muy contentas, obviamente con cosas por mejorar y acomodar pero creemos que es un espacio para, sobre todo, sentirse bien. Tomar una pausa, relajarse y disfrutar de algo rico y de paso la posibilidad de ver algo para tu casa o para regalar”.

 

De eso se trata Casa India, un espacio tan cálido como agradable. Un ambiente que en el vértigo cotidiano ofrece un paréntesis, la chance de compartir una pausa ante el fragor que llega desde afuera. Y que está hecho con “mucho mucho amor”. Y eso se respira y se percibe. Como el aroma de un buen café.

 

' '

¿Querés recibir notificaciones de alertas?