Viernes 09 de diciembre 2022

Una vida rodando

Redacción 22/10/2022 - 00.55.hs

Desde 1975 "Pampa Neumáticos" es una referencia en el rubro. Norberto Rostagno se mantiene al frente de una empresa que vende, recambia y realiza el servicio de ruedas necesario para que un vehículo siga andando.

 

En unos pocos días cumplirá 80 años pero su rutina laboral no se altera para nada. Es quien abre a la mañana, cierra al mediodía, vuelve en el horario vespertino y se va cuando la noche ya comienza a escribir su historia. "Por supuesto que soy consciente de la edad que tengo, pero para mí venir todos los días a trabajar es un aliciente, es algo que me incentiva y me mantiene ocupado", asegura Norberto mientras presenta a cada empleada y empleado y realiza el recorrido por el enorme edificio en donde se reparten oficinas, entrepisos, salón de muestra y el área de taller.

 

Norberto Andrés Rostagno (79) es oriundo de la localidad bonaerense de Tres Lomas pero la mayor parte de su vida la pasó y construyó en La Pampa. Llegó como trabajador y ya no quiso pegar la vuelta. Encontró oportunidades y, cuando lo creyó acertado, se hizo emprendedor y su firma ya va rumbo al medio siglo de trayectoria.

 

"Llegué a Santa Rosa en el '59 porque trabajaba en una empresa de construcción de caminos. Vengo de una familia de bajos recursos donde había que trabajar sin dudas porque no sobraba nada. En un momento me fui de Tres Lomas a Trenque Lauquen porque tenía una hermana viviendo ahí y conseguí trabajo en esa empresa de construcción de rutas y empecé en el tramo de Trenque Lauquen hasta Berutti, en provincia de Buenos Aires. Hice de todo lo que se podía hacer: cocinero, sereno, descargar camiones, pico y pala con la tosca. Me tocó el tramo hasta Uriburu también y luego esa empresa tomó el tramo de Santa Rosa a Winifreda -en la ruta 35-, así que a partir de ahí ya me hice pampeano", recuerda Norberto sobre esa vinculación con estas tierras que terminaría de sellarse definitivamente poco tiempo después.

 

"En el '62 yo tenía 19 años y me casé con quien hoy sigo felizmente unido, que es Nilda Luisa Benéitez, y tenemos una hija y un hijo que viven en Córdoba. En ese momento del casamiento empecé a trabajar en una empresa de ventas de neumáticos, en realidad vendían otras cosas hasta que se enfocaron directamente en ese rubro, que era Cincotta. Estuve diez años con ellos; entré en diciembre del '64 y en diciembre del '74 me retiré".

 

El futuro laboral inmediato de Norberto ya estaba escrito porque al mes siguiente comenzó con su propio negocio, un local "chiquito" en la avenida Luro al 1140 donde, con la experiencia acumulada, comenzaba a rodar su propio camino.

 

"Con un amigo con el que trabajábamos juntos en Cincotta nos asociamos y empezamos como representantes de Bridgestone. Al principio era Firestone, una marca estadounidense con la que luego se fusionó, hasta que Bridgestone la absorbió del todo aunque hoy sigue fabricando esa marca. Orlando Héctor Romero, que hoy sufre un inconveniente de salud, es con quien comenzamos este camino y siempre mantenemos la mejor relación con él y su familia", detalla Rostagno.

 

Crecimiento.

 

"Pampa Neumáticos" comenzó a crecer, las ventas subieron, los clientes se multiplicaron y así llegó la oportunidad de dar un paso bien grande. Unos terrenos sobre la colectora de la avenida Luro -pasando la rotonda del Mate- que se remataban, surgieron como una gran chance y allí estuvieron los socios para quedarse con el lugar.

 

"Fue un gran paso y también tuvimos un gran problema porque una vez que comenzamos a construir hubo una falla de apuntalamiento del hormigón lo que generó que se viniera abajo más del 50 por ciento de lo edificado. Obviamente fue un gran contratiempo pero lo pudimos sacar adelante y finalmente abrir las puertas", apunta Norberto sobre el enorme local de unos 1.500 metros cuadrados de la avenida Luro 2130 que cuenta con distintos niveles, depósitos, oficinas y talleres.

 

La empresa se encarga de la venta, colocación, alineación y balanceo de neumáticos además de la reparación y mantenimiento de tren delantero, suspensión, frenos y arreglo de ruedas y llantas.

 

En el área administrativa trabajan dos mujeres, Norma y Claudia, que desde hace mucho tiempo están en la firma, mientras que en el taller son tres los hombres que se encargan de los distintos trabajos que llegan a "Pampa Neumáticos".

 

"Hay gente que está desde hace 30 años con nosotros, por supuesto que ha habido épocas buenas y otras muy complicadas. Hasta hace poco hubo un conflicto con el gremio a nivel nacional y eso dificultó las cosas, pero en realidad lo de la falta de entrega desde las centrales viene desde hace tiempo. Debo decir que antes se trabajaba de manera más normal, más previsible. Hoy estamos al día y se trabaja con lo que hay, por eso siempre es importante tener stock", explica Rostagno.

 

Más autos.

 

Uno de los cambios que se hizo notable en los últimos tiempos fue el vigoroso crecimiento del parque automotor. Y una ciudad como Santa Rosa es un ejemplo muy claro de la cantidad de vehículos de acuerdo a su número de habitantes.

 

"Sin dudas aumentó muchísimo la cantidad de autos, pero al mismo tiempo también ha crecido la cantidad de revendedores de neumáticos, así que eso va un poco en paralelo. Es cierto que hoy la gente se acostumbró a usar el auto para todo, también para viajar, así que el crecimiento se ha dado en distintas cuestiones", dice Rostagno quien además recomienda el plazo de uso que tienen los neumáticos para hacerles el recambio.

 

"Lo más amplio y general es entre los 40 y los 70 mil kilómetros, pero por supuesto depende de la clase de auto, el uso que se le da y demás. Quien maneja tiene que ir controlando y si no acercarse y recibir el asesoramiento necesario".

 

Es cerca del mediodía y llega la hora del cierre. Como siempre, Norberto esperará hasta que quede solo él y ahí sí pondrá llave hasta que unas horas más tarde repita el ritual.

 

"Es una costumbre que tengo desde que era empleado, incluso con gente que tenía mayor jerarquía que yo. Casi siempre me he encargado de las llaves, de abrir y cerrar, es una responsabilidad que me gusta asumir y que por supuesto ya lleva muchos años", señala con una sonrisa antes de posar junto a una pila de neumáticos, esos que lo trajeron a La Pampa y los que nunca abandonó, porque aunque se afirmó en esta tierra siempre siguió rodando.

 

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