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Sabado 24 de enero 2026

La Pampa espera buena cosecha gruesa

Redacción 24/01/2026 - 00.10.hs

Tras una cosecha fina 2025/26 que marcó un récord para La Pampa, hay buenas expectativas para la gruesa. Natalia Ovando, directora de Agricultura de la provincia, afirmó que si bien hubo disparidad en las fechas de siembra por las condiciones climáticas, creció la siembra de maíz.

 

“Cuando inició la campaña hicimos un análisis de sensibilidad para ver cuál era el impacto que iba a tener la cosecha en términos de qué pasa con campos propios y arrendados. En ese momento se había determinado que era necesario que rindiera entre 35 y 40 quintales para poder salir hecho. La realidad es que se dieron rendimientos muy superiores, así que compensó”, comentó la funcionaria respecto a la cosecha fina.

 

Los rindes de la última campaña “son los mejores de la serie, estamos hablando en departamentos puntuales como Maracó, Guatraché, Realicó, Trenel, que han superado en más del 50% los promedios históricos”, reveló, en entrevista con el programa La Parte y el Todo (miércoles a las 22 horas, Televisión Pública Pampeana.) “Tenemos puntos de más de 40 quintales, 50 quintales, hemos registrado también algo impensado, 60 quintales, que es muchísimo, pero en promedio cierra en 28 quintales. El promedio histórico nunca había superado los 18, 22 quintales. Estamos hablando del doble o más de los promedios históricos, en departamentos que levantaron este promedio y también le ayudó al productor a compensar en relación a sus márgenes”.

 

No obstante, remarcó que hay diversas variables que afectan a los costos de implantación y, por ende, al ingreso que le queda al productor. “Uno de los factores son los costos de los insumos para la siembra, que siempre van a depender del contexto internacional porque la mayoría de los insumos son importados. El precio que marca es el del Mercado de Chicago y lo que pasa con la producción a nivel mundial. Nosotros competimos con otros países que hacen las mismas producciones y estamos en un momento donde, si hablamos de la producción de fina, otros países también ya están con cosechas finalizadas. ¿Eso qué significa? Que hay oferta sobreabundante y esto afecta a los mercados de referencia y en lo que le termina quedando al productor en el bolsillo”.

 

- ¿Cómo se explica el buen rinde? ¿Es una cuestión climática, de tecnología de siembra?

 

- Todo eso. Recordemos que la campaña inició con agua, hubo lluvias otoñales que permitieron recargar el perfil; es decir, que el cultivo inició muy bien. Luego ingresamos al invierno, que en nuestra provincia no suele llover, por lo tanto no hubo precipitaciones o fueron muy escasas. Retoma en la primavera las precipitaciones y en algunos departamentos encuentra al cultivo ya habiendo atravesado algún estrés. Esto implicó que inmediatamente entra a la etapa reproductiva y ahí es donde se vieron afectados los rendimientos. Y en otros, se ve que transitó mucho mejor, pudo macollar como corresponde.

 

Los principales componentes de rendimiento -que son las espigas por metro cuadrado y la cantidad de granos por espiga- fueron excepcionales, pero sí es importante resaltar que se vio afectada la calidad del grano. El porcentaje de proteínas del grano paga bonificaciones a partir de los 11 puntos y los trigos no lo alcanzaron en muchos casos. También hubo afectación de heladas en algún momento, las del 28 y el 29 de octubre.

 

Cosecha gruesa.

 

Con respecto a la gruesa, Ovando afirmó que ya terminó la siembra, y que se hallaron incrementos. “Hubo un incremento en la superficie sembrada de maíz, más del 6% en relación a la campaña anterior. En el último monitoreo que se realizó, los técnicos de la Dirección de Agricultura pudieron determinar que la campaña inició correctamente, con agua en el perfil porque las lluvias se dieron en primavera, y el primer cultivo que inicia es el girasol”, detalló la directora.

 

Asimismo, agregó que después de la siembra de girasol, “las lluvias comenzaron a ser más erráticas y heterogéneas; esto llevó a que nuestro principal cultivo, que es el maíz, se sembrara con distintas fechas. Encontraban más del 70% de maíces de primera, pero tardíos. Entonces habrá que ver y monitorear su periodo crítico, cómo lo encuentra; vamos a tener distintas fechas de siembra, distintas realidades”.

 

- ¿Y la perspectiva es buena o es mala?

 

- Hasta ahora los cultivos vienen en una condición de buena a muy buena.

 

- ¿Y las lluvias que avanzan hacia esta zona van a favorecer eso?

 

- Ayudan. Lo que sí preocupa es el pronóstico a corto plazo que ha emitido el Servicio Meteorológico Nacional, hablando de enero, febrero y marzo, con lluvias que van a ser normales y con temperaturas por encima de lo normal. Habrá que ver si esa condición afecta o no afecta lo que hoy se ve como una condición buena.

 

Diversificación.

 

Ovando llamó la atención sobre otra característica respecto a los perfiles de los productores impulsada, en parte, por la necesidad de obtener márgenes económicos: la búsqueda de sumar distintos tipos de cultivos.

 

“Hay una realidad en nuestra provincia que es la rotación de los cultivos y la necesidad de algunos productores de poder cultivar en el invierno. Tenemos zonas que permiten ir de un cultivo de gruesa a otro, principalmente la zona norte, que generalmente apuesta a ese tipo de rotación. Y este año lo que ocurrió es que hubo productores que de repente tienen la necesidad de hacer un cultivo de fina. Departamentos más del sur y centro de la provincia que en su rotación necesitan incluir un cultivo de fina, sobre todo para que cierren los números”, reveló.

 

- Ha habido una tendencia en los últimos años a volver a tener explotación mixta; hacer fina, gruesa y ganadería. ¿Eso se está imponiendo o retrocede?

 

- Lo que está ocurriendo es que la familia agraria, tal como la conocíamos, se fue transformando en una empresa familiar o agraria. Eso implica un cambio de visión, aunque sea una PyME, porque no se produce simplemente para el sustento de la familia sino que para generar rentabilidad. Entonces la diversificación dentro de su matriz productiva es importante.Lo que nosotros sí hemos visto es que cuando la hacienda vale y tiene muy buen precio, siempre tracciona al mercado. Entonces si bien los granos han tenido una rentabilidad superior, lo que da la ganadería es estabilidad y permite ir jugando; por ejemplo, si el productor ve que la cosecha de fina no está yendo por el camino que considera, puede ser aprovechada por la ganadería.

 

- ¿Y se nota un incremento de la ganadería en esas explotaciones que habían apostado todo a la agricultura? ¿O eso todavía es un proceso lento?

 

- El volver a la ganadería es más bien un proceso de cada empresa. Porque tenemos que tener en cuenta toda esa infraestructura que quedó en desuso y se debe recuperar. Por lo tanto, es un proceso y una inversión alta que hoy la ganadería, con el precio que tiene, permite pagarlo.

 

No estamos diciendo que hay una transformación total, pero sí que hay incremento en áreas que teniendo la posibilidad y el recurso económico, van haciendo esta diversificación, incluyendo ganadería, quizás no en su propio establecimiento, pero sí en algún establecimiento cercano.

 

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