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Domingo 29 de marzo 2026

Sin escritura, no podrán subdividir

Redacción 16/02/2017 - 01.44.hs

La municipalidad de Santa Rosa no accederá a que se subdivida el predio de la ex "Quinta de las Monjas" hasta tanto la entidad no presente la respectiva escritura de dominio que, como se informara en este diario, nunca se formalizó.
Desde hace algunas semanas LA ARENA viene informando sobre supuestas irregularidades en torno al inmenso inmueble, que tiene 100 metros de frente por 600 de fondo, entre la Avenida Palacios y la calle Avila; y de algunas denuncias que no sólo le apuntan a la actual dirigencia del club, sino que también ha involucrado a funcionarios públicos por presunto incumplimiento a sus deberes en su gestión de contralor.
No es la primera vez que el Club San Martín está en el centro de la escena por presumirse que las actuales autoridades -encabezadas por Graciela Loyola, desde hace 18 años-, no ha permitido el ingreso de más socios. Consideran muchos vecinos que alguna vez quisieron asociarse que hubo claras trabas a sus intenciones de acercarse a la entidad de la Villa Santillán; y que podría tratarse de una maniobra para impedirles participar en asambleas que alguna vez pudiera ubicar a algunos de ellos en la comisión directiva.

 

Comisión "cerrada".
La presunción era que de esa manera se podía hacer una comisión "cerrada", dominada por las actuales autoridades, para disponer decisiones a gusto y sin cuestionamientos ni controversias. Pero además se sospechaba de algún negocio inmobiliario que pudiera intentarse con el predio de la ex Quinta de las Monjas, que de subdividirse y venderse proporcionaría una varias veces millonaria suma de dinero.
Cabe señalar que desde hace aproximadamente dos años el predio es ocupado por Eduardo Watson -quien asegura haber sido autorizado por la presidenta Graciela Loyola para cuidarlo-, y que últimamente fue "invitado" a retirarse del lugar.

 

Denuncias.
El "intruso" comenzó desde ese momento a denunciar amenazas de parte de algunos directivos, y también que le habían robado pertenencias. Incluso llegó a expresar que en la ex quinta de las monjas se quería avanzar en un "negocio" inmobiliario, con la venta de las 6 hectáreas que, ubicadas en un lugar privilegiado, cuestan una gran cantidad de dinero.
Watson sostuvo, en denuncias que efectuó en la justicia, que la directiva había firmado actas de asambleas que nunca se hicieron, y que la comisión estaba integrada en gran parte por familiares y allegados a Loyola, que está como presidenta desde hace muchos años.
Pero la denuncia no alcanzó solo a los directivos, sino que también fue hacia el director de Superintendencia de Personas Jurídicas y Registro Público de Comercio, Guillermo Rubano, acusado ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas por presunto "incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad".
El denunciante entiende que hubo por parte de Rubano "inacción en la aplicación de la ley", porque al ser la Dirección de Personas Jurídicas "un organismo de control omite sus deberes, sabiendo la situación por la que está atravesando el Club General San Martín.

 

Triste antecedente.
Hace algunos años el Club Atlético Santa Rosa fue saqueado por tres dirigentes infieles -que fueron condenados por la justicia-, y perdió una suma de alrededor de tres millones de dólares por la venta de una parte de su estadio Mateo Calderón. Ahora no pocos simpatizantes de San Martín se preguntan qué pasaría si se concreta la venta del predio ubicado sobre la Avenida Palacios.
Lo cierto es que, por ahora, en razón de que el predio nunca se escrituró -solo hay un boleto de compra venta del año 1989-, el municipio no da curso al pedido efectuado para subdividir el terreno. Si esto se concretase el monto que se podría obtener sería muy superior a aquella suma que en su momento se manejó en el Club Atlético Santa Rosa, y algunos estiman que por la venta de terrenos se podrían conseguir más de 10 millones de dólares.
Habrá que ver cómo avanzan las causas en la justicia, si finalmente Personas Jurídicas -o alguna otra autoridad gubernamental- toman cartas en el asunto, pero lo cierto es que, por ahora, no hay escritura y el expediente no avanzará en el municipio capitalino.

 

Los socios que no fueron
Fue en 1984 que simpatizantes del Club San Martín se reunieron en el estadio municipal, para iniciar una movida que les permitiera volver a asociarse y "refundar" la entidad de la Villa.
El grupo estaba encabezado entre otros por Oscar "Conejo" Vendramini -ex jugador de fútbol del club-, el ex campeón de boxeo Osvaldo Maldonado, u Jorge Schab, entre muchos otros. La idea era asociarse en masa bajo el lema "Pro recuperación del club". Incluso hubo una escribana pública que tomó nota de la intención de volver a asociarse, e iban a llevar su reclamo ante la Dirección General de la Superintendencia de Personas Jurídicas y Registro Público de Comercio, para pedir la intervención del club.
Por supuesto, no tuvieron éxito, y además manifestaron haber sido amenazados y no volvieron a intentarlo, aunque siempre miran lo que pasa en el club con suma atención.

 

Saldrían 30 terrenos
En la Dirección de Obras Particulares de la municipalidad de Santa Rosa hay un expediente, el 3460/16, que gestiona la subdivisión del ex predio de las Monjas, hoy en manos del Club San Martín.
El proyecto -los planos de cómo quedaría el inmueble- fueron presentados por el agrimensor José Luis García, y según se puede observar la idea es dividir el lote de 100 metros de frente por 600 de fondo, en principio en tres parcelas: una de 100 metros por 280 (donde está ubicada una casa y la pileta que quedaría para el Club San Martín), otro de 100 por 232 metros (que se entiende sería la que se pretendería subdividir en alrededor de 30 terrenos para luego ponerlos a la venta). El resto sería un terreno bastante más pequeño (600 metros cuadrados), que da a la calle Avila, que por disposición municipal debe ser destinado a espacio público.
En el municipio el expediente está parado, por lo menos hasta que se concrete la escrituración del inmueble, que todavía está catastralmente a nombre de la asociación del colegio de Hermanas.

 


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